Berlusconi rechazó cargos de corrupción

Elisabetta Piqué
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6 de mayo de 2003  

ROMA.- En un clima político al rojo vivo por los escándalos judiciales que lo salpican, el premier italiano Silvio Berlusconi pasó ayer al contraataque y rechazó los cargos de corrupción que penden sobre su cabeza, acusando, sin nombrarlo, al ex jefe de gobierno Romano Prodi, actual presidente de la Comisión Europea.

Como había anunciado hace unos días, Berlusconi se presentó ayer ante el tribunal de Milán que lo está procesando por supuesto soborno de jueces en el denominado caso SME, para realizar una declaración espontánea en la que se defendió de lo que considera una persecución política por parte de magistrados que define de izquierda.

En un aula repleta de periodistas, letrados y gente común, il Cavaliere habló sin parar durante 50 minutos y dijo que las acusaciones en contra de él son "paradójicas", ya que con su "conducta intachable, de la que me enorgullezco" en verdad impidió "un evento contrario al interés del Estado".

El caso SME tiene que ver con la privatización en los 80 del coloso alimentario de ese nombre, que era propiedad de un holding estatal que presidía Prodi. A Berlusconi se lo acusa de haber sobornado a varios jueces de Roma entre 1985 y 1986 para bloquear la venta de SME al empresario Carlo De Benedetti, su archienemigo, en ese momento dueño de la firma Buitoni, y ex jefe de Olivetti.

El premier, que es uno de los hombres más ricos del mundo, dijo ayer que esa operación que finalmente no prosperó iba a ser un "regalo para De Benedetti", pero que, gracias a su intervención, el Estado no hizo un mal negocio, sino que se benefició, ya que al final SME terminó siendo vendida en una cifra muy superior a la ofrecida por De Benedetti.

Il Cavaliere , que según un abogado de parte civil ayer hizo "un gol en contra" con su declaración espontánea, en los últimos tiempos amenazó con convocar a elecciones si los jueces llegan a condenarlo por corrupción. Para evitar escenarios de este tipo, el presidente del Senado, Marcello Pera, propuso suspender "temporalmente" los procesos en contra del premier -imputado con una ley ad-hoc-, algo que la oposición de centroizquierda consideró inaceptable.

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