Sólo quedan $ 9373 millones en el corralón

Es menos de la novena parte de los depósitos trabados hace 18 meses
Hugo Alconada Mon
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21 de mayo de 2003  

La pesadilla del dinero privado atrapado en los bancos se redujo, tras casi 18 meses, a su novena parte. Disuelto ya el corralito y con menos de $ 10.000 millones todavía en el corralón, muy poco queda de los 81.500 millones de pesos o dólares pesificados al comenzar al crisis, en diciembre de 2001.

El último relevamiento del Banco Central, actualizado al jueves último, detalló que los certificados de depósitos reprogramados (Cedros), actualizados por el coeficiente de estabilización de referencia (CER), ascienden a $ 9373 millones. Esto es, $ 5149 millones menos que un mes atrás.

Sin CER, la reducción de depósitos es sustancial. Sólo quedan $ 6490 millones de aquellos fondos trabados por los ministros de Economía Domingo Cavallo y Jorge Remes Lenicov, entre diciembre de 2001 y febrero del año pasado. Poco menos del 8 por ciento de aquel total.

Lo que resta del corralón podría achicarse aún más, ya que la última prórroga del Canje II de los depósitos dispuesta por el Ministerio de Economía concluye pasado mañana. Fuentes del equipo económico descartaron que una nueva prórroga, la cuarta, sea, a priori, posible.

A mediados de marzo, al anunciar la extensión del plazo, el Palacio de Hacienda informó que la prórroga constituye "el último paso hacia la liberación total y definitiva de los depósitos que fueron reprogramados luego del colapso de la convertibilidad", según destacó en un comunicado.

Así, el ahorrista que posee Cedros contará con tres opciones hasta este viernes: mantener todo o parte de su depósito reprogramado y cobrar su reintegro en los plazos y las cuotas estipuladas por el Ministerio de Economía; canjear todos o parte de sus ahorros por un bono del Estado (Boden), o acudir a su banco y solicitar todo o parte del reintegro de su dinero, en ciertos casos previa apertura de un plazo fijo.

Los bancos podrán ofrecer a sus clientes un reintegro anticipado por tramos: hasta $ 42.000, cobrables en efectivo y actualizados por el CER; entre $ 42.000 y $ 100.000, previo depósito del dinero afectado en un nuevo plazo fijo por 90 días, a cuyo término será de libre disponibilidad, y por encima de los $ 100.000, previo un depósito a plazo fijo por 120 días.

En los tres casos, además, el Estado cubriría con un bono a 10 años en dólares (el Boden 2013) la diferencia entre el valor del dólar de referencia pautado ($ 2,9792) y el valor resultante de pesificar el dólar a $ 1,40, actualizarlo por el CER y añadirle el 2% de interés anual -ahora, en torno de $ 2,06-.

Aquellos ahorristas que no deseen esta opción mixta ofrecida por el Estado y cada banco -numerosas entidades mejoraron la propuesta oficial-, podrán sumarse a la oferta específica del Canje II de sus depósitos reprogramados: el Boden 2013 en dólares o una letra bancaria privada con garantía supletoria del Estado.

Desde el Palacio de Hacienda expresaron a LA NACION su confianza en que entre todas las variantes "se terminará el corralón", que sólo en las últimas cuatro semanas se redujo en algo más del 35 por ciento.

Los bancos se muestran menos optimistas. "Muchos de los que siguen acorralados es porque presentaron un amparo y ya cobraron una parte de su dinero", precisó un directivo de una entidad privada.

El último informe del BCRA muestra que los amparos permitieron la desprogramación de $ 13.163 millones desde principios de 2002. Sólo entre abril último y la primera semana de este mes, salieron $ 466 millones. También influyen las menores tasas de interés que ofrecen las entidades a la hora de constituir un plazo fijo en pesos. A 14-29 días, la última tasa promedio relevada por el BCRA fue del 8,3% -un mes atrás era del 12,5%-; a 30 días, del 12,9%-antes, del 19%.

Opciones varias

Los analistas financieros coinciden en que, aun con las tasas en baja, la opción es tentadora. "En el caso de los canjes I y II, el ahorrista mantiene a salvo el valor nominal de sus dólares. Pero con todo en bonos y a largo plazo. Y quienes aceptaron desprogramar, recibieron 1,40 peso más CER e intereses en efectivo, pero nada más, mientras que a los que resistieron hasta el final ahora les ofrecen el efectivo, más el bono del Estado", comentó a LA NACION un economista de una casa bursátiles.

Las estimaciones muestran, en efecto, que el ahorrista que optó por el bono largo impulsado en el Canje I obtendría cerca del 45% de su tenencia en dólares. Pero si ese ahorrista optara por la letra bancaria del Canje II, más el CER y con la garantía del Estado, recuperaría cerca del 70 por ciento de sus ahorros, medidos en dólares.

Y si el ahorrista optó por rechazar ambas propuestas, pero acepta la nueva oferta oficial, se beneficiaría además de la depreciación del dólar con respecto al peso. Si tenía US$ 50.000, por ejemplo, recibiría hoy unos $ 2,06 por cada billete -previo depósito a 90 días, en los bancos que no mejoraron la oferta-, más un bono público cuya cotización real rondará el 40 por ciento.

El ahorrista podría recuperar así cerca del 83% de aquellos US$ 50.000 reprogramados. Cerca de 41.800 dólares.

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