Ahora también hay escasez de profesores universitarios

La crítica situación de las universidades autónomas venezolanas fuerza la emigración
Ernesto Tovar
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8 de noviembre de 2015  

CARACAS.- El alto costo de la vida en Venezuela y las pobres condiciones de trabajo están impulsando a profesores universitarios a dedicarse a otros oficios o a emigrar: las aulas también sufren el rigor de la crisis económica.

De las universidades Central de Venezuela (UCV), Católica Andrés Bello (UCAB) y Simón Bolívar (USB), tres de las principales del país, se han marchado "más de 1000 docentes en los últimos cinco años", afirma a AFP el psicólogo Víctor Márquez, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV.

"Ante las pésimas condiciones hay renuncias masivas de personal formado y capacitado", dice con preocupación.

Tras 14 años impartiendo clases en la UCAB, Arturo Serrano, de 42 años y con un doctorado en Cine de la Universidad de Londres, emigró a Ecuador en 2014, aprovechando una muy buena oferta salarial como profesor en la Universidad de las Artes, creada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa.

"Lo que más me impresionó al llegar a Ecuador fue escuchar a mis alumnos hablando de esperanza, de que serían los protagonistas de una transformación. Yo vengo de un país donde la frase «me quiero ir» está en boca de demasiada gente", declaró desde Guayaquil.

Anitza Freites, directora del Centro de Investigaciones Sociales de la UCAB, afirma que un docente con el máximo grado -que exige un doctorado, mínimo 15 años de servicio, con investigaciones y publicaciones- percibe un salario que apenas llega a 200 dólares al mes, según la tasa de cambio oficial más alta, o de unos 50 dólares si se calcula con la del mercado negro.

"La gente está tratando de sobrevivir. Los profesores que están empezando no tienen perspectivas para tener un desarrollo profesional que les permita formar una familia, alquilar una vivienda o comprar un auto", advierte Freites.

Docentes venezolanos buscan oportunidades en países como Estados Unidos, España, Ecuador, Uruguay, Chile, la Argentina, Panamá, Costa Rica, México, Canadá o Australia, dejando una estela de cargos desiertos y sin relevo, porque ya "ser profesor universitario no es honroso" y "las universidades no son atractivas", afirma De la Vega.

Según la Asociación de Profesores de la UCV, su personal académico es de unos 2600 docentes activos, pero se necesitan unos 1500 más para cubrir el déficit.

La falta de recursos para investigación o equipos especializados en ciencias básicas o medicina y las "carencias presupuestarias" que afectan los programas de desarrollo profesional y becas para estudios también desestimulan a los docentes, lamenta Márquez.

En los últimos 10 años, movimientos estudiantiles y académicos de universidades autónomas han manifestado su abierta oposición al gobierno chavista, al afirmar que pretende controlar los centros de estudios superiores. El gobierno ha creado "un cerco administrativo" donde controla 70% del presupuesto universitario, asegura Márquez.

Según el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, las universidades "mal llamadas autónomas", están controladas por sectores de la "derecha opositora". El gobierno asegura que la educación universitaria creció de 862.862 estudiantes en 2000 a 2,6 millones en 2013.

Bajo la premisa de hacer la educación superior menos elitista y atender a "sectores populares tradicionalmente excluidos", Hugo Chávez fundó la Universidad Bolivariana de Venezuela. Pero mientras el conflicto ideológico aumenta, las universidades autónomas funcionan a media máquina.

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