Universidades in house: desafíos de la capacitación con identidad

Las empresas revisan su manera de transmitir conocimiento a la nueva generación
Silvina Scheiner
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29 de junio de 2014  

Por el nombre, uno podría imaginarse las universidades corporativas como enormes construcciones, donde cientos de ejecutivos munidos de sus computadoras y apuntes concurren para obtener algún título que acredite su saber. Sin embargo, no siempre tiene que ver con un emprendimiento inmobiliario, sino con un nuevo concepto de capacitación que busca transmitir el conocimiento que genera una empresa, así como su visión del negocio, con el fin de entrenar a su gente y reforzar su sentido de pertenencia.

Desde que General Electric fundó la primera universidad corporativa en Crotonville, Nueva York, en 1956, diversas empresas las han creado. En la Argentina, varias iniciativas se han implementado en los últimos años no sólo para subsanar los déficit de la educación formal, sino para transmitir la mística de la organización y sus valores.

Tenaris University es la universidad corporativa de Tenaris, empresa del grupo Techint. Fue creada en 2005 y cuenta con diversos centros en México, Italia y Brasil, y un campus global en Campana, inaugurado en 2008. Incluye un edificio académico con 13 aulas y una residencia para 100 huéspedes. Capacita no sólo a personal dentro y fuera de convenio, sino a clientes externos y proveedores, lo que le ayuda a afianzar lazos estratégicos en todas las direcciones del negocio.

Los expertos internos, reclutados y entrenados en la misma empresa, constituyen el cuerpo principal de instructores y difunden el conocimiento que adquirieron en el ejercicio del negocio. Los instructores externos, provenientes de sus socios académicos como IAE, ITBA, etcétera conducen cursos sobre gestión y otros temas no específicos de la empresa.

McDonald’s tiene siete universidades corporativas en el mundo. La más cercana es la de Barueri (San Pablo, Brasil) y es administrada por Arcos Dorados, la compañía que opera la marca en América latina. Inaugurada en 1997 recibe un promedio de 5000 personas anuales y los cursos se ofrecen con traducción simultánea a 22 idiomas durante todo el año. La mayoría están destinados a funcionarios de distintos niveles de gestión y dirección de oficinas y restaurantes. Los franquiciados y proveedores del sistema McDonald’s también pueden asistir. La institución ofrece, además, actividades abiertas a la comunidad, estudiantes e interesados en general.

En la Argentina tiene una alianza con la Universidad de Morón (UNM), por el cual los subgerentes y gerentes de Negocio, previo análisis de la solicitud, pueden cursar la tecnicatura en Comercialización Minorista. El curso es a distancia, online, con exámenes finales presenciales en los centros de entrenamiento de McDonald’s en el país. La carrera dura 3 años, pero gracias al convenio firmado con Arcos Dorados, los gerentes la pueden terminar en dos.

PwC Argentina inauguró en mayo de 2013 su Escuela de Negocios, asimilable al concepto de universidad. Optaron por un esquema de partnership sellando alianzas estratégicas con universidades como San Andrés para el desarrollo del Programa de Formación Ejecutiva orientado a gerentes, y con la Universidad Torcuato Di Tella para el Programa de Desarrollo en Management orientado a seniors graduados.

Brinks comenzó en 2009 abarcando sólo los entrenamientos operativos para el área de transporte, y a partir de 2012 lo extendió a toda la formación de la compañía. Los cursos son anuales y abarcan materias como operatoria, atención al cliente, seguridad e higiene, trabajo en equipo, etcétera.

"La existencia de las universidades empresarias genera un valora agregado superador al de una megagestión de capacitación. Hay una estrategia de largo plazo, basada en el análisis de las competencias que requiere el negocio hacia el futuro", afirma Verónica Piasco, Directora de Recursos Humanos.

Si bien todas se autodenominan universidades, los formatos y las estructuras varían dependiendo del alcance (a quién está dirigida), el área que aborde, el tipo de currícula (de técnica, de management, etcétera) y si su asistencia a las clases es mandatoria u opcional, entre muchos otros ítems.

Los jóvenes mandan

La tendencia es que estos centros dejen de ser un generador de costos y generen ganancias por los servicios brindados a las empresas asociadas, sus proveedores, clientes, etcétera, y que den certificaciones y títulos que valgan en el mundo del conocimiento, explica Paula Molinari, de Whalecom.

De todos modos advierte que uno de los mayores desafíos que enfrentan hoy es lograr adaptarse a las formas de aprendizaje de las generaciones jóvenes, "que en vez de esperar que les den son capaces de buscar lo que necesitan".

"Hoy, las universidades corporativas están todavía moldeadas por el modelo mental que prevaleció en el último siglo, de la dirección y el control. Deben transformarse para adaptarse al modelo de la colaboración y convertirse en una fuente de información y formación mucho más informal y adaptable a las necesidades personales y organizacionales, basada en metodologías de crowdsourcing y de innovación abierta, con más desarrollo del aprendizaje informal; blogs, comunidades de expertos, comunidades de interés, trabajo colaborativo en proyectos, juegos y sesiones de innovación", afirma.

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