Standard & Poor´s podría bajar la calificación de la Argentina

La consultora de riesgo espera señales de gobernabilidad
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24 de octubre de 2000  

La calificadora de riesgo Standard & Poor´s (S&P) podría bajar en unos días más la nota de la Argentina, según coincidieron en señalar fuentes del sector privado y del Gobierno.

La principal consultora de análisis de riesgo del mundo se debate entre las alternativas de bajar la perspectiva (outlook) y, directamente, reducir la nota. Cualquiera de estas dos decisiones golpearía en forma negativa sobre el costo del financiamiento externo y sobre las decisiones de inversión.

Un miembro del equipo económico admitió anoche a La Nación que S&P podría decidir esta medida en poco tiempo más. "Congelaron la decisión por unos días", comentó, en un tono que combinaba esperanza y resignación.

Para la fuente, la resolución del tema dependerá de las señales de "gobernabilidad" que emita el Gobierno. En septiembre último, S&P mantuvo la calificación BB en moneda extranjera y BBB en moneda local. En ambos casos, la perspectiva es estable.

La ratificación de la nota fue una buena noticia para el Gobierno, ya que se esperaba una rebaja, que ahora estaría más cerca de concretarse.

Al respecto, hace cinco días la calificadora expresó su preocupación ante sus clientes por el errático rumbo del presupuesto. En una comunicación, se advirtió que si no hay una señal clara de ajuste, la nota bajará.

Conformidad del FMI

La preocupación por la situación argentina se mantiene en el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde, sin embargo, hubo un elogio a las medidas anunciadas ayer por el ministro José Luis Machinea.

Para analizar el paquete en detalle, el director ejecutivo del FMI, Stanley Fischer, se reunió ayer por la tarde con el staff técnico del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, que sigue las cuentas argentinas.

Los directores del departamento, ClaudioLoser y Teresa Ter Minassian, expresaron su aprobación al cuerpo de medidas que buscan alentar la inversión.

El vocero del FMI para América latina, Francisco Baker, dijo a La Nación en diálogo telefónico desde Washington que el staff "aprobó que se eliminaran los desincentivos fiscales a la inversión" por medio de una reducción tributaria.

Al mismo tiempo, según Baker, los técnicos del organismo celebraron que el plan mantenga como condición la aprobación del presupuesto 2001, que incluye un recorte de 700 millones de pesos en el gasto público.

"Es importante que el Gobierno mantenga sus objetivos fiscales", señaló el vocero del Fondo.

De todos modos, el staff mantiene su vigilancia por el escaso crecimiento económico de la Argentina.

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