Mujeres líderes: la nueva agenda para igualar oportunidades y lograr un mundo más inclusivo

En un encuentro organizado por LA NACION, referentes de la actividad social, empresarial y de la gestión pública dialogaron sobre el rol de ellas en la sociedad
En un encuentro organizado por LA NACION, referentes de la actividad social, empresarial y de la gestión pública dialogaron sobre el rol de ellas en la sociedad Crédito: Fabián Malavolta
Lucila Lopardo
(0)
25 de noviembre de 2018  

"Se ha querido naturalizar algo artificial: que el hombre es superior, mejor o más capaz que la mujer". Con esta reflexión, José Eduardo Abadi, psiquiatra, psicoanalista y escritor, abrió la cuarta edición del encuentro sobre Mujeres Líderes , que se llevó a cabo el pasado 12 de noviembre en el Hotel Four Seasons. En un mano a mano con Carla Quiroga, editora de LA NACION, Abadi explicó las bases culturales que nos llevan hacia la desigualdad.

El especialista definió la desigualdad como un fenómeno antinatural. "Se ha pretendido naturalizar una desigualdad artificial sostenida en el miedo, el dominio, el sometimiento y en la incapacidad de compartir y crear una simetría que nos permita despegues nuevos", explicó.

Acto seguido, agregó que la situación está dada por la falta de oportunidades. "Hay una incapacidad de convocar a lo distinto porque se teme peligroso", sostuvo. Y festejó el cambio del paradigma en el que cada vez más mujeres están poniendo límites y diciendo "basta". Sin embargo, reconoció que, aunque "hay una cierta toma de conciencia colectiva", hay varones que aún no cambiaron el chip. "Todavía creen que esto los ubica en un lugar riesgoso y que van a quedar ‘borrados’ de los lugares de decisión. Esos son los que se resisten, los que tienen miedo", dijo.

En pleno cambio cultural hacia la igualdad de género, el psiquiatra reconoció que en el mundo del trabajo aún hay mujeres que no se animan a presentarse a búsquedas para las que muchas veces están más capacitadas que sus colegas. "Uno a veces escucha a los hombres y dice ‘qué autoestima tan preservada, cómo se atreven’", bromeó y disparó risas en el auditorio.

"Hay una especie de afirmación que las mujeres se terminaron creyendo, y es que a ellas no les corresponde, que es una transgresión y que necesitan permiso", aclaró. Y continuó: "Es por eso que sienten y sentían que tenían que dar más pruebas sobre su idoneidad y más pruebas de su capacidad". En este sentido, llamó a las compañías e instituciones representadas en el evento a dar tiempos coherentes, tanto a madres como a padres, para garantizar un cuidado equitativo de los hijos y evitar situaciones de discriminación o de soledad relacionados con la maternidad.

A modo de cierre, Abadi explicó que la mujer está desequilibrando muchas teorías falocéntricas insertadas en la cultura. Por esto, pidió a las presentes que continúen en este camino con su propia melodía porque la mujer "tiene lo propia para decir con su cadencia y su sonoridad". "Una sociedad que considera que lo original es peligroso y que lo distinto también lo es está muy apremiada en su posibilidad de desarrollo", concluyó.

Tras el diagnóstico de Abadi, la jornada continuó con el desarrollo de presentaciones y paneles protagonizados por mujeres. Historias de resiliencia, emprendimientos que buscan romper las barreras culturales entre lo masculino y lo femenino, profesionales que se animaron a tomar nuevos roles y hasta una reflexión sobre comunicación para entender cómo la desigualdad está implícita en nuestro lenguaje.

A continuación, una síntesis de algunas de las claves, desafíos y hasta cuentas pendientes sobre las que se habló y se reflexionó en el transcurso de la jornada.

LA RESILIENCIA COMO UN MOTOR PARA ACTUAR

Historias de vida que son, más bien, historias de lucha. El primer panel estuvo protagonizado por cuatro mujeres que lucharon y luchan contra la pobreza , las barreras culturales y enfermedades que, lejos de sacarlas del circuito, las empoderan para contagiar a otras mujeres.

