Para fines de año crecería el consumo

Según proyecciones de una consultora
Alfredo Sainz
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9 de mayo de 2003  

Las señales de reactivación que ya se están haciendo sentir en algunos sectores vinculados con la exportación, finalmente llegarán al mercado de consumo masivo en el segundo semestre del año. Al menos ésa es la proyección que realiza la consultora Cuore, del grupo CCR, que ayer difundió los resultados de su última medición sobre el impacto de las elecciones en los hábitos del consumidor.

El mercado de consumo masivo -que incluye los productos para el hogar comercializados por supermercados y negocios minoristas tradicionales- en el último año registró una facturación de $ 36.000 millones, frente a los $ 31.570 millones de 2001. La suba se explicó exclusivamente por la inflación y el aumento de precios, ya que el último año el volumen registró una caída récord del 20 por ciento.

Para 2003, el escenario es un poco más optimista. En facturación, el mercado terminará en $ 46.000 millones, pero, según la proyección de Cuore, se producirá una pequeña suba del 2%, en el volumen de ventas. "En la medida en que no se produzca un cambio muy profundo en las principales variables económicas, a partir de julio o agosto se va a notar un repunte en las ventas, aunque no hay que perder de vista que la comparación siempre se hace contra un período muy malo, como fue el de 2002", expresó Guillermo Oliveto, director del grupo CCR.

Nuevas marcas líderes

El consultor subrayó que la reactivación se explica, en parte, por el surgimiento de lo que define como nuevas primeras marcas. Es decir, etiquetas como Drive, Crush, Palermo o Schneider, que hasta antes de la devaluación tenían un papel marginal, pero que fueron reflotadas por las empresas después de la crisis. Este tipo de productos ya representan el 11,7% de las ventas.

El directivo destacó que las primeras señales de reactivación también se están haciendo sentir entre las grandes cadenas de supermercados, que habían sido algunas de las más golpeadas por la crisis. "Las grandes cadenas están retomando proyectos de inversión y a empezar a cosechar los beneficios de las promociones cruzadas que realizan con los bancos y tarjetas. Además, se verán favorecidas por la progresiva reducción del circulante de bonos provinciales, que habían tenido un fuerte impacto negativo en su negocio", manifestó Oliveto.

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