Preocupa el caso de "mal de la vaca loca" en Canadá

La Argentina no importa productos cárnicos canadienses
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21 de mayo de 2003  

Funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) consideraron que la salud pública argentina no corre riesgos por el primer caso del mal de la vaca loca registrado en Canadá, dado que no se importan productos cárnicos de ese país.

La Argentina aún no recibió notificación oficial de las autoridades canadienses, pero en el mercado de granos comenzaron las primeras especulaciones sobre el impacto comercial de la enfermedad.

El país es el mayor exportador de harina de soja (unos 18,9 millones de toneladas en la actual campaña), insumo indispensable para sustituir las harinas de origen animal. Ayer la harina de soja registró en Chicago un máximo de 222, 44 dólares por tonelada en la posición junio, unos 10 dólares por encima de la cotización del día anterior.

Respecto del mercado de carnes, el impacto podría ser negativo porque la Argentina está negociando la apertura del mercado canadiense para los cortes frescos, cerrado tras la reaparición de la fiebre aftosa, en 2001.

Una baja en el consumo de carnes por la detección del "mal de la vaca loca, como se verificó en Europa, perjudicaría la posible expansión del mercado.

Prohibición

El caso del "mal de la vaca loca" es el primero registrado en un animal autóctono, diecisiete años después de la aparición de la encefalopatía espongiforme bovina (BSE, en sus siglas en inglés) en Europa.

Tras el anuncio de las autoridades canadienses, Estados Unidos decidió prohibir el ingreso de carne proveniente de Canadá en su territorio. Además, las acciones de la cadena McDonald´s experimentaron una pronunciada baja, que contribuyó al debilitamiento del Dow Jones en Wall Street. La cadena de comida rápida negó que use carne proveniente de Canadá para la fabricación de sus hamburguesas. En una conferencia de prensa en Edmonton, las autoridades dijeron que el caso se detectó en la provincia de Alberta.

"Debo subrayar que se trata de una sola vaca", insistió el ministro de Agricultura canadiense, Lyle Vanclief, mientras su colega en el nivel provincial, Shirley McClellan, precisó que la "causa exacta" de este primer caso "no se conoce" por el momento. La tropa a la que pertenecía el animal fue puesta en cuarentena y la carne no entró en la cadena alimentaria, precisó McClellan.

Flaco y enfermo, el animal, de ocho años, había sido sacrificado en enero pasado, pero se le realizó el análisis de BSE sólo el viernes y un primer resultado positivo de los laboratorios de Winnipeg fue confirmado en la mañana ayer por un laboratorio británico.

"No había ninguna indicación de que ese animal tuviera BSE, lo que explica el atraso", indicó McClellan, y estimó que la detección del caso en un rebaño de seis millones de animales muestra la fiabilidad del sistema.

En 1993, en Alberta hubo un caso del "mal de la vaca loca", pero se trataba de un animal de origen británico. El resto del rebaño fue sacrificado. Esta vez el animal es autóctono, y una vez realizados los análisis, la tropa a la que pertenece, en Fairview, será eliminada.

El "mal de la vaca loca" apareció por primera vez en 1985 en Gran Bretaña y puede pasar a la gente que come productos cárnicos infectados, causando una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que ya mató o enfermó a 125 personas en Europa. Está estrechamente relacionada con otra conocida como "scrapie" (variante de "vaca loca" en las ovejas).

Los científicos creen que el brote inglés comenzó cuando la ganadería recibió alimento que contenía un preparado de restos de oveja infectada con esa enfermedad.

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