Ser el nuevo en un equipo de trabajo

Un recién llegado a la empresa tiene que integrarse a un grupo entre pares y jefes que tienen intereses propios y afinidades comunes
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30 de octubre de 2011  

Cuando una persona se incorpora a un grupo de trabajo previamente formado, a veces existe una alguien que se desvinculó de la empresa por algún motivo. En este sentido, a la hora de buscar el mejor candidato para ocupar ese puesto laboral es importante tener en cuenta dos cuestiones que van a determinar que la incorporación a la compañía sea exitosa en el mediano o largo plazo. Primero, es fundamental identificar cuál es la cultura de la organización. Es necesario que quien se incorpore a la empresa comparta intereses con su grupo laboral, ya sean culturales, deportivos, gustos, entre otros. Debe ser una persona compatible con el grupo ya establecido.

Además, cuando se trata de una posición de liderazgo, quien se sume al grupo debe contar con ciertas características típicas de líder para ser reconocido por el grupo en su nuevo puesto. Debe ser una persona carismática, con habilidades de management y gestión de equipos.

Una vez encontrado el candidato que se incorpore al grupo, sea como líder o como par, debe adaptarse de la mejor forma posible. La clave principal es comprender la situación de la empresa y del área a la que se incorpora, conocer cuáles son sus objetivos y cuál es el rol que tiene cada uno dentro de ese grupo para poder respetarlos. Muchas veces una persona ocupa una posición o una tarea que no es de su responsabilidad y eso puede generar un conflicto con un compañero.

Además, con respecto a su superior inmediato, es importante poder identificar cuáles son sus metas y objetivos y saber qué se espera de él. Si bien no se puede determinar un periodo de tiempo exacto de adaptación, un plazo razonable sería entre tres y seis meses, en función del nivel de seniority de la posición a la que se accede. Cuanto mayor es su nivel, el proceso se hace más extenso.

En el caso de que una persona no se adapte al grupo, no se debe dejar pasar la situación. Ante el primer signo de que algo no está funcionando como es debido, es necesario sentarse y charlar con pares o jefes para buscar una solución, ya que muchos asuntos se resuelven exponiendo los problemas cara a cara sobre la mesa. Lo peor que se puede hacer es no prestar atención a cualquier síntoma de este tipo y esperar a que el problema finalmente no tenga una solución acertada.

Lo importante para el nuevo miembro es tener sentido común y hacer un buen diagnóstico de la situación para encontrar su lugar de una forma rápida. En este sentido, las primeras semanas son definitorias en torno a la adaptación.

El autor es manager de finanzas, impuestos y legales de Michael Page

Axel Dono

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