Se demoraría la reanudación de las ventas de carne a Europa

Los inspectores sanitarios objetan el retraso en el plan de vacunación antiaftosa
Franco Varise
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11 de diciembre de 2001  

La decisión de la Unión Europea (UE) de reanudar las compras de carnes argentinas, prohibidas desde marzo último por la reaparición de la fiebre aftosa, estaría sujeta a la finalización de la segunda campaña de vacunación, que hasta ahora sólo cubrió un 80% del rodeo nacional.

Este es el primer eco tras la visita al país de una misión de inspección sanitaria europea, que concluyó hace una semana. Al dejar la Argentina, comentaron fuentes calificadas, los inspectores le habrían deslizado al presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Bernardo Cané, una observación acerca de la demora en la culminación de la segunda inoculación contra la aftosa de los casi 52 millones de cabezas existentes.

Europa esperaba que esa etapa estuviese finalizada en diciembre -tal cual se había anunciado- y aunque Cané explicó que las inundaciones habían retrasado las tareas, los veterinarios europeos habrían exigido garantías adicionales sobre el cumplimiento de este proceso.

Así, la anhelada reapertura de ese mercado, el principal para la industria frigorífica local (representa unos US$ 460 millones anuales), podría demorarse hasta mediados de enero próximo. En esa oportunidad, debería decidirlo el Comité Veterinario de ese bloque comercial.

"Es posible que el caso argentino, en lugar de tratarse el 18 de este mes, como estaba previsto, pase a mediados de enero porque habría alguna observación al plan de vacunación", aventuró el presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, que estuvo en contacto con importadores europeos de carnes.

En detalle, la aplicación de una sola vacuna anual en el noroeste del país y la determinación de no inocular contra el virus de la aftosa a las especies susceptibles, como ovinos y porcinos, aparecieron entre los reparos que pusieron los inspectores de la UE respecto del plan argentino contra la enfermedad. "Si bien las inundaciones han dificultado esta segunda etapa de vacunación, existen zonas donde no se ha completado por otros motivos. El problema en el flujo de fondos que el Senasa debe remitir a las fundaciones no debería ser el factor que demore la aplicación", señaló un informe mensual de Ciccra.

Bien, pero insuficiente

Hoy, la opinión generalizada en el ambiente de ganados y carnes es que la situación sanitaria ha mejorado notablemente respecto de principios de año. Vale recordar que en junio pasado se detectaban hasta 100 focos semanales de la enfermedad, mientras que en octubre sólo hubo tres. Pero, al parecer, el pertinaz ocultamiento de la real situación, que luego desencadenó el brusco cierre de los mercados cárnicos, dejó a la Argentina en una posición de descrédito que aún persiste pese a los avances sanitarios concretos.

Dadas las circunstancias, el titular del Senasa decidió viajar ayer a Bruselas para presentar un programa que concilie las dudas del Comité Veterinario europeo y acelere los procesos administrativos para una pronta reapertura.

Un empresario que pidió no ser mencionado confirmó las versiones sobre un retraso en los procesos, aunque sostuvo que la situación epidemiológica del país "está objetivamente mucho mejor". Sin embargo, admitió que "la preocupación de la UE es legítima porque las condiciones anteriores de comercio estaban fundadas sobre un rodeo vacuno con una base de inmunidad", dijo.

En tanto, el embajador argentino en la UE, Roberto Lavagna, consideró el fin de semana pasado que hay una "expectativa favorable" para reanudar las exportaciones, aunque admitió que habría una "demora en el proceso interno de entre 4 y 6 semanas". El sector agropecuario se había ilusionado con la eventual reapertura la semana próxima. Tanto es así que en el ámbito oficial se reservaba el anuncio para el ministro de Economía, Domingo Cavallo.

Ahora, en cambio, los plazos parecen alargarse. Mientras tanto, la industria frigorífica exportadora no logra vislumbrar una luz al fondo del túnel y ya lleva perdidos en lo que va del año unos 400 millones de dólares, según los últimos cálculos de Ciccra.

Compás de espera

Gustavo Oliverio

Subsecretario de Producción

  • “No he tenido contacto con el informe final de la misión sanitaria europea, pero es cierto que hicieron un comentario acerca de que les hubiese gustado que todo el rodeo estuviese vacunado.”
  • El pulso del mercado de hacienda

    Impacto interno por la falta de exportaciones

    Precios en baja: por la falta de demanda exportadora, la semana pasada, el precio promedio del novillo en el Mercado de Liniers fue de $ 0,635, un 29,13% menos que los $ 0,820 de igual semana de 2000.

    Las empresas: durante este año, la industria frigorífica exportadora perdió US$ 400 millones.

    Vacunación

    El escollo del agua

    Demora: aunque se lleva vacunado un 80% del rodeo vacuno del país, las inundaciones demoraron las tareas en muchos campos.

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