"Alemania no tiene recursos ilimitados"

En una entrevista, Merkel defendió su plan de reformas para la eurozona; advirtió que Berlín no dispone de fondos para salvar al bloque
J. Moreno
S. Kornelius
B. Wielinski
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26 de enero de 2012  

BERLIN.- Basta con atravesar las puertas de la Cancillería Federal en Berlín, subir hasta la planta en la que Angela Merkel tiene su despacho -la canciller en persona abre la puerta- para comprender dónde reside de verdad el poder en Europa.

Ningún otro lugar de la vieja Europa refleja hoy la imagen del poder tout court , la teatralidad del imperio, como este imponente edificio situado majestuosamente frente al antiguo Reichstag, en el centro de Berlín. Más de 12.000 metros cuadrados lo convierten en uno de los mayores edificios gubernamentales del mundo: casi ocho veces la Casa Blanca. En un momento de la entrevista, realizada el jueves pasado y publicada ayer por varios diarios europeos, se le consulta a Merkel si su carácter, su permanente exigencia de rigor, no transmite también una imagen de una Alemania dura, dogmática, dominante.

-Me tomo en serio esas preocupaciones. Pero son infundadas...

-Raras veces un canciller alemán ha acumulado un poder tan exorbitante. Se la llama "Madame Europa", "Canciller de Hierro", "Frau Bismarck". ¿No le resulta inquietante?

-Actúo según mi leal saber y entender. [...] Pero si nos limitáramos a mantener un mero trato de cortesía y diluyéramos todos los planteamientos reformistas, sin duda le haríamos un flaco favor a Europa.

Esto es, ni sí ni no. No se niega el poder, ni se ocultan las evidencias, se pretende tan sólo su uso benéfico para con el proyecto europeo desde la firme convicción de que sus ideas -la austeridad y las soluciones alemanas- acabarán por imponer su valor de cambio en los mercados revueltos por los descalabros fiscales, los millones de desempleados.

De todas formas, resultaría muy injusto no resaltar que, pese a las descalificaciones que sufrió el europeísmo de Merkel, la canciller sí es capaz de evocar sus ideales en voz alta y de expresar su adhesión al ideal europeísta.

"Pero ese sentimiento europeísta no será suficiente para proporcionar bienestar y empleo a la gente. Tenemos que trabajar por ello todos los días", dice.

A eso se dedicará cuando cierre la puerta. En contra de muchos clichés, Merkel sí tiene una idea de para qué sirve Europa, de cómo construirla y rescatarla de la deriva actual.

-Comparando la Unión Europea con una orquesta sinfónica, ¿qué grupo de instrumentos le corresponde a Alemania?

-En la orquesta europea que yo me imagino no hay pueblos a cargo de los tonos suaves y otros que sólo toquen el trombón de varas, sino que cada pueblo está representado en cada una de las secciones instrumentales.

-¿La orquesta asimiló la partitura? Concretamente: ¿tienen controlada la crisis?

-Es cierto, nuestro propósito es tocar juntos para que Europa suene como una orquesta afinada. Y también en política hay pasajes de la composición que van en tono mayor y otros en tono menor, y hay armonías y disonancias.

-¿Y qué hay del dominio de la partitura?

-Todavía no superamos la crisis. Por un lado están las dificultades actuales, que siguen requiriendo nuestro esfuerzo: el endeudamiento extremo de algunos países, a menudo acumulado durante largos años y agravado por la crisis, casi siempre acompañado de un elevado desempleo y severas debilidades estructurales. Y, por otro, naturalmente, está el caso específico de Grecia, donde aún no se consiguió estabilizar la situación a pesar de todos los esfuerzos. Antes que nada, tenemos que calmar todo esto para recuperar la confianza de los mercados. [...] Está bien que mientras tanto hayamos desarrollado una posición común en las cuestiones de disciplina presupuestaria y la reducción de la deuda, pero eso no basta. Europa necesita más crecimiento y empleo; de cara al futuro tiene que seguir siendo capaz de consolidarse frente a la competencia mundial.

-¿Tiene dudas sobre la política seguida hasta ahora para combatir la crisis?

-Un buen político siempre tiene dudas y, por tanto, revisa permanentemente sus respuestas. Naturalmente que quiero mantener el euro y la UE; así pues, no tengo dudas acerca de las metas. Pero en lo que respecta al camino para alcanzar las metas, con frecuencia hay ponderaciones y compromisos: ¿cómo se concreta un pacto fiscal, qué hacemos con la legislación laboral, cómo repartimos los fondos estructurales?

-¿Por qué es tan difícil el aprendizaje?

-En el pasado, en Europa a veces nos hemos puesto una venda en los ojos. Durante mucho tiempo tampoco los mercados reaccionaron ante los problemas, como, por ejemplo, el desfase de competitividad en relación con Grecia. Y, finalmente, en demasiadas ocasiones hemos incumplido las reglas que nosotros mismos nos impusimos, como con el Pacto de Estabilidad.

-¿Cuál fue hasta ahora su experiencia más importante en la crisis?

-Al principio se discutió mucho si en Europa simplemente estábamos siendo víctimas de los especuladores. Entre tanto, y he aquí el paso decisivo, hemos sacado a la luz las raíces de nuestros problemas. A lo largo del último año y medio muchos países realizaron esfuerzos increíbles y dolorosas reformas, por lo que merecen todo mi respeto. Pienso que, en conjunto, encontramos un buen equilibrio entre solidaridad europea y responsabilidad propia a nivel nacional. Estoy profundamente convencida de lo siguiente: si sacamos las lecciones de todos los errores y omisiones, tras la crisis Europa será mucho más fuerte que antes de la crisis.

