Invirtió $400.000 para que la pizza llegue caliente

Sofía Terrile
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7 de septiembre de 2019  

El delivery trajo comodidad: poder hacer un pedido desde el sillón y en pantuflas. Pero, a pesar de los avances en la tecnología, el viaje en bicicleta o moto sigue siendo el mismo. Y el riesgo de que la comida caliente transportada se enfríe, también.

Con la idea de que la pizza llegue caliente y $400.000 de inversión inicial, Javier Caradios y sus socios, los hermanos Luis y Juan Casiraghi, crearon DeliHeat, una compañía que fabrica bolsos de delivery "calefaccionados" que ya usan más de 150 locales gastronómicos.

La idea surgió de las mantas eléctricas, muy de moda en los Estados Unidos y Europa. "Es una tecnología similar. Empezamos a hacer pruebas y, aunque nos basamos en el mecanismo de estos productos, fuimos desarrollando un producto 100% nacional", narra Caradios.

Los bolsos térmicos de DeliHeat, que hasta el momento son 400, utilizan una plancha eléctrica para transmitir calor, pero también tienen un divisor adonde no sube la temperatura para poder guardar alimentos fríos. Es un desarrollo pensado y fabricado en la Argentina que busca expandirse.

"Hicimos una inversión inicial de $400.000 para el desarrollo de la tecnología por el año 2016, y empezamos a comercializarlo en 2017. Ese mismo año tuvimos una inyección de capital de $250.000 por parte del programa PAC Emprendedores del ministerio de Producción de la Ciudad. Esto nos dio la oportunidad de armar una matriz y así poder bajar costos de producción", relata Caradios.

En un principio, los emprendedores comenzaron vendiendo su sistema, pero pronto se dieron cuenta de que requería una inversión grande por parte de los locales de comidas. "Por eso decidimos ofrecer un modelo de negocios distinto: a cambio de un abono mensual de $500 promedio por bolso, brindamos nuestro sistema de delivery calefaccionado que incluye además, servicio de mantenimiento sin cargo y apoyo de marketing, para que nuestros locales puedan transmitir a sus clientes el valor agregado que significa el servicio contratado", explica Caradios.

Por el momento, las apps de delivery no utilizan los bolsos térmicos de Caradios y sus socios. Pero el emprendedor asegura que está en tratativas con estas compañías para posicionarse "como proveedor de insumos de soluciones de delivery".

Para estas compañías, cuyos repartidores pasan muchas horas en la calle sin pasar por una sede central, el bolso necesita avanzar en su desarrollo. "El calor tiene duración de una hora y luego necesita carga, se enchufa. Nuestra propuesta ahora es poner estaciones de carga en algunos puntos de la ciudad para que los trabajadores puedan recargar", explica Caradios.

Por el momento, los bolsos se utilizan a modo de "mochila" y van sujetos a la espalda del repartidor. Pero la compañía trabaja en un nuevo prototipo que va conectado directamente a las motos, un paso que Caradios espera que les dé más argumentos para negociar con las apps.

En 2018, el emprendimiento facturó $1,5 millones y para este año esperan llegar a los $2,5 millones a nivel local. "Estamos en negociaciones con Chile, México y Uruguay y nuestra idea para 2020 es establecernos en todos los países de Latinoamérica", adelanta el licenciado en Comunicación

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