Sebastián Rial: "La Argentina se puso más difícil en este último tiempo"

El gerente general de Toshiba en el país ve una oportunidad en el mercado local, pero señala que hay variables que se complicaron y que van a golpear al consumo durante 2014
Carlos Manzoni
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23 de febrero de 2014  

Muchos de los trenes que circulan por el país son Toshiba. Llegaron en la década del 40 y aún funcionan, casi tres décadas después de que el gigante japonés abandonara el país. En octubre de 2011, la compañía fundada en 1939 por Hisashige Tanaka, Ichisuke Fujioka y Shoichi Miyoshi volvió a poner un pie aquí; pero esta vez no para focalizarse en infraestructura, sino en notebooks , tabletas y televisores. Su gerente general local, Sebastián Rial, dice que se le presenta una gran oportunidad en este mercado, aunque reconoce que la Argentina se puso más difícil en este último tiempo

-¿Cómo decide Toshiba venir a la Argentina?

-Toshiba en la Argentina es la continuidad de un plan de Japón de expandirse en diferentes mercados. Dentro de esa expansión estaban los países de América latina, con lo que empezó en 2011. Acá estaba la complejidad del modelo de producción local, de tener que fabricar en la Argentina, que no se podía importar, etcétera. Entonces, se decidió abrir una oficina para hacer la operatoria y darle el soporte al modelo de producción nacional. Antes, todo lo que tenía Toshiba acá era manejado por importadores que compraban en Estados Unidos y los vendían acá.

-¿En qué cambió Toshiba?

-El fuerte de la empresa tiene mucho que ver con infraestructura y energía nuclear. Era una empresa más corporativa que de consumo. De hecho, hoy el negocio global tiene 65% de infraestructura social, energía nuclear y medicina. Es muy fuerte en el desarrollo de componentes electrónicos y tecnología, haciendo sintonizadores digitales, cámaras para celulares, lentes especiales y memoria RAM, entre otros. Trabaja además con energías de todo tipo. Pero en la Argentina, salvo el famoso tren Toshiba que aún funciona, no tuvo área de infraestructura.

-Y en el segmento de consumo, ¿cómo se organizaron acá?

-La parte de consumo es la que trabaja ahora acá; incluye televisores, productos de almacenaje, notebooks y tabletas. En el mundo también tiene línea blanca, pero acá no. A partir de 2011 decidió potenciar los emergentes y acá empezó con el negocio de notebooks porque era el más fresco y en el que mejor posicionada estaba. Ahora, hoy no sólo tenemos ese negocio, sino que también todo el resto que mencioné. De hecho, todos los fabricantes de notebooks que están en el país usan discos rígidos de Toshiba.

-¿Cómo fue la toma de decisión para venir igual a un país donde debían tener fabricación nacional?

-El modelo original era bien a largo plazo, al estilo japonés. Por un lado, es difícil adaptarse al modelo de producción nacional, pero los japoneses una vez que deciden le dan para adelante. Y si se complica, como sucedió acá, igual van para el frente y tratan de adaptarse. A mitad de 2012 empezamos con fabricación y venta, enfocados en el retail, que es el de mayor volumen.

-¿Cómo es su proceso de fabricación local?

-El proceso de producción de la Argentina es más complejo que el de China, en cuanto al armado del producto, no al desarrollo. Acá se trae todo desarmado y se arma acá, pero no hay una arquitectura propia por una cuestión de escala de mercado.

-¿Cómo enfrentan la imposibilidad de aumentar más de 7,5% y el fin de las cuotas en electrodomésticos?

-Y... la verdad que afecta desde todo punto de vista; desde el acceso, pero también desde la confianza, los planes y el humor de los socios comerciales para hacer las cosas. Cuando el ambiente general no es propicio, todas las variables se tornan más negativas respecto de la previsibilidad que pueda tener el negocio. Nosotros somos optimistas, pero vemos un impacto en la demanda. Los productos se encarecen.

-¿Hay especulación con los precios?

-Hay que mirar uno por uno para saber dónde la hay y dónde no. Tenemos 90% de insumos importados. Entonces cuando hay una diferencia de proyección de cambio de 20%, se necesita subir 18 por ciento.

-¿Y subieron eso?

-No, todavía no. Autorizaron el 7,5% y estamos viendo cómo adecuar los costos para poder cumplir, pero obviamente que con ese aumento no es rentable el negocio. Y lo peor es que antes de llegar a una posición de equilibrio ya nos empiezan a poner complicaciones. Eso desde el análisis económico de cómo afecta la variable cambiaria al precio; pero también está la mano de obra. El año pasado Tierra del Fuego aumentó 27% y tuvimos que ajustar en ese nivel. Pero bueno... el mercado sigue siendo atractivo.

-¿Por qué es atractivo?

