Polémica por los precios en la compra del gasoil importado

Entre 2010 y 2011 la Argentina pagó hasta 15% más que las compras realizadas por Uruguay
Hugo Alconada Mon
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10 de agosto de 2011  

Comparado con Uruguay, la Argentina importó gasoil pagando un sobreprecio promedio del 7 al 10 por ciento, con picos que superaron la brecha del 15% durante los últimos dos años, según surge de contrastar las planillas oficiales de las compras efectuadas durante ese período por ambos países, cuya copia obtuvo La Nacion y verificó con expertos aduaneros, navieros y energéticos.

La diferencia representó un costo adicional para las arcas del Estado argentino de hasta 120 millones de dólares, sólo entre 2010 y 2011, que se desembolsaron en plena crisis energética a un puñado de empresas navieras liderado por dos firmas responsables del "trading", Glencore Argentina y Vitol Argentina, y en tercer lugar, la venezolana Pdvsa.

En todos los casos, las compras desde esta orilla del Río de la Plata las dispuso el Ministerio de Planificación Federal, que lidera Julio De Vido, a través de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (Cammesa), que encabeza el propio De Vido desde principios de 2008, cuando desplazó al secretario de Energía, Daniel Cameron.

En Uruguay, en tanto, las importaciones las ordenó la empresa estatal Ancap (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland), que contrató los embarques con la condición de entrega en La Teja, en el puerto de Montevideo, bajo el sistema DAP, según consta en los registros de organismos uruguayos que obtuvo y cotejó La Nacion.

En el caso de las importaciones argentinas, por el contrario, el contrato se firmó bajo el sistema FOB, por lo que debió traspasar el combustible de una nave "madre" a embarcaciones más pequeñas -operación conocida como "alije"-, que se encargaron de su traslado final a tierra, lo que también encareció los costos.

Desde Planificación plantearon, sin embargo, que las importaciones de ambos países tienen características diferentes. Entre otras, que las cantidades de azufre, metales y sólidos en suspensión en el gasoil que compra Cammesa son inferiores a las que adquiere Uruguay, por lo que es más caro. "Es como comparar peras con manzanas", afirmaron desde el Ministerio (La Nacion también contactó a Vitol y Glencore Argentina, pero no respondieron las consultas).

Si la menor cantidad de azufre podía encarecer la importación local, en tanto, los volúmenes de compras de Cammesa -es decir, la escala de la operación- podrían haber reducido la diferencia, ya que cada año importa entre dos y tres veces más combustible que Ancap, según indicaron los expertos locales consultados, aunque desde el Ministerio retrucaron que el mayor volumen de compras locales fuerza la contratación de buques más grandes que no pueden ingresar al puerto y que, por tanto, obligan a los alijes.

Otra diferencia entre ambas orillas del Río de la Plata es la metodología para escoger a los importadores y traders. Ancap lo define por medio de la compulsa abierta de precios. Así, por ejemplo, el 17 de junio salió a comprar gasoil N° 2 USGC y cinco empresas compitieron por el negocio: Astra, Gunvor, Mercuria, Vitol y Trafigura, que ganó al ofertar un precio de 824,17 dólares por metro cúbico.

En la Argentina, por el contrario, las compras se concentran en dos "traders", Glencore y la propia Vitol, aunque desde el Ministerio afirmaron que se las escogió tras un "concurso" que no detallaron.

Así, de todas las importaciones registradas en la Argentina durante junio, el costo de la operación resultó al menos un 7,52% más elevado que en Uruguay, unos 62 dólares más por metro cúbico.

Para dos ex secretarios de Energía consultados por La Nacion, la importación local de gasoil es cuando menos cuestionable, en línea con lo que denunciaron sobre las compras de fueloil. "Esto está lejos de un cuadro de precios competitivos, ni que hablar de los mejores para la Argentina", estimó Jorge Lapeña.

Sin control aduanero

Las importaciones locales de junio mostraron otro rasgo llamativo. De las cerca de 130 operaciones, cerca de un centenar se registró ante la Dirección General de Aduanas (DGA) con origen "indeterminado", sin clarificar el país de embarque, y sólo se consignó el continente.

Esas importaciones de origen "indeterminado" conllevaron un precio promedio de 21 dólares más por metro cúbico que el de la media de las operaciones del mes, una diferencia que trepó a 83 dólares por metro cúbico con respecto al valor uruguayo, algo más del 10 por ciento.

Los registros como "indeterminado" se completaron, además, aun cuando en octubre de 2008 la entonces directora de la Aduana, Silvina Tirabassi, ordenó bloquear la categoría para "evitar maniobras que intenten eludir la aplicación de medidas de control" y ocultar el contrabando y la evasión, entre otros delitos. La orden de Tirabassi se cumplió el 7 de octubre de ese año, por medio de la nota N° 163/2008. Pero la orden de "prohibir la registración" por medio del código 998 o "indeterminado continente" se cumplió en su sentido más estricto, ya que no se bloquearon los códigos que, sin precisar los países de origen, apenas detallan el continente, con lo que continuaron las dificultades para el efectivo control.

Desde el Ministerio replican, de todos modos, que a "los fines aduaneros, sólo se requiere el continente de procedencia" y que como el combustible suele acopiarse y mezclarse para cumplir con las especificaciones técnicas exigidas antes de su embarque, es "difícil" determinar el origen preciso por países.

La operación argentina incluye una última singularidad, según cotejó La Nacion. A diferencia de Ancap, Cammesa paga por los barcos fondeados en el puerto a la espera de nuevos alijes. Eso también encarece el costo. Pero según el Ministerio "siempre es así, para contar con la disponibilidad necesaria de barcos".

Claves

  • Costos más altos. Al importar gasoil, el Gobierno afrontó contratos entre 7 y 10 por ciento más caros, por decenas de millones de dólares, durante los últimos dos años, comparados con los firmados por Uruguay.
  • Cuestión de calidad. Desde el Ministerio de Planificación replican que el sobrecosto se debe a la mayor calidad del gasoil y a las características de los puertos.
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