Para los argentinos, con esta crisis llegó la hora de enfrentar los problemas de fondo

Según el empresario, el país tiene ahora la oportunidad de solucionar las fallas estructurales de la economía
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16 de diciembre de 2001  

Desde la oficina que Eduardo Costantini tiene en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), la economía queda lejos. Mientras charla con LA NACION, el ministro Domingo Cavallo está dando la segunda conferencia de prensa de la semana para dar nuevos detalles sobre las últimas medidas. Pero el empresario, que maneja negocios inmobiliarios y financieros por más de US$ 1000 millones, no pierde la calma.

"Me ha tocado vivir muchas crisis en la Argentina. En los setenta, en los ochenta... -recuerda-. Y en los noventa hemos sufrido muchos sacudones también, a pesar de que pudimos terminar con la inflación. Pero lamentablemente no se solucionaron los problemas estructurales de la economía argentina."

Para Costantini, la crisis actual puede tener un lado positivo. "Si uno ve esta situación crítica a más largo plazo, probablemente traiga consigo el tener que enfrentar estos problemas de fondo que no fueron enfrentados en décadas anteriores -explica-. El déficit fiscal, la estructura del Estado, el clientelismo político, la burocracia, la dirigencia, el tipo de país y de economía que queremos... El problema es que no hay todavía un consenso, hay distintas percepciones de acuerdo al sector desde el que se mire."

-¿Cree que vamos a salir de esta situación?

-Creo que sí, es muy difícil decir cuándo. Nosotros los argentinos siempre actuamos después del porrazo. Volvimos a la democracia después del fracaso de las Malvinas y del gobierno militar, logramos la convertibilidad después de la década perdida de los ochenta. Me parece que esta crisis, que parece terminal para el país, nos va a obligar a vivir con lo nuestro y a hacer sustentable y compatible el sistema político y el económico. La Argentina ha vivido históricamente de fiado, siempre financiamos los desequilibrios con préstamos del exterior.

-¿Cómo afectó la crisis el desarrollo de los proyectos inmobiliarios de Consultatio Inversora?

-Hay que tener una visión de mediano a largo plazo, pensar a más de dos años. Y consolidar los proyectos en marcha. Nuestra estrategia es mantener la solvencia patrimonial y financiera del grupo. Nosotros emprendemos nuestras inversiones inmobiliarias sin recurrir a pasivos bancarios. Ese es un poco el secreto de nuestra continuidad, hacer todo con recursos propios.

En el caso de Nordelta (un emprendimiento urbanístico de 1600 hectáreas ubicado en el partido de Tigre), este año termina la primera etapa del proyecto. Ya estamos por entregar siete barrios y tuvimos algunas inauguraciones importantes, como el Club Nordelta, las sedes de los colegios Marín y Northlands, la estación de servicio Pecom (del grupo Perez Companc) y un local de McDonald´s. Para 2002 quedan 150 condominios sobre el lago, que ya estamos construyendo.

-¿Cuánto llevan invertido?

-Unos US$ 60 millones, aproximadamente US$ 5 millones por mes, en infraestructura, los accesos, la provisión de los servicios y algunos edificios. Y para el año que viene tenemos prevista una inversión de US$ 20 millones, para la terminación de los barrios que estamos entregando, la continuación de los condominios y algunos edificios más que tenemos previsto edificar.

Esta inversión fue acompañada por US$ 45 millones que invirtieron las propias familias. Entre las casas terminadas, las unidades en construcción y los planes presentados hay más de 300 unidades, y a eso tenemos que agregar la inversión de Pulte, que tiene un plan de construcción de más de 50 casas.

-¿Tuvieron que frenar algún emprendimiento?

-Tenemos un terreno sobre Figueroa Alcorta y Tagle, de 4000 metros, que está en espera de la evolución de la crisis argentina. Ahí queremos construir un edificio de departamentos de 14 pisos, en un estilo francés, de muy buena categoría. Es una inversión adicional de US$ 12 millones a los US$ 6 millones que invertimos en el terreno.

-¿Están conformes con las ventas que obtuvieron hasta ahora?

-Nosotros tuvimos un muy buen lanzamiento. Nordelta empezó a venderse en 1999 y no conoce lo que es la recesión, se vendió siempre a pesar de la situación económica. Tenemos un estimado de ventas de entre US$ 100 y 120 millones por año. Llevamos vendidos US$ 200 millones, empezamos a vender en 1999 y estamos a fin de 2001, así que más o menos vamos de acuerdo con la proyección realizada.

Claro, hoy hay un cambio en la actitud en la gente, que está más bien esperando a ver qué ocurre. Lo que sí hemos tenido en las últimas dos semanas son propietarios que precancelan, que aun no correspondiéndoles la escritura anticipan el pago. También se han concretado algunas operaciones nuevas.

-¿Cómo se manejaron en Consultatio Asset Management (la administradora de fondos de inversión) frente a la crisis?

-Ahí lo que importa es la administración del riesgo. La compañía, que empezó como Consultatio Bursátil hace más de veinte años ha vivido todas las crisis que tuvimos en la Argentina. Siempre hemos premiado el riesgo y la liquidez, y en tercera medida la ganancia de capital que pueda generar una inversión financiera, tanto en bonos como en acciones. En general, nuestros fondos tienen baja volatilidad.

-¿Qué decisiones de inversión tomaron este año?

- Precisamente lo que tratamos de disminuir al máximo posible fue la pérdida de capital de los fondos. En ese sentido nosotros, que invertimos en América latina, hemos tenido que disminuir las inversiones financieras en la Argentina debido al nivel de riesgo. Para proteger a nuestros suscriptores hemos dejado de comprar tanto acciones como bonos argentinos hace ya algunos meses. Entonces el resultado que hemos obtenido en el año fue el no haber registrado pérdida de capital. Y hemos podido mantener una volatilidad inferior al 10%, cuando en la Argentina estamos en volatilidades superiores al 30 por ciento y ha habido grandes pérdidas de capital.

-¿En qué activos se refugiaron?

-Nuestros fondos están invertidos en un porcentaje mayoritario en bonos chilenos y en bonos mexicanos, y marginalmente en bonos brasileños. El fondo tiene apenas un porcentaje de un 7% en acciones, el resto son todos bonos. Y de esos bonos, más del 70% están entre Chile y México.

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