Piden más reintegros a la maquinaria agrícola

Los industriales estudian la realización de una protesta a corto plazo si no se disponen medidas para aliviar al sector afectado por la competencia brasileña
Los industriales estudian la realización de una protesta a corto plazo si no se disponen medidas para aliviar al sector afectado por la competencia brasileña
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20 de marzo de 2000  

URANGA, Santa Fe.- La industria nacional de la maquinaria agrícola atraviesa por un momento extremadamente difícil y quedó expuesto en ExpoChacra, donde muchas empresas se jugaron todas las posibilidades de salvar el año o bajar las persianas.

Los negocios que se cerraron en esta muestra dan un momentáneo alivio al industrial, pero no elimina la profundidad de la crisis. Tanto es así que las empresas nacionales más representativas del sector analizan realizar una protesta a corto plazo de fuerte impacto, según comentó Mariana Rossi Vassalli, presidenta de la firma Don Roque, a La Nación .

Este tema será tratado en los próximos días en la Unión Industrial Argentina (UIA). La industria nacional reclama que el decreto 257/00, que otorgó un reintegro del 10% al comprador de un equipo de fabricación nacional, se extienda hasta fines de año (vence el 30 de abril) y que se aumente el beneficio al 20 por ciento. "Nosotros pretendemos que Brasil haga su ajuste y hasta que ello ocurra pedimos que se aumente el reintegro. Con el 10 por ciento actual no nos alcanza", apuntó Mariana Vassalli.

Para la firma Don Roque, una de las más importantes del país en el rubro cosechadoras, "si no se prorroga el beneficio del reintegro la planta debería pararse", sostuvo la empresaria, con cierta preocupación.

Otras firmas, como Gherardi y Marani, se unieron para optimizar los recursos, y otras como Bernardín hacen frente a la crisis con mucho esfuerzo, aunque todo se les haga cuesta arriba y les pese el fantasma de una convocatoria.

El punto de la discordia parece ser, siempre, la convivencia con Brasil y las realidades del Mercosur, que, según desde dónde se enfoque, tendrá diferentes versiones. La coincidencia es común en la necesidad de corregir algunas reglas del bloque; en lo que no concuerdan es en la forma de concretarlo.

"No tenemos problemas en que ingresen maquinarias importadas, sino que queremos competir de igual a igual", dijo Vassalli. La firmas multinacionales, como Jhon Deere, sostienen que "las correcciones hay que realizarlas negociando, no con dureza. No creemos que en la Argentina haya una invasión de productos brasileños, si no hay mercado ni para los productos locales ni para lo que se fabrican en Brasil", sostuvo Héctor Sendoya, director comercial de la firma.

Mariana Vassalli, en cambio, tiene una posición más dura. "No somos competitivos en lo económico. Tiene que haber una revisión de todas las reglas del Mercosur", señaló. Para Daniel Gherardi, presidente de la firma homónima, "el Mercosur no es interesante para las maquinarias", y tiene una visión muy particular respecto del Gobierno. "Nosotros no le pedimos nada -dice-, porque sabemos que no nos lo van a dar."

Gherardi cree que la actual crisis que vive el sector "hay que solucionarla buscando salidas creativas". También les preocupa la falta de protección, y en ese sentido se apuntó al Banco Nación. Si bien esta entidad lanzó hace un corto tiempo una línea de crédito para comprar maquinaria nacional al 7% anual, los productores se quejan porque el préstamo tiene una comisión del 2% sobre el total del crédito, y eso lo ubica, finalmente, en las mismas condiciones que tienen las líneas para adquirir equipos importados, con una tasa del 11 por ciento.

El cuadro más grave es vivido por las compañías dedicadas a los equipos más complejos, los de mayor valor, como las cosechadoras o los tractores. La tradicional firma Zanello tiene suspendido casi todo su personal, luego de acordar esta medida con el sindicato metalúrgico de San Francisco, Córdoba. Mariana Vassalli señaló que Don Roque suspendió horas de trabajos, pero no al personal. "Con el ahorro de costos que significó acortar las horas de trabajo, fue como si hubiéramos suspendido a 41 operarios", explicó.

Esta firma tiene un stock de 30 equipos, lo que significa tener inmóvil un capital de US$ 3 millones. "Preferiríamos tener ese dinero para comprar más insumo o no acortar las horas de trabajo", amplió Vassalli. Gherardi (sembradoras y picadoras de forrajes) y Mirani (cosechadoras) se unieron para optimizar los recursos debido a que se dedican a maquinarias diferentes y así poder trabajar todo el año.

Cuadro de situación

  • Tendencia: a comienzos de la década del 90, el 70% de la maquinaria vendida era nacional, y el resto, importada. Hoy, las cifras son a la inversa.
  • Gasoil: según los empresarios, el alza del combustible dejó huellas profundas en los productores y rebotó en las empresas.
  • Consecuencias: al subir el precio del gasoil en plena cosecha, bajó la ganancia y agrandó la mora, coincidieron los empresarios.
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