Atacan el centro cultural de EE.UU. en Calcuta: 5 muertos

Nueva Delhi atribuyó el hecho a un grupo ligado a la inteligencia paquistaní
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23 de enero de 2002  

NUEVA DELHI.- Las tensiones entre India y Paquistán, los vecinos que hace pocas semanas estuvieron al borde de la guerra, se reavivaron ayer cuando hombres armados atacaron un centro cultural oficial estadounidense en Calcuta y mataron a cinco policías, un atentado que Nueva Delhi vinculó con los servicios secretos paquistaníes.

Envueltos en chales y armados con fusiles de asalto AK-47, cuatro atacantes llegaron a las 6.30 de ayer en dos motocicletas hasta el centro cultural norteamericano, una dependencia consular en el centro de Calcuta, dispararon contra los policías indios apostados allí y huyeron.

Además de los cinco policías muertos, otros 18 oficiales resultaron heridos, según las autoridades locales.

El edificio, ubicado en el corazón de la ciudad más densamente poblada de la India (con 12 millones de habitantes), se encontraba vacío cuando se produjo el ataque, que coincide con la presencia en Nueva Delhi del director del FBI, Robert Mueller, para tratar con las autoridades indias asuntos relacionados con el terrorismo.

"Fue tan repentino que no pudimos reaccionar", declaró uno de los agentes que sobrevivieron a la ráfaga de balas.

Acusación

El ministro del Interior indio, Lal Krishna Advani, dijo que un grupo vinculado previamente con secuestros en Calculta, y presuntamente ligado a los servicios de inteligencia paquistaníes, se atribuyó el ataque.

Fuentes de televisión, en tanto, señalaron que la matanza había sido reivindicada por el grupo radical islámico paquistaní Harkat-ul-Yehad-i-Islami, que lucha en la parte india de Cachemira por la anexión de la zona a Paquistán. Islamabad, por su parte, negó categóricamente esas versiones.

"Estas son acusaciones sin ningún fundamento. Como saben, Paquistán ha condenado el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones", dijo el vocero de la cancillería paquistaní, Aziz Ahmed Khan.

El titular del FBI, por su parte, optó por la cautela y dijo que aún no se podía calificar el ataque de acto terrorista.

"Creo que lo llamaré una tragedia horrible y un ataque a agentes de policía", declaró Mueller a la prensa. "Pero calificarlo de algo más, ante la falta de datos... no sería apropiado en este momento".

En Nueva Delhi, la embajada estadounidense se apresuró a emitir un comunicado anunciando que ninguno de los heridos era ciudadano norteamericano, mientras las autoridades indias reforzaron al máximo la seguridad en torno de la embajada estadounidense y todas las demás sedes de ese país en su territorio.

En las oficinas del Centro Cultural estadounidense opera el agregado de prensa de los Estados Unidos, una oficina de comercio y una biblioteca muy popular en la ciudad.

El atentado de ayer se produjo menos de seis semanas después de que un ataque al Parlamento indio dejó 14 muertos en Nueva Delhi.

La India responsabilizó del hecho a grupos separatistas con sede en Paquistán que se oponen al gobierno indio en Cachemira, el único Estado de mayoría musulmana en la India y eje de conflicto entre los países vecinos.

El incidente en el Parlamento llevó a los dos rivales de Asia al pie de guerra y requirió la intervención del secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, para evitar una escalada de violencia.

La India y Paquistán, que han librado tres guerras desde que se independizaron de Gran Bretaña, en 1947, llegaron a movilizar cerca de un millón de soldados a lo largo de la frontera, en su mayor despliegue militar en 15 años.

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