Aznar, en otra ofensiva contra los ilegales

Anunció ayer que hará una tercera reforma a la ley de extranjería, que será aprobada el viernes
(0)
20 de mayo de 2003  

MADRID.- En un anuncio que generó polémica en España, el presidente José María Aznar dijo ayer que reformará por tercera vez la ley de extranjería para reforzar el control y la expulsión de extranjeros ilegales y la aceptación del visado como permiso de trabajo y residencia.

Aznar adelantó que el viernes se aprobará en el Consejo de Ministros una reforma "importante" de esa ley, que incluye la consideración del visado concedido en el país de origen como permiso de trabajo y residencia para "favorecer los cauces de la inmigración legal".

"Queremos que sea más fácil y que cada extranjero que quiera venir a España pueda hacerlo contando con un permiso de entrada y de residencia en nuestro país, respetando siempre la capacidad real de acogida que tenemos, que no es ilimitada", dijo Aznar.

"Donde hay ahora tres trámites largos y muy lentos -explicó- habrá un único trámite que deseamos cumplir con la mayor rapidez, porque queremos que la burocracia no sea un obstáculo a la inmigración legal."

El gobierno español aún no aclaró si cambiarán los requisitos necesarios para obtener una visa, autorización que a partir del 1° de junio deberán solicitar los ecuatorianos para entrar en la Unión Europea (UE), pero que ya se pide a cubanos, haitianos, colombianos y dominicanos.

En cuanto a las medidas de lucha contra la inmigración ilegal, se reforzarán los procedimientos de control y expulsión de extranjeros y se aumentarán las sanciones para los inmigrantes ilegales, así como para los transportistas.

"No debemos olvidar que la principal vía de entrada de inmigrantes ilegales en España no son las pateras que circulan por el estrecho de Gibraltar o en Canarias. La principal entrada de inmigrantes en nuestro país son los aeropuertos españoles", dijo Aznar.

En España residen en forma legal algo más de 1.200.000 extranjeros, y otros 400.000, según cálculos de organizaciones de inmigrantes, en forma ilegal.

"Propaganda electoral"

Los principales partidos de la oposición -el socialista (PSOE) e Izquierda Unida (IU)- calificaron el anuncio de Aznar de "propaganda electoral", ya que la inmigración se convirtió en el tema central de la campaña proselitista a sólo seis días de los comicios municipales y regionales.

En las elecciones del próximo domingo, el Partido Popular (PP, derecha) podría perder la mayoría absoluta en la capital y otras cinco ciudades españolas y en la región autónoma de Madrid, según el estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

La primera reacción provino del PSOE, principal formación opositora, que afirmó que la reforma anunciada por Aznar refleja el "estrepitoso fracaso" del gobierno en el control de fronteras y su "incapacidad para canalizar los flujos migratorios". Los socialistas lamentaron que el presidente español "utilice el consejo de ministros para hacer electoralismo a favor de su partido".

Por su parte, la IU consideró que la reforma forma parte de la "política de propaganda" del gobierno del PP.

El gobierno regional del País Vasco (Norte), en manos de los nacionalistas moderados, calificó la reforma de "atropello democrático" a los derechos de los inmigrantes, con la que el "PP busca captar el voto de la extrema derecha". En el otro extremo del país, en Andalucía (Sur), el ejecutivo regional consideró que la modificación a la ley "no solucionará el problema de la inmigración ilegal", que necesita "voluntad política para controlar las fronteras".

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.