Quién pone las garantías

(0)
26 de marzo de 2000  

Los sistemas de garantía de depósitos bancarios deben tender a que el sistema financiero opere en condiciones de solidez para permitir un crecimiento estable de la economía. La definición es parte de las conclusiones del Segundo Simposio sobre Seguro de Depósitos que, organizado por Sedesa, se desarrolló en el Banco Central.

La reunión, que contó con la participación de especialistas nacionales e internacionales, sirvió para comparar y evaluar distintas experiencias en procura de develar qué tipo de sistema de cobertura es el más eficiente y el que menos distorsiones introduce en el mercado financiero.

Tanto el director del Departamento de Asuntos Monetarios del FMI, Stefan Ingves, como el titular del CDIC (el par de Sedesa en Canadá), Jean Pierre Sabouri, aseguraron que ya unos 70 países adoptaron seguros de depósitos y que la cifra está en constante crecimiento. Del total de países con garantías bancarias, Ingves indicó que sólo el 29% cubre todos los riesgos.

Las mayores discusiones aparecieron a la hora de definir el diseño de los sistemas y la interrelación que éstos deberían tener con la autoridad de supervisión bancaria. La tendencia mundial muestra un desplazamiento en las funciones de supervisión de los bancos centrales hacia los seguros de cobertura.

En Canadá, el CDIC "tiene incluso facultades para imponer penalidades a los bancos que operan fueran de los standards fijados", señaló Sabourin. El Fondo de Tutela dei Depositi de Italia también fijó hace unos años siete indicadores de comportamiento para los bancos adheridos al sistema, explicó su director ejecutivo, Roberto Moretti.

Por lo general, en los países que realizaron estas adaptaciones el dinero de la garantía es aportado por los bancos y administrado por organizaciones privadas. En ese sentido, se asemejan a la legislación que rige en la Argentina desde 1995.

Seguramente, fue con ese horizonte que el vicepresidente del BCRA, Martín Lagos, admitió que sería bueno analizar si corresponde otorgarle más facultades a Sedesa para que asuma en un futuro tareas de inspección y supervisión paralelas a las que hoy monopoliza el ente monetario.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?