-Sin embargo, en el tema de la solidaridad también hay otras opiniones. Italia reclama mucho más apoyo. ¿Qué entiende usted por solidaridad?

-Que ayudemos a nuestros socios europeos en la expectativa de que también ellos mismos realicen todos los esfuerzos necesarios para mejorar su situación. Así lo hemos hecho en el caso del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). Por cierto que la idea de este mecanismo de rescate procede de Alemania. Estamos dispuestos a ser solidarios. Pero a la vez siempre hemos señalado que tenemos que ayudar sobre la base de los tratados de la Unión Monetaria, los cuales establecen taxativamente que ningún país puede responder por las deudas de los demás.

-Así que su solidaridad adopta una forma muy estricta...

-Nosotros somos solidarios, pero tampoco debemos olvidar nuestra propia responsabilidad. Ambas cosas van unidas. No tiene sentido que prometamos más y más dinero, pero no combatamos las causas de la crisis. En España, por ejemplo, más del 40% de los jóvenes están desempleados, lo cual también se debe, entre otros factores, a la legislación. Pido que esta referencia no se entienda como un reproche, porque siento gran respeto por los esfuerzos de España para introducir reformas. Abogo por que en Europa aprendamos los unos de los otros. Por mucho que apoyemos las ayudas multimillonarias y los paraguas de rescate, también nosotros, los alemanes, tenemos que tener cuidado, para que al final no nos quedemos sin fuerzas, porque tampoco nosotros disponemos de posibilidades ilimitadas, y eso no ayudaría a Europa en su conjunto.

-¿Hasta qué punto hay riesgo de que Europa se escinda?

-Yo no veo que haya una escisión de Europa, pero es obvio que los mercados están comprobando nuestra voluntad de mantenernos cohesionados. En esta crisis hemos alcanzado una fase totalmente nueva en Europa: ello se traduce, por así decirlo, en una política interior europea. Ya no podemos limitarnos a mantener únicamente un trato diplomático entre nosotros, debemos abordar y resolver los problemas sin paños calientes.

-¿La fortaleza de Alemania es un obstáculo para el crecimiento de otros?

-No. Y a nadie le beneficiaría que Alemania se debilitara. Por supuesto que con el tiempo tenemos que reducir los desequilibrios en Europa, pero haciendo que otros países aumenten de nuevo su competitividad, no que Alemania sea más débil.

-El canciller de Polonia, Radoslav Sikorski, afirmó que teme más a una Alemania inactiva que a una Alemania que ejerza liderazgo. ¿Alemania cumple suficientemente esta función?

-La consideración básica es que Alemania es un país europeo importante y asume la responsabilidad que esto lleva aparejado. Pero hay veces en que alguien solicita que se ejerza liderazgo para no tener que asumir su propia responsabilidad, porque sabe que la capacidad de liderazgo siempre entraña riesgos. Alemania no se arredra a la hora de asumir riesgos por la buena causa, pero en Europa lo primero que debemos hacer es ponernos de acuerdo sobre un derrotero común. [...] No quiero una Europa que sea un museo donde se arrumbe todo aquello que algún día fue bueno, sino una Europa que tenga éxito creando cosas nuevas.

-¿Incluye su visión los Estados Unidos de Europa ?

-Mi visión es la unión política, porque Europa tiene que seguir su propio y exclusivo camino. Tenemos que aproximarnos paso a paso, en todos los ámbitos políticos. Porque lo cierto es que cada vez percibimos con mayor nitidez que cada tema del vecino nos incumbe recíprocamente. Europa es política interior.

Qué dijo Merkel...

  • "Alemania debe tener cuidado, que no suceda que al final nos quedemos sin fuerzas, porque tampoco disponemos de posibilidades ilimitadas"
  • Nosotros somos solidarios, pero no tiene sentido que prometamos más y más dinero y no combatamos las causas de la crisis
  • "No quiero una Europa que sea un museo donde se arrumbe todo aquello que algún día fue bueno, sino que tenga éxito creando cosas nuevas"
  • Qué dijeron sobre ella...

  • "[Merkel] está obsesionada más allá de lo razonable por la consolidación presupuestaria"


  • FELIPE GONZALEZ

    Ex Presidente español

  • "Berlín dicta una política que lleva a una espiral de deudas con consecuencias deflacionarias"


  • GEORGE SOROS

    Magnate hungaro-norteamericano

  • "Merkel reacciona siempre un cuarto de hora más tarde de lo que hay que reaccionar"


  • JOSE MANUEL GARCIA-MARGALLO

    Canciller español

    Advertencia en Davos

    DAVOS, Suiza (AFP).- La canciller alemana, Angela Merkel, se mantuvo firme ayer en sus propuestas para salir de la crisis europea al hablar en la inauguración del Foro Económico Mundial, que busca respuestas para superar esta amenaza para el capitalismo. "No queremos asumir compromisos que no podamos cumplir", dijo, en respuesta a aquellos que exigen aumentar el fondo de rescate, como la jefa del FMI, Christine Lagarde. Además, afirmó que los países europeos deben estar dispuestos a ceder más competencias a la Unión Europea para garantizar el futuro del proyecto europeo.

    © EL PAIS, SL

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