Berlusconi, en apuros por una renuncia

Dimitió el ministro de Economía
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23 de septiembre de 2005  

ROMA.- Debilitado por sondeos que prevén su derrota en las elecciones de 2006, el premier italiano, Silvio Berlusconi, recibió ayer un durísimo golpe con la sorpresiva renuncia del ministro de Economía, Domenico Siniscalco, que además lanzó una fuerte crítica contra el premier.

En una jornada en la que la oposición de centroizquierda pidió a gritos la dimisión del Ejecutivo y elecciones anticipadas, Berlusconi intentó frenar la creciente crisis con la rápida designación del controvertido ex ministro de Economía Giulio Tremonti para reemplazar a Siniscalco.

Inesperadamente, y provocando gran conmoción, Siniscalco dio un portazo tras haber tenido profundos desacuerdos con el Ejecutivo de centroderecha por el escándalo bancario que involucró a Antonio Fazio, presidente del Banco Central, y por los ataques que recibió su proyecto presupuestario para 2006.

"Querido presidente, disiento casi en todo", dijo el ministro renunciante en una carta al premier, en la que denunció el "inmovilismo absoluto del gobierno".

"El problema no es Fazio, sino el gobierno, que es incapaz de resolverlo. Por eso no estoy amargado: estoy escandalizado", agregó.

Desde hace casi dos meses, Siniscalco, un prestigioso técnico turinés de 51 años, había impulsado la renuncia del influyente governatore de la Banca d´Italia (Banco Central).

Fazio había sido acusado de actuar con favoritismo en una batalla que se desató para el control de la Banca Antonveneta, entre la Banca Popolare Italiana y su rival holandés el banco ABN Amro.

Pese a múltiples presiones para que dejara su puesto, Fazio, un católico que insiste en que no hizo nada malo, se aferró a su cargo -que tiene mandato vitalicio, por lo que es inamovible-, respaldado por algunos socios de Berlusconi y por el Vaticano.

"Este país en este momento necesita credibilidad. Y este asunto golpeó directamente la credibilidad de nuestro sistema financiero", denunció Siniscalco en su carta de renuncia.

Alarma en la UE

Acusando recibo, tras anunciar que Giulio Tremonti, de 57 años, era el nuevo ministro de Economía, Berlusconi le quitó la confianza a Fazio. "Su presencia no es más oportuna", dijo, en una frase que muchos esperaban desde hace tiempo, y que debería provocar un paso al costado del gobernador.

Esta movida, sin embargo, no aquietó las aguas. Mientras la oposición criticaba duramente la designación de Tremonti -un "pésimo reciclaje"-, los socios del Cavaliere, que avizoran la derrota en las elecciones del año que viene, seguían peleándose entre sí.

La Unión Europea y el mundo empresarial, en tanto, seguían con alarma la situación, ya que Italia, al igual que Alemania, atraviesa una gravísima crisis económica, por lo que se considera crucial una ley de presupuesto para el 2006 que tienda a revertir las cosas.

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