Portafolio privado. Adrenalina variable para inversores de largo plazo

Las empresas del complejo agropecuario continúa siendo una opción de inversión
Las empresas del complejo agropecuario continúa siendo una opción de inversión Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera
Mónica Fernández
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5 de junio de 2020  • 10:04

En medio de la crisis evitar el riesgo y priorizar la liquidez es la estrategia más recomendada y la que le calza a todo tipo de inversor. Sin embargo, para los que no le escapan a un poco de adrenalina y pueden plantearse objetivos de mediano y largo plazo, hay oportunidades de compra en renta variable, es decir en acciones de empresas que perdieron mucho más valor que el que sus negocios justifican.

"La caída bursátil ya se cuenta entre las mayores de la historia argentina. Después de la gran caída de los últimos dos años, hay una buena oportunidad de entrada para posiciones de largo plazo, pensando en un horizonte mínimo de dos años", dice Mauro Cognetta, asesor financiero y magister en finanzas. Claro que el camino no está libre de obstáculos: "Salir del default es una condición necesaria pero no suficiente para poder enfrentar los serios desequilibrios macroeconómicos. Hay desafíos monetarios, fiscales y políticos por delante, pero ha habido muchos rallies aún en momentos difíciles. Aunque se necesitarían mejores condiciones económicas para una suba sostenida en los precios, hay mucho valor en las acciones".

Ternium - la empresa productora de acero del Grupo Techint- y Loma Negra, la cementera líder en el mercado local, son dos de sus recomendadas. "Ternium tiene posición dominante en el mercado y es una empresa que no está endeudada. Loma Negra tiene también una solida posición de mercado y sus márgenes EBITDA (Ganancias antes de impuestos) son superiores a los de sus comparables locales y de la región".

"Las acciones bancarias están notoriamente subvaluadas. En los últimos meses se observaron caídas en los ADRs (certificado representativo de las acciones extranjeras en la Bolsa de Nueva York) de los principales bancos, entre un 24% (BBVA) y 44% (Banco Macro). Por ejemplo, las acciones de Grupo Financiero Galicia y Banco Macro actualmente se ubican a nivel o por debajo del límite inferior del período desde 2016 a 2019, en términos de la relación entre el valor de mercado de sus acciones y su valor en libros. Igualmente, estos valores son superiores a los obtenidos en 2011 y 2012", postula Hernán Barrea, gerente general de TSA Bursátil.

Haciendo una comparación con otros momentos de crisis y fuerte caída en el valor de los activos, los bancos deberían ser de los primeros en rebotar. "Tras la salida de la crisis de 2001, los bancos presentaron una velocidad de recuperación superior a la de las utilities, a pesar de que ambas tuvieron una caída similar", explica Barrea y aclara un detalle no menor para ser tenido en cuenta por los potenciales inversores: "El mercado local tiene sus particularidades y los sectores no suelen comportarse como en los mercados internacionales".

Es que las acciones de empresas vinculadas a la provisión de servicios públicos como electricidad o gas (las utilities ) son consideradas "defensivas" en los mercados más desarrollados porque permiten preservar el valor de las inversiones y sufrir menos la volatilidad. Sin embargo, en la Argentina no siempre cumplen ese rol, ya que normalmente en las crisis se generan rupturas de los esquemas tarifarios , y eso termina perjudicando el recorrido de la acción.

Las acciones son una apuesta de renta variable. Es decir no hay ningún pago garantizado, ni de capital ni de tasa de interés (como si sucede con los bonos sean públicos o privados). En consecuencia son una inversión de más riesgo en cuanto a las fluctuaciones de precio. Sin embargo, una porción de la cartera que puede ser de entre 10%, 20% o el 30% dependiendo de cuánto riesgo quiera asumir el inversor, colocado en empresas locales o extranjeras bien elegidas, puede aportar en el tiempo un retorno más que interesante. La clave del resultado estará en un buen mix o balance de distintos tipos de instrumentos de inversión.

José Ignacio Bano, gerente de research de InvertirOnline, plantea el caso de IRSA como una alternativa a ser tenida en cuenta por los buscadores de oportunidades: la empresa que en Argentina es conocida por la construcción, por los shoppings y hoteles y que cotiza tanto en la Bolsa local como en Estados Unidos a través de ADR. "Si uno contempla su valor en ese mercado, medido en dólares, actualmente es de u$s3 aproximadamente y en 2018 llegó a valer más de 30. Entonces hoy vale la décima parte de lo que valía antes", describe.