Ellas son Margarita Barrientos , fundadora del comedor Los Piletones; Silvana Corso, directora de la Escuela de Enseñanza Media N°2 DE 17 "Rumania" y elegida en 2017 como una de las 50 mejores maestras a nivel global; Marta Harff, emprendedora, y Carmela Bustelo, fundadora de la marca Las Cholas.

Se trata de cuatro mujeres que se animaron a hacer algo que nadie hacía y que permitió que tanto ellas como otras salieran adelante. La primera en contar su historia fue Bustelo. La más joven del panel, con solo 22 años, fundó una marca de turbantes y vinchas para pelo luego de que le diagnosticaron cáncer.

"Siempre fui mi pelo, me definía por mi pelo y no encontraba algo canchero para ponerme, por lo que decidí mandarme a hacer diez turbantes. A partir de ese momento todos me preguntaban de dónde eran y así empezó Las Cholas", explicó. Aclaró que, aunque puede ser algo superficial o estético, el accesorio resulta fundamental para muchas mujeres que perdieron el cabello por la quimioterapia.

La historia de Bustelo contagió al resto del panel y llevó a que Harff contara su propia experiencia con la enfermedad. "A los 37 años fui diagnosticada con cáncer de mama; fue algo leve, no tuve que hacer quimioterapia, sí rayos. Sin embargo, después de ese momento fundé mi negocio, tuve un hijo a los 48 años y ahora ya tengo 70", resaltó para animar a las presentes y, sobre todo, para demostrar que siempre se puede "empezar de nuevo".

Harff se destacó por ser una de las primeras mujeres en entrar en el circuito emprendedor argentino. Sin embargo, ella misma contó que vivió fuertes crisis. Una de ellas sucedió cuando vendió la marca que llevaba su nombre y luego quebró. "Fue un shock, no me lo esperaba. Jamás pensé que alguien que me compraba la empresa y quería desarrollarla con un plan de negocios y un proyecto de crecimiento iría a deconstruir todo lo que había construido", contó.

La frustración aparece como denominador común en muchas historias de mujeres que tuvieron que luchar contra gigantes. "En la escuela primaria tuve un proceso de frustración muy grande porque fui señalada como una persona con problemas de aprendizaje que no tenía futuro", contó Corso, la maestra argentina preseleccionada en 2017 entre 50 maestros de todo el mundo para participar del premio Global Teacher Prize, algo así como un Premio Nobel de la educación.

En la escuela que dirige, incluyen a alumnos con distintas capacidades, varones y mujeres, para que ningún chico vuelva a vivir lo que a ella le sucedió en carne propia. "Es una escuela que atiende singularidades, que es lo que debe hacer la escuela; garantizar igualdad de oportunidades dándole a cada uno lo que necesita", destacó.

Margarita Barrientos también habló de la importancia de ayudar a los chicos, sobre todo a las niñas, a valorarse a sí mismos y a poder hablar, sobre todo cuando viven casos de violencia de género en su entorno. Barrientos alimenta a 5400 personas por día, si se suma a quienes van a Los Piletones, en la ciudad de Buenos Aires y a quienes asisten al comedor que abrió en Añatuya, Santiago del Estero.

"Soy muy feminista , defiendo muchísimo a las mujeres; nosotras, las mujeres, vamos contra todo, somos como un tractor", definió Barrientos. Recordó que cuando su marido falleció, pensó qué iba a hacer y que, entonces, su propio hijo, Oscar, le dijo: "No se te va a hacer nada difícil; ni siquiera nos necesitás a nosotros porque sos una máquina".

EL DESAFÍO DE COMUNICAR CON IGUALDAD

El cambio de paradigma también lleva a reflexionar qué sucede con lo femenino y lo masculino a la hora de comunicarnos y en qué lugar se pone a la mujer en los discursos. Y aquí vale analizar desde las canciones populares y las publicidades hasta los mensajes de las redes sociales.

"Todos sabemos que está cambiando, no solo rápidamente, sino también en forma muy profunda, todo lo relacionado con los géneros. Es importante entender cómo esto está impactando a las personas, qué queremos para las nuevas generaciones, qué desafíos implica en la crianza y cuál es el rol de la comunicación para estos nuevos roles", insistió Mariela Mociulsky, directora general y socia fundadora de la consultora Trendsity.

