Una mujer al volante en un mundo dirigido por hombres

Annie Millet
Annie Millet Crédito: Ricardo Pristupluk
La empresaria llegó a controlar el mercado de alquiler de autos en la Argentina a mediados de los 90
María Julieta Rumi
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12 de octubre de 2019  

"Fue fantástico", dice Annie Millet sobre distintos puntos de quiebre en su vida que para otros constituirían un problema. A los 27 años, pasó de ser ama de casa a vicepresidenta de una concesionaria. Luego tuvo un negocio de regalos empresariales y después incursionó en el alquiler de autos con Annie Millet rent a car y llegó a tener 1200 vehículos bajo su administración cuando compró Localiza. A continuación se asoció con Hertz y, tres años más tarde, dejó todo a cargo de su hijo para dedicarse a Destino Argentina, una organización dedicada a posicionar al país en el mapa del turismo premium.

"El costo en familia española del divorcio fue que yo me fuera a trabajar a la concesionaria de autos y estuve 12 años hasta que aparecieron unos compradores y mi padre me hizo negociar la venta. Lo que no sabía es que me había vendido como parte del stock y seguí trabajando con los nuevos dueños otros cuatro años más", contó Millet sobre sus inicios en la venta de vehículos.

Pero después de esa experiencia se metió en el rubro de los regalos empresariales y tuvo una tienda con una amiga llamada Compliments y luego entró a trabajar en la casa de regalos L'Interdit, a cargo de las compras y las cuentas corporativas.

"Yo estaba trabajando en L'Interdit hacía tres años y vino un señor, que resultó ser un estafador, y me propuso poner una casa de alquiler de autos y a mí me divirtió el tema, entonces me metí con cinco autos. A los tres meses, la sociedad se rompió y yo me quedé con la casa de alquiler de autos y él, con el taller", dijo sobre el origen de Annie Millet rent a car en 1988.

Y si bien ella conocía al mundo del auto, el negocio del alquiler era al revés. Mientras que cuando vendés un vehículo no querés que el cliente vuelva por lo menos por dos, tres años, cuando se alquila querés que regrese a los tres días porque, de lo contrario, quizás se robó el vehículo.

"Cuando llegamos a tener 100 autos Franco Macri se asocia a los brasileños y pone Localiza y dice que se va quedar con el mercado. En esa época ya fabricaba Peugeot y Fiat, entonces le era más fácil sacar algo de la venta y ponerlo en alquiler. Entonces, mi hijo pensó en cambiar todos los autos chicos por Subaru, Mazda, Mercedes y de 100 unidades no quedamos con 60 autos pero el doble de caros", apuntó.

Sin embargo, tres años después, en 1995, les ofrecieron comprar Localiza, que en ese momento tenía 1200 autos, y finalmente la adquirieron porque compraron los vehículos con los contratos con lo cual entre la cuota de los rodados y la suma que ingresaba quedaba una diferencia a favor.

Según Millet, su relación con el grupo brasileño fue buena, salvo por un hombre que estaba a cargo de toda la parte exterior de Localiza con el que se peleó a fines de 1999 con lo que empezó el milenio asociándose con The Hertz Corporation.

"Las últimas palabras del brasileño fueron '¿Por qué no llama a Hertz que la tienen unos chilenos que no saben nada del tema?' y a las 10 de la mañana yo ya estaba hablando con los Estados Unidos con el que daba todas las franquicias y acabamos comprando Hertz por un dólar porque tenés que hacer un contrato por un valor. La compramos así y ellos estaban encantados porque arrancaban siendo lideres", aseguró.

Finalmente, en 2003, se abrió de la compañía de alquiler de autos -que quedó a cargo de su hijo- para ser parte de la organización Destino Argentina, que ahora preside desde hace once años.

  • Profesión: empresaria
  • Empresa: Hertz
  • Edad: 80 años
  • Cuando se separó de su primer marido, su padre la hizo entrar a trabajar a la concesionaria que tenía como vicepresidenta. Luego la firma se vendió y Millet siguió trabajando hasta que empezó un negocio de regalos empresariales. Sin embargo, regresó al rubro con Annie Millet Rent a Car.

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