"Creo que no justifica valer la décima parte, porque aunque acá sus negocios están bastante golpeados por la crisis que desató la pandemia, hay que contemplar que IRSA tiene en realidad el 60% del negocio afuera. Es dueña de una empresa de Telecomunicaciones en Israel, Cellcom y el rubro telecomunicaciones es uno de los grandes beneficiados en este contexto. Entonces, es un sector acertado para contemplar una inversión", detalla el analista de IOL.

Fuera del mercado local IRSA tiene también una pata financiera en Israel, donde gestiona fondos de pensiones y ahorro. Entonces vale la décima parte pero el 60% está afuera, por lo que no hay que preocuparse por el dólar y riesgo país. "No creo que vuelva a valer US$30 como antes pero tampoco debería valer US$3. Tiene recorrido" , dice Bano con ojo de research.

En lo que va del año, y de acuerdo a datos suministrados por ByMA, las empresas que en la Bolsa local mejor defendieron su valor de mercado (calculado en base a la cantidad total de acciones multiplicado por precio), fueron Molinos y Morixe, ambos vinculados a la producción de alimentos básicos, con incrementos de 78% y 231%, respectivamente. La peor perfomance, la de YPF cuyo valor de mercado cayó 40% en lo que va del año, empujada por la menor demanda de combustible y la baja en el precio internacional del petróleo.

Barrea pone sobre la mesa una opción más para los inversores que quieren apostar por las empresas argentinas sin asumir el vértigo de posicionarse en acciones. "Invertir en deuda corporativa en dólares de compañías cuyo historial de cumplimiento y colocación de instrumentos en los mercados ha sido históricamente bueno como IRSA y Cresud, puede ser una alternativa para los inversores con perfil moderado". Los bonos de las empresas, se conocen como obligaciones negociables (ON) y son de renta fija: en la fecha estipulada pagan el interés pactado y al vencimiento el capital invertido.

Equilibrar la apuesta

Claro que, globalización obliga, un inversor bien diversificado no puede quedarse con los pies en un solo mercado. "En el contexto actual consideramos que las mejores oportunidades bursátiles se dan en los mercados extranjeros ya que dadas las características del mercado local, la diversidad de sectores y alternativas de inversión son menores a las observadas en los mercados internacionales", postula Hernán Barrea, gerente general de TSA Bursátil. ¿Cómo? . A través de CEDEARs (certificados representativos de acciones extranjeras) o suscribiendo Fondos Comunes de Inversión (FCI) locales pero que apuestan a activos trasnacionales.

¿Hacia donde apuntar los cañones para obtener valor en la nueva normalidad?. "Son buenas opciones todo lo relacionado a tecnología, telecomunicaciones, entretenimiento en el hogar y comercio electrónico". Dice Bano, de IOL, que también recomienda incorporar CEDEARs a la cartera de inversión. A través de CEDEARs se puede comprar gigantes extranjeros como Microsoft, Amazon (su cotización está en récord histórico), Netflix, pero también apostar por empresas argentinas que no están listadas en la Bolsa local pero si en Nueva York y llegan a Buenos Aires en forma de certificados: Mercado Libre y Globant son dos ejemplos en ese sentido.

"En la Argentina la capacidad de captar sectores ganadores o modelos de negocios disruptivos, como el tecnológico es ultra acotada", plantea Barrea y avanza: "una alternativa dentro del sector tecnológico local vía CEDEARs es Globant aunque el último mes perdió gran parte de su atractivo y las acciones se sitúan alrededor de los US$122, cerca de su máximo histórico de casi US$135". La empresa de soluciones tecnológicas cotiza en Wall Street desde 2014. El ADR de Mercado Libre, por su parte, subió más de 40% en lo que va del año.

Las empresas tecnológicas fueron las menos castigadas hasta ahora y se prevé que seguirán siendo las niñas mimadas de los inversores. Los sectores tradicionales (entidades financieras, manufacturas, ferrocarriles, aerolíneas, petróleo, entre otros), en cambio, son los que anotaron caídas más profundas. "Se abren frente a esta situación dos posibles "aristas": apuntar a las castigadas valorizaciones de los sectores tradicionales o continuar con los sectores arriba de la ola. En cuanto a la primera opción, una normalización de las economías y políticas monetarias benefactoras de los principales países, permitiría que los bancos, por ejemplo, sean beneficiados. A su vez, la reactivación del transporte aéreo debería favorecer a las petroleras tradicionales. Con respecto a la segunda opción, se espera que el sector tecnológico continúe sólido, principalmente Microsoft, Google, Facebook, Apple y Amazon. Los riesgos y naturalmente los retornos de corto plazo podrían ser superiores en los sectores tradicionales", postula el ejecutivo de TSA Bursátil.

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