Castro promete defenderse de EE.UU.

Dijo que Cuba lucharía hasta el final si la ataca y aseguró que habrá muchas bajas
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2 de mayo de 2003  

LA HABANA (Reuters).- El presidente cubano, Fidel Castro, justificó ayer sus recientes medidas represivas como "legítima defensa" frente a Estados Unidos y aseguró que, en caso de un ataque militar norteamericano, Cuba lucharía hasta el final porque el país prefiere "desaparecer de la faz de la Tierra" antes que renunciar a su revolución.

"Si la fórmula fuese atacar a Cuba como Irak, me dolería mucho por el costo en vidas y la enorme destrucción que para Cuba significaría. Pero tal vez sea ése el último de los ataques fascistas de esa administración porque la lucha duraría mucho tiempo", dijo Castro durante un acto por el Día de los Trabajadores, en una abarrotada Plaza de la Revolución de La Habana.

Añadió que Cuba se defendería con todas sus fuerzas, causándole un "alto costo en bajas" a Estados Unidos.

Estas palabras del presidente cubano fueron festejadas por la multitud (un millón de personas, según las autoridades) con gritos de "Fidel, seguro, a los yanquis dale duro".

Ante decenas de miles de compatriotas que agitaban banderas cubanas, Castro, en el poder desde 1959, denunció también que el presidente estadounidense, George W. Bush, se había comprometido, antes de ganar las elecciones, a "eliminarlo físicamente".

"No me preocupa en absoluto. Las ideas por las cuales he luchado toda la vida no podrán morir y vivirán durante mucho tiempo", dijo Castro, de 76 años, que ha sobrevivido a varios atentados. "Jamás un pueblo tuvo cosas tan sagradas que defender... prefiere desaparecer de la faz de la Tierra antes que renunciar a la obra noble y generosa", dijo Castro.

La Habana acusa a la administración Bush, que ha reforzado su postura contra ésta y parece estudiar un endurecimiento del embargo, de estar creando las condiciones para lanzar una agresión contra Cuba al alentar a la disidencia interna y tratar de generar una crisis migratoria.

Por eso, reiteró Castro, fue necesario el mes pasado condenar a penas de hasta 28 años de cárcel a 75 disidentes, acusados de ser "mercenarios" de Estados Unidos, y ejecutar a tres hombres que secuestraron un transbordador para ir a Estados Unidos.

La "defensa del pueblo"

"No podemos vacilar jamás cuando se trata de proteger la vida de un pueblo decidido a luchar hasta el final, en arrestar mercenarios que sirven a agresores y aplicar los castigos más severos a terroristas que secuestren naves", dijo Castro.

"Ni siquiera Cristo, que expulsó a latigazos a los mercaderes del templo, dejaría de optar por la defensa del pueblo", añadió el líder cubano.

En otras ocasiones, según señalan observadores y diplomáticos, Fidel Castro manipuló hábilmente la amenaza de una agresión externa para aglutinar el apoyo del pueblo cubano a su revolución y justificar sus políticas.

La condena a los disidentes y las ejecuciones han provocado una amplia repulsa internacional de gobiernos, organismos internacionales, destacados intelectuales y hasta del papa Juan Pablo II, que pidió clemencia para los disidentes y lamentó las ejecuciones.

El apoyo de intelectuales

LA HABANA (Reuters).- Los escritores Gabriel García Márquez y Mario Benedetti, junto con otros 165 intelectuales, salieron en defensa del gobierno del presidente cubano, Fidel Castro, con una declaración, hecha pública ayer en La Habana durante el acto del 1° de Mayo, en la que denuncian el "acoso" de Estados Unidos a la isla caribeña.

Al contrario de otras personalidades que han retirado su respaldo a Castro tras una serie de medidas represivas de su gobierno, García Márquez, Benedetti, el escritor chileno Ariel Dorfman, el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, el bailarín español Antonio Gades, entre otros, denunciaron una "campaña" en contra de Cuba suscribiendo el documento titulado "A la conciencia del mundo",al que también adhirieron dos Premios Nobel de la paz: Rigoberta Menchú y el argentino Adolfo Pérez Esquivel.

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