Ajustada derrota de Aznar en España

El socialismo fue la fuerza más votada, pero el Partido Popular superó los pronósticos y retuvo enclaves estratégicos, como Madrid
Silvia Pisani
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26 de mayo de 2003  

MADRID.- El presidente José María Aznar fue castigado anoche en las elecciones regionales españolas al convertirse el principal partido de oposición, el Socialista Obrero Español (PSOE), en la fuerza más votada del país, en comicios que el propio mandatario se encargó de presentar como una suerte de plebiscito a su gobierno.

Pero pese al enorme desgaste que sufrió con su impopular apoyo a la guerra de Irak y a su criticada gestión del derrame petrolero en Galicia, su partido fue capaz de retener e incluso avanzar en enclaves estratégicos de poder, como la ciudad de Madrid. Y de dar firme batalla al socialismo, que se convirtió en la fuerza más votada por menos de un punto de diferencia.

De ese modo, anoche las sensaciones eran contradictorias en España. El socialismo festejaba, pero con cierto nerviosismo, mientras que en los cuarteles del gobernante Partido Popular hubo una sensación de alivio ante un resultado que -consideran- los castigó menos de lo esperado y no dejó en posición consolidada a sus adversarios.

En un escrutinio de lectura compleja por la dispersión de comunidades en juego, el principal dato global fue que, computado el 98,8% de los votos, el socialismo fue la fuerza más votada, con el 34,78 por ciento de los sufragios, contra el 33,84% logrado por el partido de Aznar. Dicho de otro modo: una diferencia de 0,98 punto, que se traduce en cerca de 200.000 votos. "Bastante parecido a un empate", decían en la madrugada en la Cadena Ser, la radio más escuchada en España.

Líder consolidado

El festejo socialista tenía su razón. Hacía diez años que el partido no era el más votado, lo que no ocurría desde el final de la tercera presidencia de Felipe González, en 1993. De modo que el primer elemento innovador de la jornada fue la consolidación, ajustada por cierto, de José Luis Rodríguez Zapatero como líder y candidato a la presidencia para los comicios generales del año próximo.

Pero, en contraposición, el desgastado PP exhibió entre sus mejores resultados el categórico triunfo en la emblemática ciudad capital, donde acrecentó su mayoría propia y consolidó a un presidenciable (ver aparte).

No pudo decir lo mismo en la comunidad (provincia) homónima, donde el triunfo de su candidata no bastó para obtener mayoría y anoche se enfrentaba a perder el gobierno regional en manos de la alianza entre el PSOE e Izquierda Unida. El socialista Rafael Simancas se proyectaba como futuro gobernador.

Tal el balance central de una jornada electoral no apta para cardíacos, cuyo resultado cambió de signo varias veces en una misma noche. En un primer momento los cómputos indicaban que el socialismo había sido una aplanadora y que incluso había logrado el gobierno de la capital. Luego las cosas se acomodaron hasta lo que pareció un empate técnico que a ninguno dejó satisfecho del todo.

Los datos en las principales ciudades reflejaban lo complejo del mapa electoral español. En Barcelona, por caso, el socialismo retuvo el gobierno municipal, pero perdió concejales. En Madrid, la candidata Trinidad Jiménez mejoró apenas el comportamiento del partido, pero no le alcanzó para desplazar a los populares. Carta fuerte del ex presidente González, la candidata no podía anoche ocultar su tristeza.

En las primeras elecciones en las que no participó fuerza alguna ligada a la banda terrorista ETA, los primeros resultados en el País Vasco daban cuenta de un notorio avance en las ciudades del Partido Nacionalista Vasco. Mientras que en Galicia el retroceso del oficialismo en varios municipios reveló el castigo que sufrió por su gestión del derrame petrolero que afectó las costas de la región.

El primer balance de lo sucedido fue del presidente del partido, Javier Arenas. "Estamos más que satisfechos", dijo el dirigente. Rodríguez Zapatero, en cambio, celebró su primer examen electoral y aseguró que llegaban ya "los tiempos de cambio".

Tampoco compareció Ana Botella, la mujer del presidente, que -a caballo del triunfo de Gallardón- anoche se convirtió en tercera concejala de Madrid y se estrenó en la vida política pública.

"Sensacional"

  • MADRID (ANSA).- José María Aznar consideró anoche "sensacionales" los resultados obtenidos ayer en las elecciones municipales y regionales. "Frente a los que pretendían barrer del mapa a esta formación, el PP (Partido Popular) ha conseguido seguir siendo el gran partido de siempre", dijo. Por su parte, el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que la victoria de su partido sobre el PP por un punto porcentual, el primer triunfo socialista a nivel nacional desde 1993, "supone un récord histórico".
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