Brasil: amplia victoria electoral de la izquierda

Venció en la mayoría de los municipios
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30 de octubre de 2000  

SAN PABLO.- La izquierda brasileña confirmó ayer, en la segunda vuelta de las elecciones municipales, su notable crecimiento electoral, al vencer en al menos 16 de las 31 ciudades que estaban en disputa. De ésas, seis son capitales de Estado y se suman a las cuatro que ya había ganado en la primera vuelta.

En una elección histórica, la izquierda se consolidó en Brasil como una fuerza política de dimensión y poder nacionales en vistas a la elección presidencial de 2002.

El triunfo más significativo fue del Partido de los Trabajadores (PT), vencedor en San Pablo, la mayor ciudad del Brasil y de América latina, con 17 millones de habitantes. Marta Suplicy, la candidata del PT, derrotó con casi el 60% de los votos al candidato Paulo Maluf, populista de derecha.

Suplicy, proveniente de una familia rica de San Pablo, declaró al final de la tarde que su victoria "fue el triunfo del bien contra los que colaboraron para sumir al pueblo en la ignorancia, la pobreza y el atraso".

La victoria del PT en San Pablo puede profundizar su relación con Buenos Aires, por la afinidad que Aníbal Ibarra, el jefe de gobierno porteño, demostró tener con Suplicy, a la que visitó en su casa y le expresó su apoyo un día antes de la elección. Esa sintonía ya se vivía desde hace años entre la administración de la Ciudad de Buenos Aires y Porto Alegre, también administrada por la izquierda.

El PT se convirtió en gobierno, además, en capitales de Estado como Porto Alegre -reelecto-, Goiás, Recife, Maceió y Belén, y en ciudades como Pelotas, Guarulhos, Caxias do Sul, Londrina, Maringá o Mauá. Otros partidos de centroizquierda, como el Partido Socialista Brasileño, PSB, vencieron en las capitales Belo Horizonte y Maceió.

En Río de Janeiro, el candidato Paulo Conde, de derecha, que luchaba por la reelección, fue vencido por el también derechista César Maia, ex gobernador del Estado.

Todas las ciudades que disputaron ayer una segunda vuelta son distritos de gran importancia económica y con más de 300.000 habitantes.

Cardoso votó al PT

La victoria de la izquierda no se produjo como resultado del alto rechazo que Fernando Henrique Cardoso mantiene entre las clases media y baja, pero sin dudas será perjudicial para él a medida que se inicie la carrera presidencial por su sucesión.

La imagen de Cardoso no estuvo en juego en estas elecciones -ni en la primera ni en la segunda vuelta- porque por ser elecciones municipales los candidatos se concentraron en temas de preocupación local: seguridad, impuestos y hasta generación de empleos en el ámbito municipal. Un dato más concreto explica el carácter poco ideológico de la elección: Cardoso votó por la candidata del PT en San Pablo (su partido había perdido en la primera vuelta, y el opositor, de derecha, no es de la simpatía del presidente).

Pero, al mismo tiempo, la victoria petista no es el mejor de los escenarios para Cardoso. Primero, porque ahora el PT cuenta con muchas "vidrieras" desde donde mostrar su capacidad de administrar, algo que no tenía hasta ahora porque gobernaba en ciudades de poca proyección nacional.

Al mismo tiempo, la multiplicación de polos petistas en todo el país incrementará las críticas al actual presidente a medida que se acerquen las elecciones presidenciales, previstas para 2002. Quien sea candidato del PT -Luiz Inácio "Lula" da Silva aún no decidió si se postulará por cuarta vez- podrá jugar de local en algunas de las mayores ciudades del país.

El PT, victorioso en estas elecciones, tiene hoy mucho más que ver con una socialdemocracia light que con una izquierda dogmática e ideológica.

Marta Suplicy, por ejemplo, fue catalogada como la representante de un nuevo PT, el "PT rosa" (ironía con el color ideológico del partido, el rojo), o el "PT chic", por ser ella una representante de la altísima burguesía paulista. Lula, el tradicional líder del PT, prácticamente no apareció en casi ninguna de las campañas del partido en el país, ante la convicción de que su imagen sería más perjudicial que benéfica.

Realidades complejas

Detrás de los números de la elección hay mucho más lugar para grises que para blancos o negros. El PT salió victorioso por el fuerte crecimiento de su base electoral en todo el país. Pero, al mismo tiempo, continúa siendo minoritario frente a fuerzas como el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de centro, que posee la mayor cantidad de intendentes en todo el país, además de la mayor bancada en la Cámara de Diputados.

Por otro lado, tampoco puede decirse que el Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), de Cardoso, haya sido derrotado. Mantuvo prácticamente la misma cantidad de intendentes y logró evitar que el presidente saliera herido de la contienda.

Otros partidos de derecha, en tanto, crecieron. El Partido del Frente Liberal (PFL) consolidó su posición y en las elecciones presidenciales de 2002 probablemente participe con un candidato propio y ya no en alianza con la socialdemocracia de Cardoso.

En síntesis, ésta fue una elección en la que todos pueden mostrar una porción de victoria y satisfacción. Pero no deja de ser una elección municipal: en pocos meses, cuando comience la lucha por la sucesión para Cardoso y el Plan Real, ahí sí estará en juego el poder con mayúsculas en el mayor país de América latina.

Los "presidenciables"

SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- La carrera por la sucesión de Fernando Henrique Cardoso no se largó aún, pero aunque ya hay varios "presidenciables" en danza para 2002, las elecciones municipales dificultaron aún más la tarea de anticipar cuáles pueden llegar a consolidarse como candidatos.

La victoria de Marta Suplicy y de otros nueve intendentes del Partido de los Trabajadores ampliará la exposición del PT al electorado brasileño. Pero eso no garantiza que los votos obtenidos se trasladen directamente al candidato petista. Mucho menos si se trata de Luiz Inácio "Lula" da Silva, cuya figura no tuvo gran responsabilidad en la victoria de la fuerza.

Por otro lado, otro "presidenciable" que ya fue candidato a presidente en las elecciones pasadas es Ciro Gómes. Pero sufrió una paradoja en las elecciones: su propia mujer, que se postulaba a intendenta en Fortaleza, no logró ni siquiera pasar al segundo turno.

Al mismo tiempo, su fuerza, el Partido Popular Socialista (PPS), logró conquistar varias decenas de intendencias -menores, vale decir- en diferentes partes del país. Entusiasmado por este último dato, Ciro ya propone abiertamente una alianza política con el PT para 2002. La idea aún está muy verde.

En tanto, Marta Suplicy no debería ser considerada presidenciable para el 2002. Según dijo en una reciente entrevista con La Nación , dos años de administración en San Pablo no serán suficientes para realizar el trabajo que se propone. "Ahora, en 2006 no se sabe...", comentó.

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