Bush acusa a Cuba de desestabilizar la región y endurece el embargo

Restringe los viajes de barcos a la isla
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27 de febrero de 2004  

WASHINGTON.- El presidente norteamericano, George W. Bush, ordenó ayer el endurecimiento de las normas que restringen los viajes de buques entre puertos estadounidenses y Cuba, tras acusar a Fidel Castro de intentar desestabilizar la región.

Bush firmó una orden en la que autoriza al secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge, a que tome las medidas necesarias para vigilar la salida de buques con destino a Cuba y a aumentar las inspecciones de navíos en aguas territoriales de Estados Unidos. También pidió a autoridades locales y estatales que colaboren con el gobierno federal para hacer cumplir la restricción.

La medida refuerza el embargo estadounidense contra la isla, a cuyo régimen Bush imputó de ser una amenaza para la estabilidad internacional y los intereses de Washington.

El presidente norteamericano acusó a Cuba de tomar medidas durante el último año "para desestabilizar sus relaciones con Estados Unidos, incluyendo la amenaza de derogar los acuerdos de migración bilaterales".

"He autorizado estas medidas y normas como resultado de la voluntad demostrada por el gobierno cubano de usar una fuerza irresponsable, incluida la mortal", añadió el presidente estadounidense.

También dijo que, según Washington, el actual régimen cubano, en sus 45 años de existencia, ha buscado desestabilizar el continente americano, incluyendo el derrocamiento violento de gobiernos democráticamente elegidos.

Bush ya había ordenado en octubre pasado nuevas medidas para restringir los viajes de personas hacia Cuba a fin de hacer cumplir de forma más estricta el embargo económico que Estados Unidos mantiene desde hace más de 40 años contra la isla. La oposición demócrata calificó entonces la decisión del mandatario como una medida puramente electoral destinada a atraer el voto de los cubanos norteamericanos de Florida, el estado que decidió las elecciones de 2000 y que podría volver a ser determinante en los comicios presidenciales de este año.

A la vez que reforzó el embargo a Cuba, Bush suavizó las sanciones con otro de los países que hasta hace poco era considerado hostil por Washington, Libia.

La Casa Blanca autorizará a Libia a abrir una sección de intereses en Estados Unidos, permitirá a las empresas estadounidenses retomar sus actividades con ese país y levantará la prohibición de viajar al lugar.

Las medidas de ayer forman parte de una serie de iniciativas tomadas por Washington con vistas a reanudar las relaciones normales con Trípoli después de que Libia se comprometiera a desmantelar su programa de armas de destrucción masiva, hace dos meses.

Las empresas estadounidenses que tenían vínculos con Libia antes de la imposición de las sanciones contra ese país en 1981 podrán reanudarlas, mientras que Estados Unidos y Libia "explorarán los medios de desarrollar la cooperación humanitaria".

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