Ana y Trinidad, la batalla de las mujeres en Madrid

Debut electoral de la esposa de Aznar
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25 de mayo de 2003  

MADRID (De nuestra corresponsal).- Treinta canales de televisión siguieron el lanzamiento de su modesto tercer puesto en la lista para ocupar una concejalía madrileña. Meses después, aquella expectativa contrasta con el escaso papel que tuvo en la campaña la primera dama, Ana Botella, que hoy debuta como candidata, pero lejos del sueño de quienes vieron en ella a una potencial heredera de su marido, el presidente José María Aznar.

La llegada de la simpática y temperamental Ana a la política fue todo un golpe en esta campaña de fuerte presencia femenina.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no se quedó atrás y confió a Trinidad Jiménez -de cierto aire con la popular cantante Ana Belén- la candidatura a la alcaldía de Madrid.

Pero lo de Botella se desinfló con el correr de los días o -tal vez- fue demasiada expectativa previa. Lo cierto es que la candidata estuvo casi dos semanas con problemas para enfrentar las calles de Madrid sin ser insultada, convertida en blanco más fácil del enojo español por la adhesión de su marido a la guerra de Irak.

Tal fue la tensión que en un momento su oficina de prensa rehusó entrevistas para evitar exponerla y en algún momento ella misma estuvo a punto de cancelar la recorrida de un centro comercial ante los insultos que le llovieron.

"Llevo horas esperándote y tengo derecho a escucharte", le gritó una mujer cuando la candidata ya se iba y volvió sobre sus pasos.

Lo mismo le ocurrió cuando visitó el barrio "rosa" de Madrid -habitado por la comunidad homosexual-, o cuando se negó a opinar sobre el debate mundial que desató el caso de una niña nicaragüense violada a la que gobierno e Iglesia negaron autorización para interrumpir un embarazo que ponía en riesgo su vida de nueve años.

Candidata asesinada

Pero la participación femenina no fue siempre de buen signo, como reveló anteayer el crimen de la candidata popular de un pequeño pueblo de Teruel.

De 29 años, Patricia Maurel fue asesinada de once balazos por su marido y convertida, así, en el caso número 27 de violencia doméstica que se registra en España en cinco meses.

En el país hubo no menos de 25.000 denuncias de acoso y violencia de género en los últimos años y desde 1996 las muertes son más de 500, muchas de ellas tras sufrir la agonía de golpes, cuchilladas y hasta machetazos.

El Partido Popular no hizo comentarios al saber de lo ocurrido a su candidata.

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