Una compra postergada y otras yerbas

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28 de marzo de 2000  

La admisión de pérdidas por 300 millones habría obligado a que el resto de las compañías del Grupo Bapro incrementaran sus aportes solidarios a su progenitor: el banco.

Esta realidad alcanzaría también a la AFJP Orígenes que, por esta razón, prorroga (con objeciones a la auditoría y discusiones formales) la definición de la operación de compra de su par Previnter, que le asegurará el liderazgo del mercado. "Fijate bien y vas a ver cómo el traspaso se cierra poco después que el Bapro sincere sus números", indicó a La Nación una fuente ligada a la negociación.

Las dilaciones, no obstante, no harán peligrar la operación, que se cerrará "en 330 millones de pesos", según se adelantó.

De la revisión exhaustiva de la cartera de créditos del Bapro surgirán algunos datos que, lejos de sorprender, parecen confirmar algunas sospechas que se habían instalado fuertemente en los últimos tiempos en la opinión pública.

Por ejemplo, en el último año, una de las empresas más favorecidas por la política de préstamos del banco fue la constructora Gualtieri.

Esta compañía logró mantenerse al margen de la política restrictiva en materia de desembolsos que le impuso al Provincia la recesión durante el año último al recibir préstamos a sola firma por unos 70 millones de pesos. Además, logró ese financiamiento a tasas muy competitivas que derivaron de la notable calificación crediticia 1 (la más solvente) que le asignó el banco como deudor.

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