Muchas empresas se achicarán

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27 de enero de 2002  

-¿Cuánto le aporta a una empresa un software de enterprise resoruce planning (ERP) como el que venden ustedes?

-Tener centralizada toda la información ofrece una ventaja concreta y real. En la situación que vivimos uno podría preguntarse qué valor tiene todo eso cuando no se compra y no se vende nada, pero eso es harina de otro costal....

El ERP va en vías de convertirse en lo que fueron el sistema operativo y las bases de datos, en una especie de estándar del que te olvidás, en la columna vertebral sobre la que se apoyan otros módulos que apuntan al negocio principal de la empresa.

-¿En cuánto tiempo debería repagarse una inversión de ERP?

-Hoy en día, el mercado no acepta nada cuyo repago sea mayor a un año.

Está cambiando la cultura con que se considera al ERP. Los últimos prospectos con los que trabajo, los repagos llegan a los cuatro meses. Para logística valen más o menos los mismos plazos.

-¿Qué pasará con los precios del software este año?

-Yo puedo decir que mantengo mis precios en dólares, pero en realidad creo que el que fijará los precios será el mercado. Tenemos una caída de precios desde hace dos años y será difícil mantenerlos ahora. Creo que se viene una caída en los valores del software.

-¿De cuánto?

-En este momento no hay demanda para hacer una estadística. Pero como mínimo creo que la baja en el costo de las licencias será de un 15 por ciento.

-¿La caída será pareja para toda la industria de IT?

-Un presupuesto de IT se compone de software, consultoría y mantenimiento. Bajará sensiblemente el costo de la consultoría, no se si se pesificará uno a uno porque hay costos que han subido, pero habrá una baja sustancial. Y el mantenimiento está atado al valor de las licencias, así que creo que lo que el año pasado costaba 40 dólares es probable que hoy cueste 40 pesos.

-¿Cree que se irán empresas?

-Bueno, tenemos la certeza de que esta semana se va Palm, y podría haber otras.

-¿De qué sectores?

-Hay que analizar al sector desde el 2000, donde la burbuja del Nasdaq daba libertad para que empresas mandaran cheques a sus filiales de países como el nuestro, que no daban ganancias y estaban sobredimensionadas. No sé si llegarán al punto de irse, pero seguramente se achicarán.

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