Uruguay atrae a ahorristas argentinos

Operadores de Montevideo ganan clientes de Buenos Aires que desean sacar sus depósitos del país
(0)
10 de diciembre de 2001  

MONTEVIDEO.- "Tengo casi 100 mil dólares en un plazo fijo en el Banco ... (está tachado y no se lee) que vence el 27 de diciembre; ¿ustedes me pueden ayudar a sacarlos?" La frase está contenida en un correo electrónico que el jueves recibió un operador financiero uruguayo.

Sin la ingenuidad de este ahorrista, fueron muchos los e-mails y llamadas telefónicas que reclamaban una vía para sacar dinero de la Argentina. En algunos casos se notaba que no eran de clientes habituales, sino que buscaban una dirección en Internet y enviaban un e-mail para expresar el mismo deseo: llevar la plata a un "refugio seguro".

Operadores locales agudizaron su ingenio para aplicar el refrán que dice "hecha la ley, hecha la trampa", y la angustia de Buenos Aires contrasta hoy con las pícaras sonrisas de quienes logran concretar negocios de porte. Esta semana, varios operadores diseñaron una estrategia para atender "la lluvia de reclamos" desde la Argentina para dar salida al dinero de ahorristas temerosos ("desesperados", según el comentario de un operador uruguayo en referencia a sus clientes porteños).

Una de esas fórmulas supone la triangulación del dinero a través de un operador argentino y cuentas bancarias en Nueva York o en otras plazas financieras. El sistema sirve para aquellos que tienen dinero en efectivo guardado en una caja de seguridad o en su casa. El ahorrista entrega sus dólares a un operador argentino que tiene cuentas con saldos en el exterior. El operador ordena una transferencia de Nueva York a la cuenta del operador uruguayo, quien le pasa a administrar el dinero al ahorrista argentino. Ya está, ya "salieron" los dólares del particular.

¿Pero qué hace el operador argentino con el efectivo que se quedó? Primero, le cobra al inversor una comisión "interesante" por hacerle la triangulación y asumir el riesgo (es decir, si le toma US$ 50.000, lo que le va a acreditar en la cuenta del operador uruguayo podrán ser 45.000, por ejemplo). Segundo, el operador argentino "comercializa" ese dinero en efectivo entre clientes que necesitan liquidez y no pueden usar el dinero propio por las restricciones impuestas. A ellos les toma un cheque o una transferencia bancaria interna y les da el efectivo, pero obviamente no al mismo valor. Para eso, cobra otra comisión, también "interesante".

Unos salen, otros entran

Otros operadores buscaron mecanismos más fáciles, y para bajar los costos de esa operación aprovecharon la cantidad de desocupados que hay en ambas márgenes del Río de la Plata. "Si alguien precisa sacar dinero se lo cruzamos en una "excursión". Cada "turista" (en realidad, un desocupado) traslada el tope máximo de lo que se puede extraer del país (10.000 dólares)", explicó otro cambista, que contó que, incluso, el conductor del ómnibus es portador de una cuota de dinero. "En este caso, el riesgo está en el cruce del puente y en evitar un asalto; hay que ir preparado", comentó con ironía el operador, que pidió no ser identificado. Los servicios que ofrecen los financistas no se limitan a ayudar a sacar el dinero de la Argentina. Como el negocio financiero es de intermediación, algunos han tenido la suerte de encontrar casos que parecen increíbles. Pero son reales.

Por ejemplo, un argentino tenía firmado un compromiso para la compra de un inmueble por 400.000 dólares y el pago lo iba a hacer con dinero que tenía en Uruguay, no declarado. "Y ahora, ¿cómo me traen la plata?", preguntaba el infeliz comprador de la casa. La solución fue más que fácil. Se le encontró su contraparte, otro argentino (o más de uno) que en realidad quería sacar del país (no entrar) un monto similar. Con una comisión a cada parte se liquidó la operación.

Otro operador dijo que "aunque cueste creerlo, en realidad hay muchos casos de argentinos que precisan ingresar dinero, que urgen por liquidez" y aceptan esta triangulación. En una hoja del cuaderno anotó los que se desesperan por sacar dinero; en la hoja de enfrente, a los que precisan introducir dólares, y, como en un asiento contable, cierro el negocio cuando cruzo cifras similares", explicó la fuente.

"El mercado cambiario estaba aburrido, no se sabe cuánto durará esto, pero están haciendo toda la plata", comentó un corredor bursátil ajeno a este tipo de negocios.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.