La consultora hizo hincapié en el cambio de códigos para permitir un mundo más igualitario. "Las marcas tienen límites discursivos: hay que ver hasta qué punto ayudan y hasta qué punto pueden ser amenazas, porque todavía hay un apego a las tradiciones por miedo a perder los lugares ya conseguidos", evaluó.

En esta línea mostró los resultados de una encuesta que la consultora llevó a cabo en un grupo de hogares. A grandes rasgos, el relevamiento reflejó una "dosis de desconcierto" que hace que no sepa qué es un rol femenino o un rol masculino. Esto habilita a las marcas a meterse en la conversación.

"Estamos en un tiempo de cambio donde vamos a tener que tener un termómetro constante", reconoció Mociulsky, y dio algunas claves para evolucionar: reducir el binarismo, evitar la imposición, trabajar sobre un punto de vista claro y genuino y utilizar el humor como recurso, pero sin trivializar la temática. "El papel de la comunicación es clave en la evolución de imaginarios de género, porque no podemos ser lo que no podemos ver", finalizó.

DAR MÁS OPORTUNIDADES DESDE LAS INSTITUCIONES

La toma de conciencia sobre la igualdad de género en la opinión pública generó un efecto derrame que llegó directamente a la agenda de empresas e instituciones, que comenzaron a mirar sus nóminas, hicieron un diagnóstico interno e impulsaron nuevas políticas para generar oportunidades que lleven a más mujeres a puestos de liderazgo.

Soledad Izquierdo, vicepresidenta de Asuntos Públicos y Comunicación de Coca-Cola para el Sur de América Latina, explicó que la firma lleva adelante el programa 5by2020, que tiene por objetivo empoderar a 5 millones de mujeres para el año 2020. "El objetivo es alcanzar a toda la cadena de valor desde la agricultura hasta las clientas", relató Izquierdo, y destacó que el 80% de los clientes de Coca-Cola en la Argentina son comercios liderados por mujeres.

"El 80% de los autos que se comercializan en el mundo son comprados por mujeres. En la Argentina, esa cifra alcanza el 30%", contó Ethel Zulli, gerenta de Sustentabilidad para la Argentina de Renault. La automotriz lleva adelante Women at Renault, una iniciativa que busca incorporar talentos femeninos en todas las áreas, sobre todo en aquellas que históricamente fueron exclusivamente masculinas, como la línea de montaje.

La banca surge como otro de los sectores que, históricamente, estuvo liderado por varones. Patricia Bindi es una de las ejecutivas que se propuso cambiar ese paradigma. Directora de Banca de Empresas de HSBC Argentina, fue distinguida por el Financial Times con el puesto 28 de 100 en su ranking HERoes Female Champion of Women in Business. "En la Argentina ya estamos en el 23% de mujeres en cargos directivos y para 2020 se proyecta un 30% de mujeres en todo el mundo en puestos de senior management", destacó Bindi, líder del equipo Multi-Balance, un grupo de afinidad creado por el banco para fomentar el desarrollo de las mujeres.

Desde las áreas de Recursos Humanos también se dice que es difícil encontrar mujeres capacitadas para los nuevos roles que necesita la industria de la tecnología. Desde Mercado Libre, Paula Arregui, vicepresidenta senior de producto de Mercado Pago, comentó que, de los 7000 empleados de la firma, la mitad son mujeres, pero que si se mira solo el segmento de desarrolladores, ellas solo ocupan el 16% de los puestos.

"Por eso, trabajamos desde las bases y la educación para generar cambios de hábito", sostuvo, y destacó el apoyo de la empresa a dos iniciativas que buscan fomentar la inclusión en esta área: ADA y Chicas en Tecnología.

Desde el sector público, Agustina Señorans, subsecretaria de Promoción Social de la ciudad de Buenos Aires, explicó que se implementó un programa de mentoreo de mujeres para obligar a ministros y ministras, o bien a funcionarios de alto rango, a buscar talento femenino dentro de los equipos de trabajo para impulsarlo.

