Proponen que se consuma menos gas en los hogares

El Gobierno pidió al Enargas que elabore un informe con consejos para los usuarios
Francisco Olivera
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21 de abril de 2004  

Sin estruendos ni campañas masivas, pero preocupado por la situación energética, el Gobierno le recomendó al Enargas, ente regulador del sistema gasífero, la confección y difusión de una serie de consejos destinados a convencer a los usuarios de que ahorren gas. El informe, publicado en Internet ( www.enargas.gov.ar ) y hecho público ayer por el organismo, ya fue enviado a la Unión Industrial Argentina (UIA) y a las cámaras de estaciones de servicio de Gas Natural Comprimido (GNC).

En el ente regulador esperan que se tome conciencia y se empiece a consumir menos. Para el informe no hay objetivos ni plazos, pero advierten que, si todos los actores del sistema (domicilios, empresas, estaciones de servicio y usinas eléctricas) llegaran a ahorrar un 10% del consumo, se podrían conseguir para este invierno unos 7 millones de metros cúbicos.

Esa cifra es, hasta el momento, el déficit de suministro que se calcula va a tener el sistema si lo que viene es un invierno riguroso, que tendrá el triple del consumo domiciliario actual.

"Le dijimos al Enargas que empezara una campaña", dijeron ayer a LA NACION en el Ministerio de Planificación. En voz baja, pero cuidando al extremo cualquier provocación de alarma, en el Poder Ejecutivo empiezan a mostrar una contenida inquietud. Los datos que la Secretaría de Energía tiene del mercado gasífero son, según juzgan en despachos oficiales, más comprometidos de lo que parecía hace algunas semanas: "Hay menos gas del que las empresas dicen", se advierte.

Esa realidad, y la descontada saturación de los gasoductos cuando comience el verdadero frío, permiten vislumbrar un invierno nervioso, pero nadie sabe en qué magnitud.

Por eso no son pocas las presiones de grandes grupos industriales para no pagar el principal costo de la crisis. Hay, por ejemplo, unas 40 grandes empresas que reciben el gas directamente de las transportistas o los productores. Esas firmas, llamadas en el sector "cargadores directos", para las que el gas significa un insumo insustituible, tienen serio interés en que no se les corten sus contratos. Son ellos, junto con las petroleras, los más interesados en que una de las medidas de racionamiento sea el uso del GNC, que se lleva un 10% de la demanda de gas.

Por todas estas razones, no se equivocará quien advierta que, a estas alturas, y más allá de las discusiones dentro del Gobierno, si hay un sector comprometido en esta crisis es el del GNC.

Al ser interrogadas sobre si hay o no suficiente gas, en las petroleras responden: ¿a qué precio? El razonamiento es el siguiente: regalando el fluido, en cualquier parte del mundo va a faltar. "Si mañana los bancos ofrecen créditos en dólares al 2% anual, te secan la plaza en un minuto", graficaron anoche en una de estas empresas.

La discusión entre compañías y Gobierno parece interminable: ¿falta gas o faltan precios? El especialista Daniel Montamat, ex secretario de Energía, habla siempre de "una manta corta": ya no es un problema de valores, sino de volúmenes. A modo de ejercicio, se le planteó a un ejecutivo petrolero una hipótesis improbable:

-Supongamos que sinceraran los precios en un mes, algo que seguramente no va a ocurrir. ¿Se solucionaría el problema?

-Sí, inmediatamente -contestó-. Cuando hay precios, aparecen las inversiones, los caños, aparece todo. Quizá se debería pagar algún costo este invierno, pero en adelante se normalizaría la situación.

Pero los petroleros no creen que el Gobierno esté advertido. "Al Gobierno le preocupa más lo que escriben los periodistas que lo que va a pasar en el invierno", dicen.

Consejos

Las recomendaciones del Enargas apuntan, entre otras, a las amas de casa en el momento de cocinar: tapar las ollas para calentar más rápido el agua de cocción, evitar que la llama asome por el borde inferior de los recipientes, usar el horno en forma mesurada y disminuir la llama una vez que los líquidos hayan alcanzado el punto de ebullición.

También para todos los integrantes de una familia: no encender la calefacción en los ambientes que no se utilicen; no usar el horno para calefacción: es peligroso, menos eficiente y gasta más; mantener una temperatura razonable en la caldera de agua para calefacción, no exagerar con la temperatura, retener el calor de los ambientes cerrando puertas y ventanas, pero sin descuidar algo básico para la seguridad personal: la ventilación adecuada; no dejar correr el agua caliente que no se utiliza y evitar mezclar el agua fría con la caliente (regularla con el calefón).

Para los usuarios de automóviles con GNC: mantener limpias las bujías, controlar la puesta a punto del motor, evitar las aceleraciones bruscas y mantener una velocidad constante y soltar el acelerador cuando se observe un semáforo en rojo próximo: la inercia del vehículo puede ser suficiente.

Por último, la industria debe controlar: la calidad de la combustión mediante el análisis de los gases, la calibración de los instrumentos de medición (como los que intervienen en el proceso de combustión) los tiempos de cierre y la hermeticidad de válvulas automáticas, y el funcionamiento de tiro de la chimenea.

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