Admiten en Gran Bretaña que se "desinformó" sobre la vaca loca

Según el informe final, no se reveló antes para no crear pánico
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27 de octubre de 2000  

LONDRES.- El informe final sobre el origen de la crisis del "mal de la vaca loca" en Gran Bretaña calificó el incidente de "tragedia nacional", pero, al revés de lo que se esperaba, expió a los políticos y funcionarios involucrados al asegurar que "no mintieron ni ocultaron" la existencia de la enfermedad.

"Es cierto que desinformaron a la población, pero no lo hicieron de forma deliberada, sino porque tenían dudas y temían crear una ola de pánico que afectara innecesariamente al sector agrícola", sostuvo el actual titular de la cartera de Agricultura, Nick Brown, al presentar el informe en la Cámara de los Comunes.

El ministro laborista estimó que los errores del anterior gobierno conservador no fueron fruto de la mala fe, sino de la ignorancia de los científicos y de la falta de comunicación entre departamentos ministeriales.

Aun así, tras su alocución, el ex premier John Major se puso de pie en la cámara para pedir públicamente disculpas por "no haber actuado en la forma esperada y debida" e instó a sus correligionarios a hacer "lo mismo, lo más pronto posible".

En sus 4000 páginas distribuidas en 16 volúmenes, el informe califica de "error" la actuación del gobierno y de "inaceptable" el proceso burocrático que se inició para paliar la crisis.

El presidente del comité investigador, Lord Phillips (uno de los "law lords" que procesaron a Augusto Pinochet), dijo que la administración conservadora prefirió "sedar a la gente con campañas que descartaban el riesgo de una conexión entre la encefalopatía espongiforme bovina y su variante humana, el mal de Creutzfeldt-Jakob (CJD), que transmitirles la información científica que estaban recibiendo porque entonces era dudosa y contradictoria".

Esa política, sostuvo, "provocó un "sentimiento de traición" cuando el vínculo fue reconocido oficialmente." La campaña publicitaria para tranquilizar a la sociedad "creó un clima donde la exageración sustituyó a la precisión", indicó Lord Phillips.

"Nunca más"

Sir John Krebs, titular de la Agencia para los Estándares de la Alimentación, prometió que esto no volverá a ocurrir. "Nunca más se discutirá este tipo de temas detrás de puertas cerradas", aseguró.

La publicación del informe coincide con la predicción oficial de que el año próximo más de 100 personas padecerán el mal de Creutzfeldt-Jakob en el Reino Unido. Setenta y cuatro han muerto por su causa y otras 11 se encuentran fatalmente enfermas.

La televisión británica difundió esta semana dramáticas imágenes de jóvenes afectados por la enfermedad. Como Victoria Lowe, una gimnasta de 16 años a la que se vio tambaleándose en busca de una silla, y Donna Marie McGivern, una adolescente a la que su madre alimenta con tubos mientras yace tendida en estado vegetativo.

Aun cuando el Estado no se declaró legalmente responsable por la crisis, el ministro de Salud, Allan Millburn, anunció el establecimiento de un programa de compensación para las víctimas. Se estima que cada una de las 85 familias afectadas recibirá cientos de miles de dólares.

"Este sería un país muy perverso si sigue compensando a los granjeros por las vacas que perdieron y no a los seres humanos que sufren a causa del mal", señaló Millburn.

Aunque el Reino Unido invierte 630 millones de dólares anuales para impedir el contagio de la enfermedad, 954 nuevos casos fueron identificados este año en todo el país.

Se retiró el ex premier Heath

LONDRES (De nuestra corresponsal).- Sir Edward Heath, el primer ministro conservador que llevó al Reino Unido al seno de la Unión Europea en 1972, anunció esta semana su retiro de la vida política.

A los 86 años, sir Edward es el único ex jefe de gobierno de su generación que se negó a ser ennoblecido para ingresar en la Cámara de los Lores, tal como suele ocurrir con los que abandonan Downing Street. Siguió así los pasos de su héroe, Winston Churchill.

Esta negativa, sumada al leal respaldo de sus electores, lo llevó a marcar el récord de 50 años de permanencia en el Parlamento, una condición que le confirió un título no hereditario, pero igualmente honorable de Padre de la Cámara de los Comunes.

El mandato de Heath fue corto y lleno de problemas. Su triunfo en 1970 fue inesperado y la debilidad de la bancada conservadora pronto se hizo notar. Por más que fue el primer mandatario británico que se describió a sí mismo como un "modernizador", no logró reformar las relaciones con los sindicatos y combatir la inflación.

El más valioso legado de Heath, que combatió durante la Segunda Guerra Mundial y fue testigo de los juicios de Nuremberg, fue el ingreso del Reino Unido en lo que entonces era la Comunidad Económica Europea.

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