Este año la administración porteña publicó por primera vez un sistema de estadísticas de género. "Permite ver cómo trabajar desde la Ciudad, para que lo que hagamos no sea según lo que creemos o lo que nos cuentan, sino que podamos ponernos frente al espejo e instarnos a trabajar mejor", explicó la funcionaria.

"El gobierno de la ciudad está compuesto en un 50% por varones y en un 50% por mujeres en el escalafón general, pero, a medida que se va subiendo en la pirámide, esa brecha se achica", explicó Señorans. Reconoció también que esto sucede porque "cuando tenés que elegir a tu sucesor siempre elegís a una persona parecida, a alguien en quien confiás, y los varones suelen elegir varones. Las mujeres elegimos mujeres, pero somos menos".

Por parte del sector público nacional participó de la jornada la ministra de Desarrollo Social y Salud, Carolina Stanley, quien dialogó en un mano a mano con el secretario general de Redacción de LA NACION, José Del Rio.

ANIMARSE A EMPRENDER (Y A CONTAGIAR)

Durante la jornada de Mujeres Líderes, organizada por LA NACION, seis emprendedoras de distintos rubros contaron cómo iniciaron sus emprendimientos y dieron consejos para que aquellas mujeres que todavía no se lanzan a desarrollar su propuesta lo hagan.

Una de ellas fue Alejandra Hartman, fundadora de Lady Fierros, una "clínica de autos". "Vengo de una familia de abuelos, padre y tíos mecánicos, algo que no era para la mujer", contó, para reconocer luego que ese mundo siempre le llamó la atención. Y, entonces, empezó a investigar cómo era el panorama de las mujeres en el mundo de los vehículos. "Hay 12 millones de autos en circulación y solo el 25% de las mujeres maneja", explicó Hartman.

Lady Fierros ya tiene más de 250.000 seguidores en las redes sociales Facebook e Instagram. Allí, Hartman da consejos y les habla de mecánica a las mujeres. A futuro, su sueño es poder capacitar a más mujeres en estas temáticas y crear la cadena de talleres Lady Fierros en la Argentina.

De la mecánica, al orden. Brenda Haines vivió un fracaso laboral e hizo un clic. "Quería hacer algo nuevo, pero no quería inventar nada; quería hacer algo que yo supiera hacer. ¿Qué es lo que más me gusta hacer? Ordenar", dijo. Así fue como ideó Tu Espacio Organizado, emprendimiento que se ocupa de reorganizar espacios, desde hogares hasta oficinas.

En su presentación, Haines ofreció tres tips a las presentes: "Nunca dejar objetos en tránsito; volver cada cosa a su lugar –algo que no es ningún misterio–, y tratar de ser menos sentimentales y culposas, hay que descartar un poco más".

Otra de las emprendedoras que dijo presente fue Jessica Lekerman, fundadora de la cadena de restaurantes MOOI. "Salió de un cuadernito de ideas donde iba anotando", contó esta abogada financiera, que dice que no perdió su profesión sino que, más bien, la pudo aplicar en su propio sueño, que era dedicarse a la gastronomía saludable.

En los comienzos, Lekerman tuvo socios hombres que apostaron a su proyecto. "No toda la inversión inicial fue mía; ellos confiaron en mi idea, aunque en el momento no entendieron absolutamente nada de lo que les dije", bromeó. Sostuvo que hablar de MOOI con el diario del lunes "es más fácil", pero que en ese momento era difícil visualizar un concepto y una experiencia que no existía en la Argentina.

Valeria Pasmanter vivió en el exterior, tuvo que buscar una habitación para vivir y la estafaron. Por eso creó Spare Rooms Buenos Aires, una plataforma de alquiler de habitaciones para estadías de mediano y largo plazo. "Nuestras proveedoras son mujeres mayores con habitaciones vacías en casas grandes", contó. En muchos casos, se trata de señoras que viven el efecto "nido vacío" y que ven en la propuesta de esta iniciativa una oportunidad de negocio.

