Sin precedente

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25 de mayo de 2003  

La situación que no tiene precedente y que será una de las más titánicas tareas para el nuevo gobierno es la renegociación de la deuda. No sólo se trata de la más grande cesación de pagos de deuda colocada en los mercados de toda la historia por su volumen. También lo es por la enorme cantidad de títulos involucrados y de jurisdicciones tribunalicias comprendidas.

Las renegociaciones hechas durante la presidencia de Raúl Alfonsín (plan Baker) y Carlos Menem (plan Brady) no son ni remotamente comparables.

Para decirlo brevemente, entonces había menos acreedores acumulados y se trataba en su enorme mayoría de bancos. En ninguna de las dos oportunidades la Argentina dejó de pagar los títulos públicos (Bonex) que había colocado en los mercados voluntarios.

Esta vez el default fue total. Las anteriores negociaciones tuvieron claramente un árbitro, que fue el tesoro de los Estados Unidos, que puso estrictos límites a deudor y a endeudados. Ese árbitro, además, fijó las reglas de juego. Nada de eso existe hoy.

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