Ataque rebelde contra una cárcel en Bagdad: murieron 22 iraquíes

Otros ocho fallecieron en enfrentamientos en Fallujah
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21 de abril de 2004  

BAGDAD.- Un ataque con morteros contra la cárcel de Abu Gharib, la más grande de Irak, dejó ayer 22 muertos y 92 heridos en la capital, todos ellos iraquíes detenidos bajo sospecha de formar parte de la resistencia contra la ocupación norteamericana.

Después de dos días de relativa calma, la violencia golpeó también en Fallujah, donde otros ocho iraquíes fallecieron en enfrentamientos con las tropas norteamericanas, pese al alto al fuego que rige desde anteayer en ese bastión sunnita.

En Bagdad, insurgentes atacaron con doce obuses de mortero la prisión de Abu Gharib, el más temido centro de reclusión durante el régimen de Saddam Hussein y en el que hoy se encuentran detenidos miembros de la insurgencia iraquí y ex integrantes del derrocado gobierno. Militares de la coalición especulaban ayer con que los atacantes pueden haber querido provocar un motín contra los guardias estadounidenses.

"Esta no es la primera vez que sufrimos este tipo de ataque. No sabemos si están tratando de causar un levantamiento o un escape", dijo el general Mark Kimmitt, jefe adjunto de las operaciones militares en Irak.

Todas las víctimas eran "detenidos de seguridad", o sea, sospechosos de formar parte de la insurgencia. Sin embargo, no se informó si entre ellos había miembros importantes del régimen de Saddam. En total, son 6500 los detenidos en la prisión, 2000 de los cuales son presos comunes.

Los insurgentes disparan casi a diario contra los centros de detención en Bagdad. Sin embargo, el de ayer fue el más sangriento desde que en agosto último seis detenidos murieron en otro ataque con morteros.

"Nido de ratas"

En Fallujah, donde el lunes las autoridades norteamericanas anunciaron un alto al fuego, ocho iraquíes murieron luego de que marines dispararon contra rebeldes que estaban cargando lanzacohetes antitanques.

El jefe del Estado Mayor Conjunto norteamericano, general Richard Myers, calificó al principal foco de la resistencia iraquí como un "nido de ratas" que debe ser limpiado. Myers acusó a los insurgentes de violar el cese al fuego y de poner en primera línea a mujeres y niños.

También en Mosul hubo ayer enfrentamientos. Una bomba colocada al lado de una ruta explotó al paso de un convoy y mató a un soldado norteamericano, con lo que suman 100 los militares de Estados Unidos caídos en abril, el mes más mortífero desde el inicio de la invasión.

Por su parte, la cancillería canadiense confirmó ayer que un ciudadano de ese país, desaparecido hace doce días, está en manos de secuestradores. Asimismo, la empresa estadounidense Halliburton confirmó que tres de los cuatro cadáveres encontrados hace once días en una fosa cerca de Bagdad eran empleados de su filial Kellogg Brown and Root.

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