Al momento, ya trabajan con 400 personas mayores. "Lo más difícil de emprender es convencer a la gente de tu idea. Lo más difícil son las barreras que te ponés vos en general, pero yo creo que si una tiene confianza, lo puede hacer", reflexionó Pasmanter.

Quien también demostró haber confiado en sus propias ideas y energías fue Victoria Pérez Zabala, de Amargo Bombillas, un emprendimiento que fabrica bombillas personalizadas. "Tratamos de transmitir alegría a través de una comunicación genuina y divertida en las redes, y de agregar valor", destacó Pérez Zabala, quien vivió gran parte de su vida profesional en Dubai, lugar en el que trabajaba para la marca de lujo Cartier. "Me empecé a preguntar cómo sería volver y me dije: ‘vuelvo’, y acá estoy. Ha sido toda una experiencia, pero no me quería quedar solo con el deseo", contó.

Hacer de las redes un espacio de creación fue el deseo de Bernardita Siutti, quien maneja Mami Albañil, una cuenta en la que da tips y consejos de albañilería, un oficio cultural e históricamente ligado a lo masculino. "Empecé haciendo arreglos en mi casa y a mostrarlos en las redes", dijo Siutti, quien tiene en la mira la posibilidad de hacer una fundación rodante. "Quiero tener un camión y recorrer el país arreglando cosas", afirmó la emprendedora.

EMPODERARSE PRIMERO PARA PODER LIDERAR

Profesionales de distintas áreas hablaron de las cualidades y de las capacidades que tiene la mujer para ser líder. Una de ellas es Sonia Abadi, creadora de Pensamiento en Red, Innovación y Redes Humanas, quien se apoyó en el uso de una imagen neuronal para mostrar un nuevo mundo en el que la cooperación será la norma.

"Antes, el poder era algo que estaba arriba, había que subir, ascender y trepar. Había que conseguir el poder y dejar afuera a los demás. Hoy lo importante es ser un gran conector en lugar de un gran jefe", evaluó Abadi. Según analizó, este nuevo paradigma de redes les queda "como un guante a las mujeres". "Somos desatanudos y creadoras de vínculos, para meternos en este sistema donde vale el liderazgo participativo, comprometido con el otro y con el entorno", explicó.

Otra de las presentaciones fue la de Dafne Schilling, facilitadora del poder femenino y coach de movimiento expresivo, quien habló de cómo se amigó con su historia y su recorrido personal para empoderar a otras mujeres. En particular, llamó a las presentes a amigarse con el cambio: "Me amigué con la idea de que todos los días todo cambia. Un día me levantaba feliz y otro día, angustiada, y empecé a conectarme con la intuición femenina, con aquello que me hacía saber hacia adónde ir", contó.

Afirmó que en lugar de hablar de líderes ella prefiere hablar de maestras, e invitó a todas las mujeres a preguntarse en qué son maestras y a reconocerse como tales. A modo de cierre, pidió a las presentes que se pongan de pie y las invitó a conectar con su cuerpo desde el movimiento. ¿El resultado? Un auditorio repleto de mujeres bailando, sonrisas y aplausos que cerraron con la propuesta de Schilling: "¿Qué me hace maestra? Exhálenlo, porque eso es lo que necesitamos hacer".

LA PERSISTENTE TAREA DE ROMPER LOS MITOS

Marcela Álvarez es ingeniera en construcciones civiles y directora del Sistema Riachuelo de AySA, la obra más relevante en materia de saneamiento del país y la región. "Trabajo con todas las áreas de la obra, no soy una representante ausente sino muy presente; recorro los túneles y estoy con los trabajadores", destacó. Y contó que la primera vez que bajó a un túnel rompió con uno de los principales mitos de la minería.

"Hay un mito que establece que, si una mujer baja, en venganza, la Pachamama se llevaba la sangre de alguno de ellos", explicó. Pero 20 años atrás, ella misma se animó a bajar por primera vez: "Tuve que bajar 25 metros colgándome de ganchos amarrados a las paredes. Hoy, después de esa primera experiencia recorrí más de 40 kilómetros de túneles y de tanto estar abajo, tengo reservado un lugar arriba", bromeó la directiva.

