Bush y Gore se recibieron de humoristas en busca de votos

Se rieron de sí mismos y contaron chistes en una cena a beneficio de chicos pobres
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21 de octubre de 2000  

WASHINGTON.- En el Hotel Waldorf Astoria, de Nueva York, en una comida muy formal, vestido de smoking, George W. Bush evaluó que la caída de Slobodan Milosevic en Yugoslavia había sido "una muy buena noticia", sobre todo "porque ahora tengo un nombre menos con más de tres sílabas para recordar".

El vicepresidente Al Gore participó de la misma comida, y saludó desde el micrófono en tono amable a Bush, el gobernador de Texas y su oponente republicano para las elecciones del 7 de noviembre.

"Su bisabuelo era el tipo de gobernador que a mí me encanta, de los que fueron candidatos a la presidencia y perdieron", dijo Gore.

En los tres debates que los enfrentaron por televisión, Gore y Bush se veían tensos en el trato mutuo, y con sus gestos dejaron en claro que se tienen muy poco aprecio. Pero el tono fue diferente anteanoche, en la comida de gala que organizó a beneficio de chicos pobres la Fundación Alfred E. Smith.

Respetando una tradición de las campañas políticas en los Estados Unidos, Bush y Gore dejaron de lado los discursos previsibles y adoptaron, para variar, un tono divertido.

Con la ayuda de guiones preparados por humoristas profesionales, los dos fueron capaces de reírse de sí mismos y jugaron con las caricaturas que de cada uno ya se impusieron en los programas cómicos que dominan la pantalla en los Estados Unidos a partir de las once de la noche.

Bush -según el retrato de los humoristas- es incapaz de leer un documento de más de una página de extensión, no sabe los nombres de los presidentes extranjeros y tiene grandes dificultades para articular de manera coherente su pensamiento.

En el Waldorf Astoria, el gobernador de Texas señaló que uno de sus compañeros de facultad en Yale, William F. Buckley, autor de columnas conservadoras, estaba en la audiencia. "Tenemos mucho en común. Bill escribió un libro en Yale. Y yo leí uno", dijo Bush.

Gore tiene fama de exagerado y varias veces lo encontraron en un desliz, como cuando dijo que había inventado Internet. En los debates se mostró bastante pedante, y en el primero suspiró cada vez que Bush tomó la palabra, en señal de impaciencia.

En "Saturday Night Live", el programa cómico más visto de la televisión, exageraron al máximo esos rasgos y compusieron un personaje que los asesores de Gore le mostraron al candidato, para explicarle de esa manera casi brutal que debía aflojarse un poco.

Gore y sus once hijas

"Yo nunca exagero. Si no me quieren creer, pregúnteles a Tipper y a nuestras once hijas", bromeó Gore, que tiene tres hijas mujeres y un varón. Prometió que jamás volverá a suspirar si gana la presidencia. También jugó con su manía de usar un ejemplo concreto, la historia de una persona, para resaltar su punto de vista, una técnica con patente registrada por Bill Clinton que Gore usa hasta el cansancio.

"Como esta mujer que está aquí esta noche, cuyo marido está a punto de quedar desempleado. Ella quiere salir de la vivienda pública y acceder a la casa propia: Hillary Clinton, ¡quiero pelear por vos!", dijo el vicepresidente a la primera dama, que participó de la gala.

Bush bromeó sobre la decisión de Hillary Clinton de presentarse como candidata a senador en Nueva York, para lo cual tuvo que inventarse un fanatismo con el béisbol que nadie conocía. "No hay ninguna ciudad como ésta, en especial para una fanática del béisbol como la señora Clinton", dijo el gobernador.

Al resto de los invitados, que habían pagado más de 800 dólares por cubierto para una gala que recaudó casi un millón, Bush les dijo: "Mucha gente dice que ustedes son la elite, yo los llamo mi base".

"Esta es una comida para recaudar fondos de campaña, ¿no? Cada vez que veo a mucha gente vestida de la misma manera, mis antenas se paran", dijo Gore, para recordar el más grande escándalo que haya protagonizado: la recaudación ilegal de fondos en un templo budista.

Poco más tarde, esa misma noche, Bush fue el personaje de la entrevista en "El show de David Letterman", uno de los programas de la noche. Ahí explicó cómo había logrado superar la prueba de los debates contra Gore, que tenía fama de ser un experto en ese campo.

"Un montón de gente me creía incapaz de construir dos oraciones de corrido. Cuando pude hacerlo, las expectativas que tenía que alcanzar eran tan bajas que me alcanzó con decir: "Hola, soy George W. Bush".

Empatados en las encuestas

WASHINGTON (Reuters).- Al Gore y George W. Bush están nuevamente empatados en la contienda por la Casa Blanca, según el sondeo de seguimiento cotidiano de Reuters/Msnbc divulgada ayer.

A tan sólo 17 días para las elecciones del 7 de noviembre, el vicepresidente Gore obtuvo el 44% de la intención de voto y el gobernador de Texas, Bush, un porcentaje idéntico, según la consulta entre 1207 probables votantes efectuada entre este martes y jueves por el encuestador John Zogby. Los resultados, que reflejan un avance de un punto porcentual para Gore con relación al día anterior, continúan dentro del margen estadístico de error de +/- 3 por ciento.

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