Afganistán ya tiene su gobierno postalibán

Se trata de una administración interina, encabezada por un líder pashtún moderado y dominada por la Alianza del Norte Fue decidido en Alemania por los grupos de poder El nuevo jefe de gobierno, Hamid Karzai, asumirá el 22 de diciembre La Alianza tendrá los ministerios clave
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6 de diciembre de 2001  

BONN.- El optimismo renació ayer en Afganistán cuando, en un histórico acuerdo, las cuatro facciones afganas reunidas en Bonn para decidir el futuro de su país aceptaron formar el gobierno de coalición que sucederá al régimen talibán: una administración interina encabezada por un líder pashtún moderado y dominada por la Alianza del Norte que, durante los próximos seis meses, tendrá como misión dar fin a los 23 años de guerra civil y poner en marcha la transición.

El nuevo gobierno afgano estará liderado por Hamid Karzai, cinco viceprimeros ministros y 24 ministros y reemplazará a Burhanuddin Rabbani, el ex presidente afgano y líder de la Alianza del Norte que se hizo cargo del poder tras la caída de los talibanes, hace un mes. Asumirán el 22 de diciembre para conducir la transición de seis meses hasta convocar a una Loya Jirga (asamblea de notables afganos) de emergencia.

Esa asamblea, a su vez, deberá designar un gobierno transitorio representativo por 18 meses, encargado de redactar la nueva constitución y convocar a nuevas elecciones.

El histórico acuerdo, mediado por las Naciones Unidas, fue firmado en una larga sesión que finalizó ayer a la mañana. Mientras la satisfacción reinaba en las calles de Kabul, en la sala de conferencia del hotel en las afueras de Bonn, caras sonrientes y expresiones de alegría dominaban a los miembros de las cuatro delegaciones, la de la Alianza del Norte, la del ex rey Mohammed Zahir Sha, y la de los grupos de Chipre y Peshawar, dos representaciones minoritarias de afganos exiliados.

"Puede que no sea perfecto", dijo el nieto del ex monarca, Mostafa Zahir. "Pero, teniendo en cuenta las circunstancias, es algo honorable, algo bueno. Creo que el futuro de Afganistán luce brillante", agregó.

Uno de los ausentes en Bonn era el próximo jefe de gobierno afgano, Karzai, que en esos momentos se encontraba en su país negociando con los talibanes la entrega de Kandahar.

Aliado de Estados Unidos, Karzai está considerado como uno de los líderes con mayor aceptación en el rompecabezas de tribus afganas y por los países vecinos. Además de ser miembro de la tribu dominante, los pashtunes, es pariente del ex monarca y fue ministro del gobierno derrocado por el régimen islámico, en 1996.

La división de poder

Sin embargo, el próximo primer ministro advirtió ayer, en una entrevista con BBC, que "algunos ex talibanes podrían tener un rol en el futuro gobierno". Karzai no especificó cuál sería ese papel, pero el ex embajador talibán en Paquistán Adbul Zaeef aseguró que el acuerdo era para el ex régimen "sombrío" y que no lo aceptarían.

El acuerdo sobre el nuevo gobierno no sólo representa el fin del régimen talibán sino también la salida de Rabbani, líder de la Alianza del Norte. El ex presidente afgano había tratado, según diplomáticos occidentales, de sabotear las conversaciones de Bonn, comenzadas hace diez días, para lograr más tiempo al mando de Kabul, pero ayer las delegaciones determinaron que finalmente entregue el poder

A pesar de la salida de escena de Rabbani y la nominación de Karzai, la Alianza recibió los cargos más importantes en el reparto del poder del futuro afgano. La oposición que combatió a los talibanes ocupará tres ministerios clave: Seguridad, Defensa, Interior y Relaciones Exteriores.

Mohammed Fahim, sucesor del líder histórico de la Alianza, Ahmed Massud, será el ministro de Defensa mientras que Abdullah Abdullah se mantendrá como canciller y Yunis Qanooni, como titular de Interior.

Otros de los compromisos adoptados por el nuevo gobierno con la ONU es el de restablecer el papel de las mujeres en la vida afgana. Las delegaciones acordaron que al menos dos mujeres participen en la nueva administración; Sima Samar, una médica que trabajó en campos de refugiados, será viceprimera ministra y Suhaila Seddiqi, una cirujana que nunca salió de Kabul, será la ministra de Salud.

Tras la firma del acuerdo, la ONU llamó a todos los miembros del futuro gobierno a actuar con transparencia y responsabilidad. "Los ojos del mundo están ahora sobre ustedes. Espero que los líderes afganos no desaprovecharán este importante desafío", dijo el término de la ceremonia el delegado de la ONU, Lakhtar Brahimi.

Desde la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán, en 1989, ninguna iniciativa de la ONU logró resultados. Para evitar que eso suceda nuevamente, el organismo incluyó en el acuerdo el despliegue de una fuerza de seguridad internacional que asegure la calma en Afganistán. Sin embargo, ayer parecía haber surgido el primer desacuerdo en el nuevo gobierno. Mientras Karzai afirmó que la presencia de las fuerzas era "un buen elemento", Fahim sugirió que sólo se limite a unos pocos efectivos.

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