Álvarez estuvo acompañada en el panel por Graciela Graiño, colectivera desde hace más de 8 años.

"Nunca estuvo en mis planes. Me casé joven, me dediqué a mi familia, los chicos crecieron y yo quería hacer algo", contó. Graiño es una de las colectiveras mujeres de Transportes del Bicentenario, la línea que tiene la Municipalidad de Vicente López. "Cuando la gente se subía, al principio se sorprendían, nos tenían miedo, después se fueron acostumbrando y ya es muy natural", concluyó.

TRABAJAR EN EQUIPO Y NO DUDAR EN EXPRESAR LOS DESEOS

"Me metí en la empresa familiar rompiendo moldes", reconoció Alexia Keglevich, CEO global de Assist Card, firma que comenzó como empresa familiar. "Tuve un padre muy líder, muy machista y fuerte", contó. Junto a ella estuvieron Isela Costantini, CEO de GCT Servicios Financieros, y Claudia Boeri, presidenta de la región sur de SAP para Latinoamérica.

"Es más difícil encontrar a mujeres en finanzas que en otros sectores en los que estuve", dijo Costantini y consideró que estamos viviendo un proceso en el que "todos tenemos que seguir trabajando en la equidad, para que los hombres entiendan cuánto la mujer aporta en todos los ambientes y cuánto necesitamos el uno del otro".

Además, la expresidenta de Aerolíneas Argentina y ex-CEO de General Motors para la Argentina, Uruguay y Paraguay recomendó a las presentes que no trabajen solas y armen equipos. Boeri coincidió en este punto. "Lo que hace que uno pueda ser un líder o no es el ver si puede inspirar, si puede generar equipos y si puede hacer que las cosas pasen", explicó y consideró que la mujer tiene más práctica a la hora de consolidar equipos desde la empatía.

Keglevich reconoció que ella se tuvo que "masculinizar" para "poder entrar en un mundo de hombres" y aunque cree que todavía falta, consideró que estamos "en el buen camino".

"En las empresas es impresionante ver las diferencias entre hombres y mujeres. El hombre te pide el aumento, la promoción, y nosotras no lo pedimos. A veces, uno no ve la diferencia como líder, porque, los dos son iguales, pero el hombre parece que quiere crecer más que la mujer, pero porque ella no lo dice, no porque no lo quiere", agregó Costantini y llamó a las mujeres a ser protagonistas dentro de sus espacios de trabajo y tomar las riendas de su camino profesional.

La gestión pública y la misión de dar condiciones

Carolina Stanley , ministra de Salud y Desarrollo Social de la Nación, protagonizó un mano a mano con José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION, actividad que dio cierre a la cuarta edición de Mujeres Líderes. En la entrevista, la funcionaria reconoció que la inflación de 2018 fue "más alta de lo esperado" y que el impacto económico generó "angustia e incertidumbre". En este sentido defendió la partida de más del 70% del presupuesto nacional 2019 dedicada a su cartera. "Vivimos en un país con un 30% de pobreza, y eso habla de una Argentina que hay que acompañar. Fue una decisión del Presidente plantear la pobreza como prioridad en la agenda", aclaró.

Con respecto a la agenda de género, Stanley hizo mención al trabajo sobre el embarazo no intencional en la adolescencia. "Hoy 110.000 chicas de menos de 19 años quedan embarazadas, y de ellas el 70% manifiesta no haberlo buscado", destacó. Y agregó: "Si logramos concientizar sobre este tema y llegar con métodos efectivos vamos a poder trabajar con mujeres y varones que, gracias al saber, pueden elegir", sostuvo.

También hizo hincapié en la necesidad de trabajar en la temática de tareas no remuneradas. "Las mujeres invertimos más de cuatro horas diarias en cuidados de la casa, de hijos y de adultos mayores que los varones no", explicó. Además, destacó que las mujeres representan el 63% de los egresados universitarios y la necesidad de eliminar los "techos de cristal". "Las egresadas son mujeres, pero aún cuesta conseguir mujeres y, además, existe la brecha de salarios", concluyó.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.