Se exporta gas al mundo

Con la concreción de la primera exportación de GNL por YPF, la Argentina ha vuelto a ser un país exportador de energía después de 12 años
La barcaza LNG Fuji, antes de zarpar desde Bahia Blanca
La barcaza LNG Fuji, antes de zarpar desde Bahia Blanca Crédito: Gentileza YPF
(0)
13 de junio de 2019  

El 7 de junio pasado zarpó desde Bahía Blanca la barcaza LNG Fuji, que transporta 30.000 metros cúbicos de gas natural licuado (GNL) con destino a los Emiratos Árabes. Si bien se trata por ahora de un excedente estacional, hay varias razones para que esta noticia sea muy positiva. La Argentina vuelve a ser un país exportador de energía después de 12 años de haber perdido esa condición.

Constituye el inicio de un proceso promisorio al estar basado en una nueva forma no convencional de extraer hidrocarburos desde su roca de formación ( shale), con eficiencia creciente e inmensas reservas. El mercado es el mundo y no solo los países limítrofes. Se han logrado costos razonables de transporte en barcos especializados, para el producto en estado líquido a alta presión y bajas temperaturas. La operación de venta quedó en manos de la empresa de origen norteamericano Cheniere Energy, que compra el GNL en la modalidad de "spot", para luego revenderlo en mercados tomadores de este recurso.

El objetivo de YPF es monetizar de forma firme y confiable gas argentino durante los meses de temperaturas templadas, en que la demanda local de gas disminuye.

La exportación no pone en riesgo las reservas, ni que se llegue a una situación futura de escasez. Esto debe descartarse tanto por la magnitud de los depósitos como por la previsible sustitución gradual de los hidrocarburos por otras energías limpias y renovables. Muchos analistas hablan de extraer cuanto antes el petróleo y el gas del subsuelo antes de que dejen de tener valor en la superficie.

La noticia del inicio de la exportación de GNL lleva a examinar las razones por las cuales la Argentina se transformó en importador, consumiéndose el capital en reservas y en equipamiento petrolero. Durante la gestión del presidente Néstor Kirchner se instrumentó una política de congelamiento de precios en boca de pozo en momentos en que el mercado mundial estaba impulsado por las restricciones de una oferta cartelizada frente a una demanda sostenida. Con altibajos, esta política continuó con Cristina Fernández de Kirchner. Las inversiones, por lo tanto, se canalizaron hacia otros países en los que el productor recibía el precio internacional. Para agravar esta situación, YPF, la principal empresa petrolera, fue instrumento de un traspaso de control viciado de corrupción. Entre otras cosas disponía que el 90% de las utilidades se repartieran a sus accionistas para posibilitar la compra. La empresa no reinvirtió, como es habitual en esta actividad, y su producción declinó dramáticamente.

A partir de diciembre de 2015, el nuevo gobierno comenzó a normalizar las tarifas de gas en toda la cadena de producción y distribución. La magnitud de los retrasos exigía elevadas correcciones expresadas en porcentaje. Se podían producir saltos exagerados de facturación en casos específicos y eso ocurrió. El entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, debió enfrentar las inevitables consecuencias políticas, aunque se le debe hoy reconocer haber aportado como ningún otro funcionario a la reducción de los subsidios y a la corrección del déficit fiscal.

Aún hay mucho que transitar para consolidar la posición exportadora de gas de nuestro país. En la etapa productiva deberá resolverse la cuestión del cupo asignado a asegurar un precio sostén para el gas de Vaca Muerta. En todo caso, el régimen tiene un plazo limitado que dejará lugar a los precios del mercado. Por otro lado, deberán hacerse inversiones para pasar el proceso de licuefacción desde la barcaza utilizada en este primer embarque hacia una planta en tierra de mayor escala. Lo esencial será no volver a las políticas instrumentadas por la gestión kirchnerista, que tanto daño les hicieron a la actividad petrolera y al país.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.