Preocupa a los empresarios la insuficiente inversión

Destacan, de todos modos, que hubo una recuperación del aporte de capital para producir
Destacan, de todos modos, que hubo una recuperación del aporte de capital para producir
Francisco Olivera
(0)
24 de noviembre de 2005  

MAR DEL PLATA.- Freddy Cameo, vicepresidente de Siderar, fue corto y terminante cuando LA NACION le preguntó por el nivel de inversión general en la economía argentina: "Es bajo. Tendría que ser más alto". Cameo cree, como la mayoría de sus pares, que el país ha entrado en un buen ciclo económico. Pero los desembolsos y la inflación volvieron a encabezar ayer, en el 41er. Coloquio de IDEA, que se desarrolla en esta ciudad, el ranking de preocupaciones empresarias.

No fue exactamente pesimismo lo que mostraron los ejecutivos en el hotel Sheraton. Porque todos se esmeraron en aclarar que se venía de un nivel de actividad muy deteriorado y que la inversión se había recuperado bastante. De hecho, una encuesta difundida aquí reveló que más de dos tercios de los consultados planea aumentar sus inversiones el año próximo, aunque el sondeo se hizo entre empresas exportadoras (ver Pág. 2).

Agregaron, no obstante, que urge que aumente por dos razones: primero, porque muchas empresas llegaron al límite de su capacidad instalada; segundo, porque es el único modo de combatir en serio la otra inquietud empresarial (y del Gobierno), que es la inflación.

"Se están creando incentivos para que crezca -agregó Juan Manuel Forn, vicepresidente de Molinos-. Faltan dos o tres puntos más de inversión sobre el PBI." Forn confía en que, una vez hechos los desembolsos en el sector energético -una necesidad en la que coinciden todos los empresarios-, habrá menos piedras en el camino y el resto de las empresas se sumará a esa tendencia. Molinos destinó este año US$ 100 millones a su planta de San Lorenzo, y el ejecutivo afirma que la inversión de 2006 será "normal".

¿Es cierto que la industria petrolera no está invirtiendo en exploración, como se dice?, preguntó LA NACION a Rubén Sabatini, director de Relaciones Institucionales de Pluspetrol. "Es absolutamente cierto", contestó, y agregó que el país requeriría 1000 millones de dólares de desembolsos anuales en este sector. Sabatini sostiene lo mismo que sienten sus pares petroleros: la Argentina es un país con petróleo, no petrolero, y hay que incentivar la exploración de riesgo, porque de lo contrario el capital elegirá destinos geológicamente más seguros. Una medida que propone es la doble deducción de los costos exploratorios. "Despenalizar el fracaso es mucho mejor que premiar el éxito", dijo. Como casi todos los ejecutivos que asisten al Coloquio, Sabatini les teme a los aumentos de precios. "Yo fui criado con inflación. Cada vez que hay un 1 por ciento me tiembla la mano. Estamos en un país con una fuerte cultura inflacionaria."

Medir la inversión

El nivel de inversiones orilla, según los analistas, el 20% del PBI. ¿Es bueno? ¿Es malo? ¿Alcanza? Bernardo Kosacoff, director de la Cepal, lo considera un dato relativo. "Es la historia del vaso medio lleno y el medio vacío -dijo, después de su exposición (ver Página 2)-. Si pensamos que era del 11 por ciento hace tres años y hoy está en el 20 por ciento, es espectacular. Obviamente, ha habido una concentración de los desembolsos en la construcción y uno desearía que fuera en maquinarias y equipos. Para sostener el crecimiento debería ser de cuatro o cinco puntos adicionales."

Vale, entonces, la sentencia más oída entre los empresarios sobre el tema: depende de cada industria. "Acabamos de ver que el 40 por ciento de las empresas cree que puede duplicar sus exportaciones. ¿Cómo no va a haber inversión?", se entusiasmó Enrique Pescarmona, presidente de Impsa y de IDEA. Se le insistió en que se trataba sólo de exportadores, y agregó: "Bueno, siempre hay un sector que está más atrasado que otro". Su empresa, Impsa, invirtió US$ 4 millones en software y hardware y está capacitando a 100 jóvenes, por unos US$ 5 millones.

"Depende", objetó Oscar Vicente, director de Petrobras. "En unos sectores se invierte mucho; en otros, poco. La minería invierte. Siempre hay que invertir más. Que estemos creciendo indica que hubo desembolsos, pero siempre hay que aumentarlos."

¿Cómo medirlo concretamente? Luis Secco, director consultor del departamento de economía de Deloitte, encontró cómo darles sentido a las cifras: considerando la cantidad de capital desembolsado por trabajador empleado. De ese modo, razona, uno tiene una noción de la productividad y del salario real de un país porque, después de todo, el capital sirve para generar trabajo de buena remuneración.

"Con el 20% del PBI no nos deberíamos quejar, porque es un número pocas veces superado. Pero se está invirtiendo menos de lo que hace falta para recuperar la cantidad de capital por trabajador. Desde ese punto de vista, estamos en uno de los niveles más bajos de la historia. La razón es que falta resolver cuestiones elementales como la infraestructura, la seguridad jurídica o la propiedad intelectual."

Secco recuerda por qué todos los informes sobre ingresos afirman que la distribución más justa estuvo en los años 70.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.