Bush: haremos lo que sea necesario para barrer a la insurgencia en Irak

EE.UU. realizó un nuevo y masivo bombardeo sobre Fallujah y presiona a los rebeldes en Najaf Aviones y helicópteros atacaron el bastión sunnita Hubo rastrillajes casa por casa Annan dijo que la ofensiva militar en áreas civiles provocará mayor resistencia a la ocupación
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29 de abril de 2004  

BAGDAD.- Bajo una andanada de bombardeos aéreos y disparos de tanques norteamericanos, la ciudad de Fallujah volvió a convertirse ayer en un infierno con el que el presidente norteamericano, George W. Bush, promete poner fin a la resistencia en ese bastión clave de los sunnitas y en otros puntos del país.

La ofensiva de las últimas horas, la más cruenta desde que se puso fin a los mayores combates, continuó ayer con un masivo bombardeo de aviones F-16 y helicópteros Cobra contra los insurgentes, que respondieron con disparos al aire mientras desde los altavoces de las mezquitas llamaban a la "guerra santa" contra la ocupación.

En Washington, Bush advirtió que los jefes militares estadounidenses "emprenderán cualquier acción que sea necesaria para asegurar Fallujah" y vencer la resistencia de los rebeldes, que ayer causaron tres bajas a la coalición. En el mismo sentido, el premier británico, Tony Blair, defendió ante el Parlamento el bombardeo sobre Fallujah y afirmó que "es correcto que las tropas norteamericanas intenten asegurar que se restablezca el orden en esa ciudad".

En una nueva muestra de la radicalización de la situación, los canales árabes mostraron imágenes de desafiantes pobladores de la ciudad, armados con fusiles y pistolas, mientras leían un panfleto en el que se ofrecía una recompensa de 10.000 dólares por la caza del secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, y los generales estadounidenses Ricardo Sánchez y Mark Kimmitt. Además, insurgentes enmascarados y jóvenes con el rostro descubierto quemaban la nueva bandera de Irak adoptada por el Consejo de Gobierno provisional.

Los más intensos ataques se produjeron ayer en el barrio de Golan, en Fallujah, donde se calcula que se refugian unos 1500 rebeldes sunnitas y seguidores de Saddam Hussein. Grupos de marines llevaron a cabo operaciones de rastrillaje casa por casa para dar con grupos de insurgentes.

Pese a los intensos combates, Kimmitt -que no informó sobre las bajas de ambos lados en los ataques- dijo en Bagdad que las fuerzas norteamericanas "siguen determinadas a respetar el alto el fuego en Fallujah, y a resolver la situación pacíficamente".

Un año después del derrocamiento de Saddam, que pasó ayer su cumpleaños 67 encarcelado, Estados Unidos trata de poner fin -antes de la devolución de la soberanía, el 30 de junio- a las dos mayores amenazas: la de los guerrilleros sunnitas en Fallujah y la de los combatientes chiitas, en Najaf. El control de la situación en Irak también aparece como uno de los objetivos de campaña para la reelección de Bush.

Advertencia

Mientras los combates se extendían a otras ciudades del país, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, lanzó una sorpresiva crítica a la campaña militar de los Estados Unidos y dijo que "cuanto más se perciba a los ocupantes dando pasos que dañan a los civiles y a la población, más crecerán las filas de la resistencia".

Annan advirtió a Estados Unidos sobre una invasión a Najaf, la ciudad santa chiita donde se refugia el clérigo radical Muqtada al-Sadr, quien ayer reiteró que usará "terroristas suicidas para atacar a las fuerzas de ocupación" si éstas toman el lugar .

Tropas norteamericanas rodean desde hace días el principal bastión rebelde chiita, donde ayer se repitieron los bombardeos y se produjeron fuertes choques entre la coalición y grupos rebeldes, que provocaron la muerte de una mujer e hirieron a seis civiles, según fuentes médicas.

En tanto, en la ciudad de Jalidiyah, a mitad de camino entre Fallujah y Ramadi, explotó ayer un coche bomba, que causó la muerte a cinco iraquíes. También murieron dos soldados de Ucrania y otros dos resultaron heridos en una emboscada de insurgentes iraquíes en Zubadia, informó el Ministerio de Defensa en Kiev. Además un soldado estadounidense, que había sido herido por una granada cerca de la ciudad de Tall Afar, murió ayer.

En Mosul, cinco policías iraquíes murieron y otros dos resultaron heridos cuando tres hombres armados dispararon contra una patrulla.

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