Slim quiere operar celulares en Uruguay

Competirá en la licitación por una banda
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26 de abril de 2004  

MONTEVIDEO.- El desembarco del multimillonario mexicano Carlos Slim no se hace fácil en Uruguay, aunque muchos operadores de telecomunicaciones dicen que cada vez está más cerca de ingresar en el mercado.

De hecho, la semana pasada la empresa América Móvil -propiedad de Slim- se presentó al nuevo llamado hecho por la Unidad Reguladora de Comunicaciones de la administración de Jorge Batlle.

Pero también lo hizo la firma Abiatar SA, que es la empresa local de Movicom Bell South que ya opera en el mercado. La subasta se realizará el próximo 13 de mayo. La decisión del Gobierno de convocar a un nuevo llamado a interesados en operar en telefonía celular se debió a una solicitud de América Móvil, que se comprometió a presentar una oferta si se concretaba la licitación.

También estaba pendiente el reclamo de Movicom para obtener una licencia dentro de la banda que opera mediante arriendo con Ancel (la compañía estatal de telefonía celular).

Uruguay se ha mantenido como un país muy cerrado en materia de privatización de servicios públicos, especialmente en telefonía. Dos gobiernos diferentes, el de Luis Lacalle, en 1991, y el de Batlle, en 2001, hicieron intentos de privatización parcial del sector y sus leyes fueron derogadas por la resistencia de los sindicatos de funcionarios públicos y la poderosa coalición de izquierda.

En ambos casos se propiciaron referéndums derogatorios de la ley. En el primero hubo mayoría amplia para derogar la reforma, y en el segundo ni se llegó a la votación porque el Gobierno aceptó dejar sin efecto la ley cuestionada.

Sin embargo, cuando a comienzos de los 90 el ente público Antel comenzó a dar el servicio de telefonía celular móvil, lo hizo en forma directa y también habilitó a operar a un grupo privado, aunque lo hizo bajo un régimen que impedía la competencia. La empresa que aprovechó esa ocasión fue Movicom Bell South, que ahora pasará a manos de Telefónica. En los últimos tiempos, el gobierno autorizó a Movicom a operar desligada de Antel.

La competencia por el mercado de celulares se ha hecho intensa, y el monopolio estatal sólo se mantiene hasta ahora en telefonía fija nacional. El gobierno de Batlle se reservó una banda de celulares para licitar al sector privado, pero hasta ahora no había encontrado interés, debido a la crisis financiera regional de los últimos tres años.

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