Australia: más de cien incendios en Nueva Gales del Sur

El fuego dejó miles de evacuados y cientos de viviendas destruídas
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26 de diciembre de 2001  • 08:48

SYDNEY.- Las llamas avanzan sin control en más de un centenar de incendios por el estado australiano de Nueva Gales del Sur, donde ya dejaron miles de evacuados y cientos de propiedades destruídas.

Un helicóptero de los Servicios Rurales que hoy inspeccionó la zona alertó de que el frente de fuego es de aproximadamente 25 kilómetros de ancho y avanza a gran velocidad en dirección nordeste.

Los bomberos informaron que al menos nueve de ellos fueron provocados, otros son probablemente el resultado de descuidos humanos y los demás surgieron como consecuencia de las tormentas eléctricas ocurridas durante el verano austral que vive Australia.

Las autoridades declararon quince zonas próximas a la capital provincial, Sydney, áreas de desastre natural, y el Gobierno local anunció una ayuda de 500.000 dólares y préstamos a bajo interés para reparar los daños.

Las llamas rodean gran parte de Sydney y cubrieron a la mayor urbe del país con un manto de humo gris.

Otras localidades se quedaron sin electricidad a causa del avance de las llamas, que también han cortado autopistas, carreteras y las líneas ferroviarias que comunican Sydney con el sur.

Se establecieron varios centros de evacuación en lugares del estado considerados seguros por los expertos, que han empezado a recibir alimentos y productos de primera necesidad proporcionados por organizaciones no gubernamentales de toda la nación.

Los estados vecinos contribuyen con bomberos; 250 llegaron hoy desde Victoria al Royal National Park, uno de los parques nacionales más viejos de Australia, establecido en el siglo XIX, y amenazado por el fuego.

Los cuerpos de seguridad evacuaron a las personas que pasaban las vacaciones de cámping en esa reserva natural y a los residentes de Waterfall, localidad próxima al parque.

El primer ministro australiano, John Howard, visitó una de las localidades de la zona, Warragamba, para verificar la magnitud del desastre y reconfortar a los damnificados.

El jefe del Gobierno anunció que el Ejército aumentará su colaboración en las tareas de extinción de los fuegos con más aviones y hombres.

A pesar de las pérdidas materiales y la muerte de al menos 5000 ovejas, los incendios no causaron víctimas humanas.

Aunque existían incendios desde hace una semana, el principal foco surgió ayer en las Montañas Azules, a unos 80 kilómetros al oeste de Sydney, y se extendió hacia la costa a una velocidad aproximada de diez kilómetros por hora.

Los fuegos también afectaron a Camberra, la capital del país, pero los bomberos anunciaron hoy que habían logrado controlarlos.

El desastre ha hecho recordar a Nueva Gales del Sur la tragedia de 1994, en la que cuatro personas murieron y más de 180 hogares quedaron destruidos.

Si no hay un cambio en los pronósticos del tiempo, las autoridades prevén que la situación se prolongará durante los próximos diez días.

Mientras que en Nueva Gales del Sur el tiempo es seco, el impredecible verano austral ha obligado a los habitantes del vecino estado de Victoria a encender de nuevo las calefacciones por las temperaturas de catorce grados centígrados acompañadas de tormentas de granizo, que dañaron las cosechas.

Los habitantes de la isla de Tasmania, al sur de Victoria, gozaron de unas navidades blancas al ver nevar por primera vez en muchos años en las montañas de su estado, mientras que en el nordeste del país, en el estado de Queensland, se informaba de la muerte de cinco ancianos afectados por la ola de calor.

Fuente: EFE

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