Coronavirus: Brasil es el tercer país con más casos y los empresarios ven lejana la reactivación

Tareas de desinfección por el coronavirus en un barrio de Río de Janeiro
Tareas de desinfección por el coronavirus en un barrio de Río de Janeiro Fuente: Reuters - Crédito: Pilar Olivares
Los referentes y analistas de la economía del gigante regional observan con preocupación las turbulencias políticas en la gestión de Bolsonaro
Marcelo Silva de Sousa
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20 de mayo de 2020  

RÍO DE JANEIRO.- Los estragos del coronavirus alcanzaron un nuevo nivel en Brasil. Por primera vez el país alcanzó ayer la marca de 1179 muertes diarias, en un nuevo récord diario, que elevó la cifra a 17.971 fallecidos desde la llegada de la pandemia, en momentos en los que crece la incertidumbre sobre el futuro de la economía.

Brasil quedó como el tercer país con mayor cantidad de contagios, solo detrás de Estados Unidos y Rusia. Ayer alcanzó los 271.628 casos, con 17.408 nuevos infectados según el último boletín del Ministerio de Salud. San Pablo y Río de Janeiro, los dos estados más castigados, tuvieron sus días más negros. A nivel local, San Pablo reportó el lunes 324 muertos, y Río, 227, las cifras más altas desde el primer contagio, el 26 de febrero.

Dentro del escenario complejo, hay un dato alentador. De acuerdo con un estudio elaborado por investigadores de la Universidad Federal de Río de Janeiro y la Universidad de Nantes, publicado ayer por el diario Estado de S. Paulo , esta podría ser la semana pico de contagios en Brasil.

A medida que el coronavirus avanza, además de la preocupación sanitaria y política, de la mano de una gestión errática de la pandemia, crece la incertidumbre sobre el futuro económico del país.

Entre empresarios brasileños surge una ola de pesimismo sobre cómo las turbulencias políticas y la falta de coordinación del gobierno de Jair Bolsonaro con gobiernos estaduales y municipales puede demorar la recuperación una vez que pase lo peor de la enfermedad.

Philipp Schiemer, presidente de Mercedes-Benz en Brasil y América Latina, se mostró frustrado por la falta de coordinación entre el gobierno de Bolsonaro y los gobiernos estaduales y municipales en una entrevista con Valor Económico . Schiemer dijo que es una "tristeza" la situación e indicó que el reciente cambio de piezas en el Ministerio de Salud será un agravamiento de la recesión.

La pandemia puso al presidente Bolsonaro delante de una paradoja. La minimización del Covid-19, junto con una estrategia enfocada en evitar que la actividad se detenga para blindar la economía, puede acabar conduciendo a un daño peor del que significaría adoptar medidas de cuarentena estrictas ahora, creen algunos empresarios y los analistas consultados por LA NACION.

El Ministerio de Economía proyectó la semana pasada una retracción del PBI del 4,7% y el país camina hacia la peor crisis de su historia, con un número que para algunos sectores del mercado y analistas, como Otto Nogami, profesor del Insper de San Pablo, es todavía optimista.

En el medio de la pandemia, además de enfrentamientos con alcaldes, gobernadores, congresistas y de haber atacado al Supremo Tribunal, Bolsonaro fue perdiendo piezas claves. No solo a dos ministros de Salud, sino que sufrió la baja de Sergio Moro, el político más popular del país, que dejó el cargo en medio de una escandalosa denuncia de un intento de interferencia del presidente en la Policía Federal. Bolsonaro comenzó a ser investigado y el curso de esa pesquisa podrá llevarlo eventualmente a un juicio político.

"La economía ya estaba debilitada antes de la crisis y no va a reaccionar rápidamente porque se desnudaron todas las fragilidades. Hay una inseguridad estructural de la economía, con falta de mano de obra calificada y de inversión en salud, sumado a una inseguridad política enorme por el comportamiento del gobierno", dijo a LA NACION Nogami.

En Brasil comenzó a instalarse el término "pandemia política". Desde el primer caso de contagio, las constantes turbulencias políticas sacuden al país, dejando por momentos en segundo plano el daño sanitario.

"Cuando vemos un hecho como la salida de dos ministros de Salud en medio de la crisis, se confirma que Brasil vive una pesadilla. Los inversores están muy atentos a lo que sucede y a lo que entorpece la recuperación, que ya estaba en una situación difícil", dijo al portal de noticias G1 Paulo Castello, presidente de la Asociación Brasileña de Importadoras de Máquinas y Equipos Industriales, Branco.

Sin un ministro técnico y ante la falta de un plan para combatir el virus, entre los empresarios empiezan a surgir cada vez más dudas sobre cuándo se recuperará la mayor economía de la región. Eduardo Pazuello, un general del Ejército que asumió el Ministerio de Salud de forma interina, nombró ayer a nueve militares que lo acompañarán en la conducción sanitaria, sin haber llamado a ningún experto.

"Los grandes empresarios se quejan de que el impacto económico mayor no viene de la propia cuarentena o la pandemia, sino de la ausencia de una agenda clara en el combate al Covid-19", aseguró Leandro Cosentino, profesor de Ciencia Política del Insper. "La pandemia abroquela a Bolsonaro en el cargo por ahora; mientras, existe la impresión de que el gobierno patina, no tiene agenda ni plan y el presidente está cada vez más debilitado".

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