Resucita la inversión privada de capital en América latina

Por Mike Esterl, Dow Jones Newswires
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26 de mayo de 2003  • 15:33

NUEVA YORK (Dow Jones)--J.P. Morgan Partners Latin America anda de caza.

El fondo de inversiones privadas de capital de US$750 millones ha estado tranquilo durante los dos últimos años. La firma ha mantenido el 70% del efectivo a mano debido a las recesiones y las turbulencias políticas que han azotado la región latinoamericana.

No obstante, a medida que la estabilidad comienza a volver a la región y las precios siguen bajos, la firma está lista para iniciar algunos negocios.

"Estamos contentos porque tenemos mucho efectivo y éste es un buen momento para adquirir activos", señaló Tim Purcell, quien está a cargo del fondo con sede en Nueva York.

La firma se encuentra concretando la compra de una importante empresa de embalajes en México lo cual, informó el especialista, será anunciado en el corto plazo. Aún cuando Purcell no lo confirmó, fuentes del sector señalan que el fondo también se está asociando con el brazo de inversiones privadas de capital de HSBC para tomar el control de Emdersa, empresa holding eléctrica argentina con cerca de medio millón de clientes.

J.P. Morgan y HSBC no son los únicos. Después de que las inversiones privadas de capital en América Latina cayeron de un máximo estimado de US$5000 millones en 1998 a menos de US$800 millones el año pasado, los fondos estadounidenses están comenzando a rondar la región en busca de adquisiciones.

"Hace doce meses nadie tenía interés. Ahora la gente ha comenzado a preparar sus computadoras y calculadoras", señaló Stefano Bridelli, director ejecutivo de Bain & Company en San Pablo, empresa dedicada a la asesoría en adquisiciones internacionales.

El vuelco en las expectativas ha sido motivado en gran medida por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha establecido una austera política fiscal y ha impulsado reformas de libre mercado desde que asumió la presidencia en enero.

También han ayudado las señales de reactivación económica en la Argentina tras cuatro años de recesión, una cesación de pagos y la devaluación de la moneda local.

Asimismo, los precios también han sido un factor favorable, ya que continúan muy bajos tras el desplome de varias monedas locales en 2002.

Tras incursionar en nuevas empresas de Internet a fines de la década de 1990 y verse seriamente afectados por el estallido de la burbuja del Nasdaq en 2000, los fondos de inversiones privadas de capital nuevamente se están enfocando en las principales empresas de las economías locales.

Los proveedores de electricidad y telecomunicaciones están acaparando gran parte de la atención. Varios activos importantes se encuentran a la venta luego que importantes empresas multinacionales con activos no rentables decidieran dejar la región.

Bridelli tiene información de al menos dos firmas de inversión privada de capital que estarían interesadas en Eletropaulo Metropolitana (E.EPM), el mayor distribuidor de electricidad de América latina.

Las autoridades brasileñas anunciaron este mes sus planes de subastar la empresa si no logran alcanzar un acuerdo de reestructuración de deuda con su actual propietario, AES Corp. (AES) de Virginia. Hoy el distribuidor probablemente recaudaría menos de US$ 500 millones, una importante rebaja frente a los US$ 1200 millones en que se vendió en 1998.

La recuperación de la inversión privada de capitales ha sido más lenta y silenciosa que el impetuoso avance que se ha registrado en los mercados bursátiles de la región, que han experimentado un alza del 17% en términos de dólares este año en el índice MSCI de Morgan Stanley. Cuando los precios de las acciones brasileñas subieron un 20% en abril, la inversión extranjera directa en el país sólo alcanzaba los US$796 millones, disminución frente a los US$1960 millones registrados en el mismo mes del año anterior.

"Es fácil comprar unas pocas acciones de Globo (la acción de medios de comunicación brasileña). Es mucho más difícil decir que va a invertir una gran cantidad de dinero en una compañía con la esperanza de que en algún momento se pueda cotizar en bolsa o venderla", afirmó Kevin O´Mara, a cargo de la inversión privada de capital para América Latina de la firma de abogados Clifford Chance en Nueva York.

Muchos fondos de inversiones privadas de capital aún sacan lecciones de sus experiencias de la década de 1990. En ese período invirtieron hasta US$15.000 millones en la región para luego ver como varios países devaluaban sucesivamente sus monedas o incumplían el pago de sus deudas. Desde entonces, esos fondos sólo han logrado recuperar alrededor de un 10% de las inversiones iniciales, de acuerdo a estimados del sector.

Sin embargo, los ejecutivos han comenzado nuevamente a viajar hacia el sur. Algunos con destino a México, que obtuvo una calificación crediticia de grado de inversión en los últimos años mientras América del Sur iba de una crisis a otra.

"México parece ser el estado número 52 en términos de aprobaciones de comités de inversiones", sostiene Carlos Mendez-Penate, quien dirige un grupo de 18 abogados de Coudert Brothers dedicados a América latina.

Mendez-Penate, con sede en Nueva York, está asesorando a dos firmas de fondos de inversiones privadas de capital que están próximos a cerrar adquisiciones en México.

Baring Private Equity Partners, en tanto, está comenzando a recaudar capital para un fondo mexicano de US$150 millones. Hace sólo unos pocos años alrededor de seis grandes firmas de inversiones privadas de capital se retiraron del país.

Muchos empresarios van incluso más lejos.

Southern Cross Corp. terminó de recaudar hace unas semanas US$110 millones para un nuevo fondo y evalúa cuidadosamente el Cono Sur, además de Perú, Ecuador y Bolivia, para realizar negocios, señaló Rick Rodríguez, socio fundador de una firma de inversiones privadas de capital con sede en Greenwich, Connecticut.

Southern Cross ha sido uno de los pocos participantes activos en Latinoamérica en el último tiempo. La firma compró el año pasado la empresa de telecomunicaciones Telex-Chile con sede en Santiago.

Las inversiones en Chile, el otro país latinoamericano con grado de inversión, parecen estar rindiendo frutos. Rodríguez señaló que este año el fondo espera comenzar a cotizar en la bolsa local a La Polar, una cadena de tiendas por departamentos que compró en 1999.

Muchos observadores dicen que aún es demasiado temprano para comenzar a comparar el nivel de inversiones con el auge alcanzado a fines de la década de 1990. Muchas firmas de inversiones privadas de capital abandonaron la región y no han mirado atrás desde que el gobierno argentino declaró una cesación de pagos sobre la mayor parte de su deuda pública de US$141.000 millones a fines del 2001.

Pero para aquellos que quedan, "ahora definitivamente es un mercado para compradores", señaló Talbert Navia, encargado del grupo de inversiones privadas de capital latinoamericanas de la firma de abogados Chadbourne & Parke.

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