Acusan de corrupción a un líder republicano

Es aliado de Bush en la Cámara baja
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29 de septiembre de 2005  

WASHINGTON (EFE).- El líder republicano en la Cámara baja de Estados Unidos, Tom DeLay, renunció ayer temporalmente al cargo al ser acusado de manejo ilegal de fondos, lo que deja en una difícil posición a su partido en momentos en que el jefe del oficialismo en el Senado, Bill Frist, también enfrenta una investigación.

La renuncia de uno de los políticos más poderosos del país también representa un duro golpe para el presidente George W. Bush, ya que como jefe de la mayoría, DeLay fue una pieza clave de los republicanos para lograr que se aprobara la legislación impulsada por el mandatario.

Su cargo le daba poder para establecer la agenda legislativa, al decidir qué propuestas de ley considera la Cámara de Representantes y cuándo. Ayer aún no se había anunciado quién lo reemplazará.

La acusación formal de ayer, realizada por un jurado de investigación en Texas, se refiere al presunto papel que jugó este texano de 58 años en el manejo de un sistema de captación y uso de contribuciones de empresas de ese estado durante la campaña electoral de 2002.

Los fondos supuestamente fueron ingresados en cuentas del Comité Republicano Nacional en Washington, para luego enviarse de vuelta a Texas y financiar campañas electorales de candidatos republicanos a la Legislatura de ese estado.

Con este "lavado" de dinero se saltaban las leyes electorales de Texas, que prohíben que las empresas realicen donaciones a candidatos.

Aunque renunció temporalmente a su cargo de líder republicano, DeLay, un congresista que representa el distrito 22 de Texas desde 1984, no abandonará su escaño. El funcionario negó haber roto la ley y acusó a los demócratas de fomentar el escándalo.

El vocero presidencial, Scott McClellan, no quiso especular ayer sobre el efecto que la retirada de DeLay tendrá en las posibilidades de éxito de la agenda de Bush. "La opinión del presidente es que debemos dejar seguir en marcha el proceso legal", dijo en su rueda de prensa diaria McClellan, quien describió a DeLay como "un buen aliado y líder".

En el Senado, las cosas no están mucho mejor para los republicanos. El jefe de la mayoría en la Cámara alta, Bill Frist, está siendo investigado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores de Estados Unidos y el Departamento de Justicia por presunto uso de información privilegiada.

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