Brasil: asesinan a seis turistas

Un grupo de portugueses fue brutalmente golpeado y asfixiado
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25 de agosto de 2001  

SAN PABLO.- Mientras persistía la consternación por el secuestro de la hija del magnate de la televisión Silvio Santos, la sociedad brasileña se conmocionó ayer nuevamente al revelarse el secuestro y asesinato de seis turistas portugueses que pasaban sus vacaciones en una playa del nordeste del país.

Los seis turistas, todos empresarios, habían llegado de vacaciones dos semanas atrás. Aterrizaron en Fortaleza, capital del Estado de Ceará, región castigada por la sequía, pero poseedora de playas exóticas y de un clima privilegiado para el turismo.

Cuatro días atrás los empresarios debían haber embarcado de regreso hacia Lisboa, pero sus familiares descubrieron que no habían tomado el avión.

Cuando la policía comenzó a investigar, descubrió en las grabaciones de video de la sala de desembarque del aeropuerto que los seis turistas habían sido abordados por un hombre. Se trataba de Luiz Guerreiro, también portugués, que conocía a uno de los turistas.

Guerreiro había trabajado para uno de los empresarios como albañil, en Portugal. Y por haberse venido a vivir a Brasil, el empresario lo contactó para que sirviera de guía en este viaje de amigos.

Testimonio falso

Los portugueses fueron encontrados ayer enterrados debajo del bar de Guerreiro. En el testimonio que le dio a la policía, el hombre dijo que llevó a los turistas a su bar para festejar la llegada a Fortaleza y que los tres vigilantes que prestan servicios para él decidieron secuestrar a los portugueses para robarles.

Guerreiro dijo que no sabía que los turistas habían sido asesinados, pero admitió que se aprovechó de las tarjetas de crédito de ellos. Llegó a gastar y retirar de los cajeros casi 20.000 dólares.

El testimonio fue considerado falso por la policía, que estima que la hipótesis más probable es que Guerreiro haya planeado todo el crimen, desde el robo al asesinato.

El hecho ocurre en un momento en que toda la sociedad brasileña está sensibilizada por el secuestro, que ya lleva cuatro días, de la hija del empresario televisivo Silvio Santos, un magnate dueño de la segunda mayor red de televisión de Brasil.

Los cuerpos fueron desenterrados ayer del bar de Guerreiro. Había sido construida encima una losa de cemento. Cuatro personas fueron detenidas por el crimen, incluyendo Guerreiro y sus vigilantes.

También se hizo un macabro hallazgo: antes de morir los portugueses fueron salvajemente golpeados, heridos con arma blanca y finalmente asfixiados.

El bar de Guerreiro -que actualmente también es investigado por proxenetismo- está ubicado en Praia do Futuro, a media hora del centro de Fortaleza. Esta playa, amplia, de arena gruesa y mar agitado, está siendo tomada por favelas, que poco a poco comenzaron a invadirla.

Comunicado oficial

El crimen causó conmoción en Brasil por la relación cultural existente con Portugal. El Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, emitió ayer a mitad de la tarde un comunicado oficial en el que "lamenta sinceramente lo ocurrido y le gustaría transmitir sus condolencias y expresar su sentimiento de solidaridad con las familias de las víctimas".

Por su parte, el presidente de Portugal, Jorge Sampaio, también emitió un comunicado con condolencias para las familias de las víctimas.

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