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Clinton: no tenemos un objetivo militar

A pocas horas de su llegada a Cartagena, dijo que busca respaldar el diálogo de paz; advirtió que la democracia está bajo ataque.
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30 de agosto de 2000  

CARTAGENA.- El presidente norteamericano Bill Clinton llegará hoy a la ciudad caribeña de Cartagena para una visita relámpago en la que, en medio de un impresionante despliegue de seguridad, ofrecerá su respaldo al plan de paz del presidente colombiano Andrés Pastrana.

La histórica visita del Clinton -la primera de un presidente norteamericano en diez años- se produce en momentos en que el conflicto colombiano tiende a expandirse, lo que ha despertado temor en los países vecinos, que en algunos casos creen que el involucramiento norteamericano podría derivar en un nuevo Vietnam.

Clinton, sin embargo, que aseguró ayer que Estados Unidos no tiene un "objetivo militar" en Colombia y descartó que el conflicto que azota a ese país "tenga una solución militar", pretende dar un contundente respaldo al gobierno colombiano en su lucha contra las drogas, para lo cual ha destinado 1300 millones de dólares en el marco del denominado Plan Colombia.

"Apoyamos el proceso de paz. Nuestro enfoque es pro paz y antidrogas", dijo Clinton en un mensaje grabado en video y transmitido anoche por la televisión colombiana.

"No confundan nuestros propósitos. No tenemos objetivos militares... Nuestra asistencia servirá para entrenar y pertrechar batallones del ejército que puedan proteger a la policía nacional en la erradicación de cultivos y la destrucción de los laboratorios en los cuales se produce la cocaína."

Sin embargo, advirtió que "la democracia en Colombia está siendo atacada" y añadió que "los beneficios del narcotráfico financian el conflicto civil". Clinton estará unas ocho horas en Cartagena para entregar simbólicamente el cheque de los 1300 millones de dólares que se han ofrecido a ese país. El 80% de la ayuda es de carácter militar, lo que ha originado controversias sobre el verdadero propósito norteamericano.

Clinton dijo que el objetivo de la lucha "son las operaciones de las organizaciones criminales y sus aeropuertos ilegales" desde los cuales sacan las drogas al mercado mundial.

El plan anticipa un desplazamiento forzado de 10.000 campesinos, aunque los medios independientes consideran que la cifra será mucho más alta. Clinton trató de responder a los que sostienen que los desplazados irán a países vecinos.

"Se ofrecerá crédito a los campesinos para se dediquen a cultivos legítimos. Se construirán casas, escuelas, hospitales y caminos para las personas que hayan perdido sus hogares y se proporcionará entrenamientos a las fuerzas públicas en el respeto a los derechos humanos."

En ese sentido, se denegará asistencia a cualquier unidad de los cuerpos armados envuelta en abusos o vinculadas con los escuadrones de la muerte, agregó. El primer magistrado concluyó su mensaje con una metáfora de las letras patrióticas y lo dicho por el escritor Gabriel García Márquez.

"El bien germina ya"

"Al entrar en el nuevo siglo, Colombia no debe encontrarse ante 100 años de soledad sino 100 años de respaldo en su búsqueda de la paz y la prosperidad. En medio de estas grandes dificultades tengan confianza en ustedes mismos. En los surcos del dolor, el bien germina ya."

En este sentido, el presidente Andrés Pastrana reafirmó ayer que la visita de su par estadounidense a Cartagena significa que Colombia no está sola en su lucha contra el narcotráfico.

Pero Pastrana anticipó que durante su encuentro con Clinton no sólo discutirán sobre el Plan Colombia, sino además tratarán asuntos de comercio bilateral. Para el mandatario colombiano, es vital para su país obtener preferencias arancelarias para la industria de textiles e ingresar en el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), que integran Canadá, Estados Unidos y México.

Pastrana explicó que los acuerdos económicos ayudarán a generar empleo, lo que impactará negativamente en el negocio de la droga, ya que mucha gente que no tiene alternativas laborales se integra ahora a la cadena productiva del narcotráfico.

Sobre las preocupaciones de los países de vecinos ante los efectos del Plan Colombia, como una eventual crisis de refugiados por la ofensiva militar antidrogas, Pastrana aclaró que "los desplazados no son por el Plan Colombia, los desplazados son por la violencia".

Opinó que las preocupaciones expresadas por los países con que Colombia comparte fronteras, Brasil, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela, sobre un potencial desborde del conflicto, no tienen fundamento. "Yo creo que nunca en la historia de Colombia ha habido tan buenas relaciones en las fronteras", aseguró Pastrana.

Sin embargo, justamente ayer, el gobierno brasileño informó que ve como "una necesidad" aumentar su presencia militar y policial en la frontera con Colombia, para prevenir incursiones de traficantes de droga y guerrilleros.

Por su parte, el canciller colombiano, Guillermo Fernández de Soto, afirmó ayer que la visita de Clinton prueba que las relaciones entre Bogotá y Washington se normalizaron y pasan por el mejor momento de su historia.

La Casa Blanca se había distanciado del antecesor de Pastrana, el liberal Ernesto Samper (1994-1998), alegando que éste aceptó fondos de los narcotraficantes para financiar su campaña electoral.

Seguridad

En tanto, en Cartagena rige un impresionante esquema de seguridad que incluye la vigilancia por aire, mar y tierra de unos 5000 efectivos de las fuerzas militares, la Policía Nacional y el servicio secreto colombiano, así como de 200 a 400 agentes estadounidenses que hace varios días llegaron a ese balneario caribeño.

Los efectivos, provistos de armas, tanques y perros adiestrados, vigilan diversos lugares estratégicos, especialmente la ruta que seguirán Pastrana, Clinton y las más de 700 personas que los acompañarán.

Asimismo, las autoridades también recurrieron al sofisticado robot antiexplosivos "Andrews II", que ha inspeccionado vehículos sospechosos, edificios, viviendas, plazas públicas y otros sitios estratégicos en busca de bombas, según dijo el coronel Carlos Devia, comandante de la policía en Bolívar.

Las operaciones se extendieron a zonas campesinas de Bolívar, Magdalena y los departamentos cercanos, donde operan las FARC y los rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), así como los paramilitares de extrema derecha.

Además, un portaaviones norteamericano con personal militar está fuera de las 12 millas del mar territorial colombiano, frente a Cartagena, pendiente del desarrollo de la visita.

Bogotá confirmó la participación de dos submarinos de bandera norteamericana para reforzar el servicio de vigilancia en aguas del mar Caribe, donde tres fragatas realizan tareas de observación.

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