Por presión de la Anses, pagan más dividendos las empresas

Aquellas en las que el Gobierno tiene participación distribuyeron un 44,6% más de ganancias
Florencia Donovan
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23 de junio de 2011  

La participación de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) en los directorios de muchas de las compañías que cotizan en Bolsa se está haciendo notar. Al menos, la presión para que distribuyan una mayor cantidad de dividendos surtió efecto: en el primer semestre del año, las empresas locales entregaron a sus accionistas US$ 2069 millones por las ganancias obtenidas al cierre de 2010, esto es, un 44,6% más que en igual semestre del año anterior y casi un 88 por ciento de lo pagado a lo largo de todo 2010.

Así se desprende de datos del Instituto Argentino del Mercado de Capitales (IAMC) al 30 de mayo, e incluyendo las proyecciones de pagos hasta ayer. Considerando que Siderar había aprobado en su asamblea de abril -luego impugnada por la Comisión Nacional de Valores- la distribución de otros $ 1511 millones (unos US$ 366 millones), en el mercado estiman que este año la retribución de las empresas cotizantes a sus accionistas podría superar fácilmente los US$ 3500 millones contra US$ 2351 millones del año anterior.

Los representantes que la Anses colocó en los directorios de las compañías en las cuales tiene participación, gracias a la cartera de acciones que heredó de las AFJP, fueron explicitando en cada caso su interés para que las empresas aumenten sus giros de utilidades. Después de todo, para la Anses significan un ingreso de efectivo adicional, algo nada despreciable considerando el timing preelectoral.

Dada la participación que tiene la Anses vía su Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) -contiene la cartera que supo pertenecer a las AFJP- en el capital social de las empresas domésticas se puede estimar que ya habría cobrado en concepto de dividendos un total de US$ 203,5 millones en el primer semestre de este año frente a los US$ 168,6 millones obtenidos en todo 2010.

Y no parece aleatorio que las empresas que hicieron un mayor esfuerzo por participar a sus accionistas de las ganancias obtenidas el año pasado hayan sido aquellas en las que la Anses tiene representación en los directorios. En promedio, las firmas en las que el FGS tiene participación repartieron dividendos por una porción equivalente al 145% de sus resultados contables de 2010 contra el 45,5% del resto de las compañías.

"Al representante de la Anses lo único que le interesaba eran los dividendos", reconoció el presidente de una empresa, que forma parte de la cartera del FGS. "Incluso nos pidieron que entregáramos lo que teníamos como resultados no asignados", reconoció a LA NACION la fuente, que pidió no ser nombrada.

De esta forma, muchas empresas terminaron repartiendo dividendos por montos superiores a los resultados del ejercicio. Tales son los casos de Juan Minetti, del grupo suizo Holcim; Metrovías, del grupo Roggio; Grupo Concesionario del Oeste, de la española Abertis (también dueña de Autopistas del Sol), y Transportadora de Gas del Sur (TGS), de Petrobras. Estas empresas registraron una tasa de reparto -como se denomina en la jerga financiera a los dividendos como porcentaje de los resultados contables- de entre el 101% y hasta el 954,7 por ciento.

Gracias a la política de dividendos de las empresas en las que la Anses tiene injerencia, la tasa de reparto del primer semestre del año superó con creces el promedio histórico. Según se deduce de los datos de resultados y dividendos que publica el IAMC, la tasa de reparto promedio para las empresas domésticas fue en el período enero-junio del 94,1% de los resultados obtenidos en el ejercicio 2010, contra el 58,9% de 2009, y el 58,86% promediado en el período 2003-2009. En lo que va del año, 34 empresas pagaron dividendos, apenas 10 menos que en todo 2010. De los 25 sectores en los que el IAMC clasifica a las empresas domésticas que cotizan en la Bolsa porteña, 20 distribuyeron utilidades en el primer semestre de este año, contra 15 de igual período del año anterior.

"Nunca se vio tal distribución de dividendos", destacó un operador bursátil que pidió no ser nombrado. "Si bien es cierto que en 2010 muchas empresas mostraron más ganancias en sus balances, esta distribución va más allá", advirtió.

En 2009, tras la estatización de las AFJP, la Anses aprovechó para nombrar algunos directores en aquellas compañías de las cuales había heredado acciones como parte del portafolio de inversiones de los fondos de pensión privados.

En un primer momento, la convivencia fue relativamente pacífica, según admitieron fuentes consultadas por LA NACION en varias de estas empresas, ya que no era mucha la intervención real de los representantes del Gobierno en el management diario de las compañías.

Sin embargo, la situación cambió en abril de este año, cuando el organismo que conduce Diego Bossio redobló su apuesta, después de que, por decreto de necesidad y urgencia, el Gobierno modificara la ley que impedía a las AFJP tener una participación en los directorios de las empresas superior al 5 por ciento de su capital social.

El decreto le permitió a la Anses incrementar su injerencia en gran parte de los directorios de las empresas líderes que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y nombrar además síndicos, también halló resistencia en algunas compañías como Clarín, Molinos Río de la Plata y en el caso más resonante de Siderar, luego de que el Grupo Techint se negara a aceptar en su mesa chica al representante elegido por Anses, el economista de La Cámpora, Axel Kiciloff. Se trata, no obstante, de una puja que todavía no terminó.

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