Asestaron otro duro golpe contra ETA

Detuvieron en Cataluña a siete integrantes de un comando y se incautaron 250 kilos de explosivos
Detuvieron en Cataluña a siete integrantes de un comando y se incautaron 250 kilos de explosivos
Silvia Pisani
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25 de agosto de 2001  

MADRID.- En sólo 48 horas, España logró dos golpes contra la ETA que, de acuerdo con la información oficial, tienen que haber afectado -y mucho- la estructura de la organización terrorista: siete integrantes del comando Barcelona detenidos y 250 kilos de explosivos fue el resultado de un vasto operativo de la Guardia Civil en Cataluña.

El miércoles último fueron detenidos en el País Vasco ocho supuestos integrantes del comando Donosti, uno de los más activos de la banda. Ayer fue el turno de otro de los grupos de triste fama, el Barcelona.

"Según la información que manejamos, siete de los once comandos que creemos que tiene la banda han sido desmantelados", dijo el ministro de Interior, Mariano Rajoy, tras el operativo de ayer. Todo ocurrió en la capital catalana y en sus alrededores.

El funcionario admitió que el grupo desarticulado responde al "recientemente reconstituido comando Barcelona", al que se había dado por desactivado en enero. Si algo muestra la ETA es una rapidez asombrosa para regenerar el tejido que se le corta.

Una vez más, los detenidos estaban -al parecer- a punto de cometer un atentado. La policía venía siguiendo desde hacía semanas a uno de ellos.

Pero decidió actuar cuando se dio cuenta de que los supuestos terroristas habían comprado una gigantesca maceta y la habían vaciado de tierra.

¿Y eso qué tiene que ver? Bueno, que no es la primera vez que la banda apela a inofensivas macetas para convertirlas en bombas. Incluso quiso utilizar ese recurso en ocasión de la inauguración del Museo Guggenheim, en Bilbao. Pero por suerte alguien se dio cuenta y los artefactos fueron retirados a tiempo.

Tres de los detenidos ayer son, supuestamente, sumamente peligrosos. A uno de ellos, Fernando García Jodrá, se le atribuye nada menos que la muerte de cinco personas, entre ellas, la del ex ministro socialista Ernst Lluch, ocurrida en noviembre último.

También se sospecha que era el jefe del grupo y el que fijaba los planes de acción de todos los detenidos. Hacía rato que la policía lo estaba buscando, y lo descubrió semanas atrás en un departamento de Barcelona. Lo siguieron, y así, lentamente, fueron llegando al resto de sus amigos. Hasta que compraron la maceta y la policía dijo basta.

Según los investigadores, otros dos de los detenidos son muy peligrosos. Unai López y Nerea Bengoa -una joven de cara seria y pelo lacio- pertenecían a la Kale Borroka, esa especie de escuelita de terror en que se ha convertido la violencia callejera de algunas ciudades vascas.

A sueldo

Los tres eran lo que aquí se llaman miembros "liberados" de ETA. Es decir, no tenían más responsabilidad que cumplir sus órdenes. Vivían por, para y de ella, que les pagaba un sueldo mensual. Los otros tres se camuflaban en actividades inofensivas: empleados administrativos o profesores.

Sobre García Jordá la policía no duda en cargar cinco muertes. Investigan ahora si los otros dos liberados -Unai López de Ocáriz y la señorita Bengoa- participaron también en los asesinatos de dos concejales del Partido Popular ocurridos el año último.

Toda la operación fue coordinada por el juez Baltasar Garzón. En total fueron allanados tres domicilios particulares, de donde se incautaron -además de los explosivos- armas, granadas, detonadores, chapas falsas para automóviles y documentación.

Se informó también que 75 de los 250 kilos de explosivos corresponden al tipo Titadine, del mismo que fue robado el año último en el sur de Francia. Y que parte del material se había deteriorado a tal punto que podría haber explotado en cualquier momento. Además, se hallaron detonadores, mandos a distancia y pistolas.

Vecinos de los detenidos no salían ayer de su asombro. "Son gente de lo más amable... tenían un gato y se ve que lo adoraban", dijo una persona que vivía en la misma cuadra de uno de los departamentos registrados en la localidad catalana de Tarrasa.

Otra de las detenidas trabajaba como cronista en el periódico El Punt, de Girona. Ayer sus compañeros no podían creer lo que escuchaban. Manuel Cuyás, uno de sus directivos, aseguró que la detenida es "inocente". Anoche, los arrestados fueron llevados a Madrid. Serán interrogados por el juez Garzón. Y luego se verá.

El comando Barcelona

El comando Barcelona ha sido desarticulado hasta cuatro veces desde 1986, año de su nacimiento.

Entre los atentados que se le atribuyen a esta célula terrorista se encuentra el de Hipercor, del 19 de junio de 1987, que dejó 21 muertos, el mayor número de víctimas provocado por un ataque etarra. También a este comando se lo relaciona con el asesinato de los concejales José Luis Ruiz Casado y Francisco Cano Consuegra, además del policía catalán Juan Miguel Gervilla, entre septiembre y diciembre del año último.

Ahora, entre la documentación incautada al grupo terrorista se hallaron planos de un automóvil que perteneció a Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina.

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