-Y... por algo durante 20 años no estuvieron acá. Pero voy a contestar con una pregunta: ¿Por qué está Coca-Cola en Venezuela, que hoy es lo peor del mundo? Evidentemente, porque gana dinero. Muchas compañías que están en productos más masivos evalúan el riesgo y las ventajas. Muchas veces les sirve para absorber costos de la inversión en el desarrollo del producto. Yo creo igual que la Argentina se puso más difícil en este último tiempo, porque no era tan complicada para hacer negocios. El limitar las importaciones, si viene de la mano de otras medidas de industrialización, no está mal; pero si la medida es sólo temporal, no pasa de ser un parche. Hay negocio y el mercado es interesante. Aunque va a estar un poco golpeado durante este año, creo que las cosas van a empezar a acomodarse; algunas a la fuerza y otras naturalmente, y ahí Toshiba ve un escenario favorable.

-¿Por qué?

-Porque en nuestra industria hay competidores que decidieron ponerles el foco a otros productos, como el smartphone , que es la estrella de las firmas de electrónicas, y también de gigantes de la tecnología que pusieron el foco allí y dejaron de lado las notebooks . Eso nos favorece.

-¿Y Toshiba no va a fabricar teléfonos?

-En Japón había, pero se salió de ese negocio porque no era el core business de la compañía. Pero, volviendo a la Argentina, el hecho de que haya marcas que ponen el foco en otros productos y otras que directamente se salen del negocio, nos da una buena posibilidad. Todo este escenario de cambio, con empresas grandes que ponen su foco en telefonía, Toshiba no lo ve como que el mercado de notebooks no es atractivo, sino como una oportunidad. Es por eso también que lanzamos en marzo una plataforma nueva de 15 pulgadas, para ir al segmento de hogar y reemplazar la desktop .

-¿Por qué entraron en el negocio de tabletas justo cuando se habla del final del enamoramiento de la gente con ese dispositivo?

-En realidad, la demanda te lleva. Hay un negocio donde no queremos quedar afuera. No se puede no tener tabletas, porque hay un negocio y una relación con un cliente que las reclama. Pero las tabletas de Toshiba apuntaron a un segmento más alto, donde hay un hardware mucho más cercano a una PC que a las tabletas de precio bajo que son para contestar mails, ver videos y navegar por Internet.

-¿ Acá se van a concentrar en notebooks y tabletas nada más?

-En principio, sí. Pero puedo dar la primicia de que a fines de año vamos a sumar televisores, algo con lo que vamos a alimentar este proyecto global de Toshiba de estar acá con más productos.

-¿Cómo ve a las notebooks del futuro?

-No hay demasiado cambio más allá de la dos en uno. Y después puede haber variaciones, como que se pueda tener doble batería y cosas por el estilo. Toshiba tiene un modelo así. También la notebook que se dobla, que saldrá en unos meses. Muchas veces hay cosas que se hacen sabiendo que no van a tener demasiado éxito. En TV pasó eso con el 3D. Y el 4K se duda cuántas transmisiones se generan con esa definición, ni siquiera el Mundial se va a transmitir en 4K.

-¿Cómo hace Toshiba, como firma innovadora, para poder fabricar acá su última tecnología?

-No hay una imposibilidad técnica, sino que el impedimento tiene más que ver con la escala. Por tecnología, podría haber fábrica de paneles acá; ahora, por cuestiones económicas, eso no sirve, porque no hay un mercado acorde. Toshiba tiene un departamento de producción y calidad que audita la producción una vez al mes en Tierra del Fuego. Una vez terminado el producto, se hacen pruebas.

-¿Cómo se manejan con la inflación?

-Difícil no es. El tema es cuán confiable es la proyección hacia adelante, porque lo que cambió fue la confiabilidad sobre las variables con las que contaremos en el futuro. Hasta el 20 de enero hicimos previsiones de acuerdo con un tipo de cambio, pero ahora todo varió. A partir de ahí, la incertidumbre hace tomar medidas más conservadoras, a un plazo más corto, con menos riesgo, y eso hace todo más difícil. Teóricamente, se debería poder aumentar a partir de marzo de acuerdo con los costos.

-Pero antes del 20 de enero ya había una inflación de 30% anual.

-Sí, pero se venían ajustando los precios también. Desde junio del año pasado hasta ahora se ajustaron 30%, es verdad, pero ahora todo cambió. Igual, la inflación no impacta en el 100% de nuestros costos, aunque obvio que sí pega.

Sebastián Rial

Estudios: cursó Comercio Exterior en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).

Edad: 44 años.

Antes de ingresar en Toshiba, trabajó en otros gigantes de la electrónica, como Samsung (2005/2011) y Panasonic (2001/2005).

Entre otros hitos, Toshiba fue la compañía pionera en desarrollar y sacar al mercado la primera computadora portátil del mundo. Además, inventó la unidad DVD y desarrolló la primera memoria flash, entre otras tecnologías. Tiene su sede en Tokio, Japón.

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