Eduardo Costantini. El impuesto a la riqueza, el dólar y cómo el país evita el "choque contra la pared"

El empresario dijo que el país dejó de correr hacia una pared y ahora se encuentra en "terapia intermedia"
El empresario dijo que el país dejó de correr hacia una pared y ahora se encuentra en "terapia intermedia" Crédito: Patricio Pidal / AFV
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16 de noviembre de 2020  • 10:23

El creador de Nordelta y fundador de Consultatio, Eduardo Costantini, dijo que en el último tiempo la Argentina dejó de correr hacia una pared, pero que falta un programa económico integral y señales políticas porque "sin confianza va a ser difícil financiar esta crisis".

En este sentido, Costantini afirmó en el programa "Comunidad de Negocios", que se emite por LN+, que el proyecto de impuesto a la riqueza no colabora y es "pan para hoy y hambre para mañana", ya que "sin recrear la financiación genuina y un aumento de la recaudación, pero bajando la presión impositiva, es difícil que se dé espacio a la confianza y a la inversión".

"La vicepresidenta en su carta habla de un acuerdo, de un diálogo que es exactamente lo que nos viene faltando desde hace décadas, que en la práctica no se da. Una cosa es decirlo y otra cosa es hacerlo. Y esa falta de entendimiento es lo que hace que la Argentina esté desencontrada siendo un país que tiene los recursos para salir adelante aún en esta situación tan dramática para el mundo, pero sobre todo para la Argentina porque está dañada la confianza al máximo y entonces no tenemos fuentes de financiación en una situación en que hemos parado la economía por el tema de la pandemia. Si no hay acuerdo que genere la confianza va a ser muy difícil financiar esta crisis", dijo el empresario.

-Eduardo hace un tiempo dijo en Terapia de Noticias que la Argentina iba directo a una pared y a una velocidad muy fuerte ¿Crees que con este ajuste que se está implementando eso puede corregirse en parte?

-Yo creo que se ha desactivado en el corto plazo. Hubo una serie de noticias, por ejemplo, desde el punto de vista político, el tema del campo de Etchevehere, después la desocupación de Guernica. de alguna manera la carta de la vicepresidenta es como que le dio en teoría -después hay que ver en la práctica- mayor capacidad de acción al presidente. La determinación del ministro Guzmán como único o principal responsable del programa económico, la intención de no pedir más adelantos a la tesorería, la venida del Fondo con una cierta vuelta al orden no en la profundidad, pero por lo menos fueron señales. La intervención en el mercado de cambios, el canje de pesos por bonos dolarizados a los acreedores, los tenedores de pesos del exterior que quieren salir, regresar al dólar. Hubo varias medidas que apaciguaron o sea desactivaron esa ida contra la pared. Bueno, pero ahora faltan otras medidas, o sea estamos sin un programa económico. Los anuncios del ministro Guzmán fueron informales en los medios. No hay un enunciado de medidas integrales que cierren y que por supuesto contemplen la política monetaria, cambiaria, fiscal y además señales políticas que acompañen porque, por ejemplo, mientras ocurre esto ahora resulta que se presenta en el Congreso la semana que viene nuevamente para la aprobación en Diputados el impuesto a la riqueza, que claramente hace mucho ruido, daña las expectativas, no fue dialogado con los empresarios, con los agricultores que tienen que pagar el impuesto, con los ahorristas que tienen la posibilidad eventualmente de invertir en deuda argentina, con los fondos internacionales, entonces nuevamente el diálogo en la práctica no se materializa.

Eduardo Costantini, en "Comunidad de Negocios"

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-Teniendo en cuenta esta cuestión del impuesto, por ejemplo, ¿Considera que la Argentina es un país que en el último tiempo está expulsando a los ricos?

-Yo creo que la Argentina es un país que tiene una carga impositiva muy grande. Somos un país donde hay un porcentaje de economía informal muy elevado y en realidad el mayor esfuerzo tendría que estar en aumentar la base de los contribuyentes y eso permitiría no sólo no aumentar la carga impositiva sino reducirla. O sea con esta carga impositiva está visto, es fáctico, que el nivel de inversión de la Argentina es muy pobre, o sea que el tema es cómo va a crecer la Argentina. Entonces es como quién le pone el cascabel al gato o sea cuál es el punto dónde se satisface a todos los sectores de la población y eso se logra con un acuerdo político. Entonces esta medida yo creo que es pan para hoy, hambre para mañana porque al aumentar la incertidumbre y al aumentar la carga impositiva como también la reforma tributaria que se está contemplando que es una reforma tributaria progresiva, va a aumentar en el margen la carga impositiva más. Son soluciones de más impuestos, en vez de menos impuestos por supuesto porque hay un déficit fiscal en el medio y no hay financiación porque Argentina no tiene acceso al mercado de capitales. Pero si no recreamos la financiación genuina y un aumento de recaudación, pero sin baja de presión impositiva es difícil que demos espacio a la confianza y a la inversión.

-Una pregunta para el desarrollador inmobiliario. Dicen que este es un buen momento para invertir en ladrillos e iniciar una construcción. ¿Qué perspectivas ve para 2021? ¿Cree que va a seguir siendo negocio la construcción, los desarrollos?

-Yo creo que siempre en esto hay que acompañar a la demanda. En ese sentido en mi carrera en más de 50 años, por ejemplo, nunca había visto una crisis cambiaria de la envergadura de la que tuvimos con un aumento muy importante de la venta de terrenos, la venta de casas, los alquileres, el pedido de nuevas obras. Por el efecto de la pandemia hay un segmento de la población de la Ciudad -esto es un fenómeno mundial no solamente en Argentina- que prefiere vivir en las afueras por el teletrabajo, el avance de tecnología. Entonces el mercado está como dividido: en las afueras de la Capital el mercado está muy activo y en la Capital el mercado está lento porque la suba del dólar lo ha perjudicado. El costo de construcción está a niveles muy bajos debido a la exacerbación del dólar y lo que va a ocurrir en la Capital, que es el segmento más dañado, va a estar al compás de la situación económica, política y social. Si mejora la perspectiva, en 2021, va a haber una mejora relativa en ese segmento.

-La última: el dólar es una montaña rusa que bajó durante varias jornadas y luego terminó subiendo ¿Cuándo va a estar tranquilo el dólar?

-Volvemos a lo anterior. El dólar se tranquiliza cuando las expectativas mejoran, cuando la gente piensa que hay una estabilidad política, consistencia y un programa económico que cierra. Entonces ahí aumenta la confianza, inmediatamente el dólar baja y sigue caro, sube la propiedad, suben las acciones, los bonos argentinos, baja el riesgo país. Yo eso no lo veo ocurriendo. Yo diría que en este momento claramente no estamos corriendo hacia una pared y estamos más o menos en un período parecido a la época del Kirchnerismo del 2011 al 2015 con brecha cambiaria, intervención, baja inversión, no crecimiento, caída de la producción por persona sin disminución de la pobreza y un equilibrio inestable a no ser que vuelva una crisis cambiaria. Estamos como en una terapia intermedia. Salimos de terapia intensiva y estamos en esa terapia intermedia.

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