Brasil se moviliza contra la violencia

Las manifestaciones se multiplicaron por todo el país, mientras unas 50.000 personas pidieron justicia en el entierro de Daniel
Las manifestaciones se multiplicaron por todo el país, mientras unas 50.000 personas pidieron justicia en el entierro de Daniel
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22 de enero de 2002  

SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- Crimen político, asesinato mafioso o secuestro por error. Mientras las investigaciones intentan determinar cuál de las tres hipótesis explica el asesinato de Celso Daniel, intendente del Partido de los Trabajadores (PT), la sociedad brasileña comenzó a movilizarse contra la violencia que domina las principales ciudades del país.

Violencia que el PT decidió encarar como "política", independientemente del resultado de la investigación. "Después de que asesinaron a dos intendentes del PT, si no lo encaro como una cuestión política soy un irresponsable", dijo José Dirceu, presidente del partido.

Ayer trascendió que el gobierno de Fernando Henrique Cardoso había recibido en diciembre, de manos de la cúpula del PT, un dossier que enumeraba 94 casos de violencia contra dirigentes del partido. El dossier había sido confeccionado después del asesinato en plena calle del intendente de Campinas, Antonio Costa dos Santos, cuyo crimen aún no fue aclarado.

La casi total ausencia de investigaciones para encontrar a los responsables de cada caso impidió hasta ahora determinar si los ataques son organizados contra dirigentes del PT o si se trata de la reacción puntual de las mafias contra funcionarios que intentan enfrentarlas. Nelson Pellegrino, diputado del partido izquierdista, llegó a declarar ayer que "al PT no le interesa producir mártires".

El crimen de Celso Daniel tuvo el efecto de la gota que desbordó el vaso. Todas las fuerzas políticas concordaron ayer con que es preciso tomar medidas contundentes contra la violencia, mientras en las calles se soltaron globos blancos en señal de paz.

Más de 17.000 personas fueron asesinadas el año pasado en San Pablo, y, según la Secretaría de Seguridad, la muerte de ocho de cada diez jóvenes en esta ciudad está vinculada con hechos de violencia.

Manifestaciones

Manifestaciones contra la violencia se multiplicaron por todo el país cuando se sepultaba el cuerpo de Celso Daniel, intendente del partido paulista de Santo André y principal coordinador del programa electoral de Luiz Inacio Lula da Silva.

La autopsia comprobó que el intendente recibió diez disparos a medio metro de distancia, golpes en el rostro y en diversas partes del cuerpo. Un interrogante que agregó misterio al caso es por qué el cuerpo llevaba un jean y una camisa de manga larga, si un día antes, al ser secuestrado, el dirigente vestía un pantalón sport y una camisa de manga corta.

Hasta ahora no generó ningún resultado la oferta oficial de recompensa de 22.000 dólares para quien aporte pruebas que identifiquen a los asesinos.

Según los voceros oficiales, la policía tampoco tiene pistas sobre el Frente de Acción Revolucionaria Brasileño (FARB), que había enviado e-mails y cartas de amenaza a diferentes dirigentes del PT, e incluso publicado una página en Internet en que se adjudicaba el asesinato del intendente de Campinas y prometía eliminar a más políticos del PT "por haberse acercado a la derecha". Ahora los principales dirigentes del PT circulan con chalecos antibalas y su seguridad fue reforzada.

Más de 50.000 personas despidieron los restos del intendente de Santo André ayer, incluyendo políticos de todas las extracciones. Lula, precandidato del PT, al frente de todas las encuestas para las elecciones presidenciales de octubre, no tenía consuelo. Entre lágrimas, se desahogó: "No sabemos quién lo mató, pero estoy seguro de que hay gente pesada detrás de esto", dijo.

La fina línea que separa el crimen político del mafioso contra políticos que adoptan medidas que los perjudican quedó desdibujada en Brasil. "La Comisión Parlamentaria del Narcotráfico mostró la extensión de las conexiones de la policía y de la política de Campinas con el crimen organizado", citó el diputado Padre Roque, del PT, al recordar el asesinato, hace cuatro meses, del intendente Antonio da Costa. Ahora, "Santo André (partido del Gran San Pablo, del que Daniel era intendente) estaba en el centro de una investigación sobre bandas de robo de cargamentos, de camiones y narcotráfico", dijo. Para Roque, el crimen es la combinación de un plan del crimen organizado con la extrema derecha.

En el entierro del intendente se podían escuchar los gritos de miles de militantes y vecinos de Santo André pidiendo "justicia" y clamando que "el PT nunca va a morir".

Cardoso reaccionó frente al impacto social que produjo este asesinato y convocó al gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, para tomar medidas especiales contra la violencia. Hasta ahora, 118 propuestas para mejorar la seguridad pública permanecen en los cajones del Congreso, sin debate.

Las propuestas del gobierno

Fuerza de elite: crearán una fuerza especial compuesta por la Policía Civil, la Policía Federal, policías de los Estados, organismos tributarios e inteligencia.

Celulares: prohibirán la venta de celulares que funcionan con tarjeta, que facilitan los delitos porque no pueden ser identificados.

Penas: aumentarán las penas para la portación ilegal de armas y discutirán la incorporación de la prisión perpetua al Código Penal brasileño.

Policías: incrementarán el número de policías en las calles.

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